Gofres «sin», sin gluten, sin azúcar y sin mantequilla.
■ Supongo que todos sabréis qué son los gofres pero tal vez no tantos sepan un poco sus orígenes. La palabra gofre viene del francés «gaufre» y es típico de Bélgica y del norte de Francia. Consiste en una masa que ya en la Edad Media se cocía entre placas de hierro. Actualmente se emplea una gofrera con placas de rejilla con su peculiar forma cuadriculada.
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■ Aprovechando que muchos estaréis de vacaciones, con más tiempo y con los niños en casa, os propongo esta receta que he bautizado como gofres «sin» porque está hecha sin mantequilla, sin gluten y sin azúcar. Por tanto, podrán consumirlos los celiacos y también los que queráis reducir el consumo de azúcares y grasas saturadas.
■ En lugar de mantequilla, he empleado nuestro oro líquido, el aceite de oliva virgen extra, que proporciona un buen sabor y es más saludable.
■ Como hoy en día hay cada vez más intolerantes al gluten o celiacos, he utilizado harina de maíz en lugar de harina de trigo, pero podríais emplear otras, como la de arroz, con pequeñas adaptaciones en las cantidades de los ingredientes, ya que no consumen tanto fluido.
■ Os animo a probarla, aunque no tiene nada que ver con los que se venden en los establecimientos, a menudo, a partir de masas congeladas ya prefabricadas.
■ Por supuesto, tampoco tienen nada en común con los que se comercializan ya envasados. La mayoría de estos últimos están preparados a base de grasas vegetales de palma y coco, emulgentes, aditivos, conservadores, antioxidantes, colorantes, dextrosa, estabilizante, sorbitol… ¡Hasta podéis encontrarlos con cobertura de cacao en paquetes de varias unidades!
Ingredientes de los gofres «sin»
- 2 huevos
- 400 ml de leche semidesnatada
- 30 ml de aceite de oliva virgen extra
- esencia de vainilla (opcional)
- 180 g de harina de de maíz
- 10 g de levadura en polvo (medio sobre)
Preparación de los gofres «sin«
- En el vaso de la batidora, en un bol amplio o en el robot de cocina, echar los huevos y batirlos hasta que quede espumoso.
- Agregar solo 350 ml de leche y mezclar unos segundos. La harina de maíz absorbe muy fácilmente el líquido así que, mientras vais preparando los gofres, se irá espesando. Para que podáis manipular bien la masa y colocarla en la rejilla, podéis añadir los 50 ml que os habíais reservado cuando notéis que se está espesando, batir unos segundos y continuar haciendo los gofres en la gofrera.
- Añadir el aceite de oliva y mezclar todo de nuevo.
- Si os gusta, podéis incorporar esencia de vainilla o azúcar avainillado, opcionalmente.
- Aunque lo más correcto es tamizar la harina con la levadura, como estamos «simplificando nuestra vida», pesar la harina y, a continuación, agregar la levadura encima, en la cantidad adecuada, y agitarlas ambas incorporándolas al resto de ingredientes.
- Colocar en vuestra sandwichera el molde adecuado para gofres.
- Una vez tengamos la preparación homogénea, elaborar los gofres echando la proporción adecuada para que se cubra bien toda la superficie pero teniendo cuidado de no excedernos para que no se salga y se manche todo.

- Cuando la masa esté ya lista, la luz de la sandwichera os avisará. Sacadlos entonces de la sandwichera/gofrera y colocarlos en la fuente donde los vayáis a presentar. Con esta receta salen unas 8 unidades y cada una pesa unos 65 g.
Consejos de cocina y nutrición
■ Son deliciosos tomados con fruta natural, la que más os guste, plátano, fresa, papaya, piña, kiwi, manzana, pera… y, si lo queréis más dulce, agregando un chorrito de miel. Nada de siropes de bote totalmente sintéticos.
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■ También se puede añadir una mermelada de calidad, por eso no es necesario añadir más azúcar a la masa puesto que, normalmente, ya le incorporaréis algo dulce por encima.
■ Si sois chocolateros, probad a fundir unas onzas de chocolate negro en el microondas, a poca potencia, no más de 500 vatios, durante unos segundos, hasta que se derrita. Si lo queréis algo más líquido, podéis añadir un pelín de agua o leche y removerlo bien para que quede homogéneo.
■ Aunque hoy en día se vende casi de todo, mejor que el caramelo líquido que se comercializa, con jarabe de glucosa, conservantes y colorantes, animaros a elaborarlo vosotros mismos, únicamente con azúcar y agua, rápidamente en el microondas, pudiendo conservarlo para sucesivas ocasiones.
■ Puede que algunos ya estéis cansados de oírme decir, que cuanto menos procesados toméis, mucho mejor. En este caso, y pese a que se trata de un postre, apetecible tanto de desayuno como de merienda, vais a ahorraros calorías respecto a los que se comercializan ya envasados. Algunos proporcionan, en un solo gofre, ¡513 calorías!, la cuarta parte de la ingesta máxima recomendada. Sin embargo, con esta receta, sólo tendrá cada uno de ellos 154 y, desde luego, con la estupenda grasa saludable del aceite de oliva virgen en lugar de grasas malas saturadas.
Consejos de organización y productividad
■ Para ser más ágiles, si vais a utilizar la minipímer, podéis colocar el recipiente encima de un peso para ir añadiendo directamente la cantidad adecuada de cada uno de los ingredientes, después de tararlo. Si empleáis un robot de cocina, podréis ir añadiendo las cantidades directamente puesto que suelen incorporar una balanza.
■ Si sobra alguno, guardadlos bien en un túper en la nevera. Cuando vayáis a tomarlos, calentadlos ligeramente en el microondas, a poca potencia, durante unos breves segundos para que queden templados, como si estuvieran recién hechos. Si preferís, podéis sacarlos un rato antes de la nevera para que se atemperen directamente a la temperatura ambiente poco a poco.
■ También podéis reducir las proporciones para no caer en la tentación de coméroslos de una sentada pero, si sois varios en casa y a vuestros hijos les gustan, merecerá la pena hacer esta cantidad, puesto que es más sano que otros desayunos o bollerías industriales.
■ Además, también podéis congelarlos y sacar las unidades que vayáis a tomar, dejándolas que se descongelen en la nevera o a temperatura ambiente, según cuando los vayáis a consumir. Luego, agregad el «topping» de vuestra elección. De este modo, podréis degustarlo unos días después de la preparación, sin daros un atracón…



