Hummus de remolacha, llamativo y original.
■ La remolacha pertenece a la familia de las quenopodiáceas, es una raíz casi esférica con diámetro variable, de entre 5 y 10 cm y puede pesar entre 80 y 200 g. El color más común de su piel fina es el rojo oscuro carmesí, prácticamente violeta.
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■ Se trata de una hortaliza muy interesante nutricionalmente, por su poder antioxidante gracias a los compuestos fenólicos como los flavonoides y con notable ácido fólico, fundamental para las embarazadas. Además, contiene nitratos naturales que se transforman en óxido nítrico, contribuyendo a aumentar la resistencia y a reducir la fatiga muscular, al mismo tiempo que se optimiza el uso del oxígeno por parte de las mitocondrias.
■ Tiene mucha fibra, más de 3 gramos de fibra por cada 100 gramos, bastante agua y muy pocas calorías, tan solo 23,78 calorías o kilocalorías por cada 100 gramos.
■ Esta receta es más ligera que la que no lleva remolacha, aportando unas 126 calorías por cada 100 g, frente al hummus tradicional que se encuentra en torno a los 166 calorías. Esto es debido gracias al aporte de la remolacha, con mucha fibra y agua, y a que no he incorporado grandes cantidades ni de tahine ni aceite. Si optáis por añadir aceite de oliva, tanto a la crema como al servirla, tened en cuenta que cada cucharada supone 90 calorías más.
■ El hummus es una elaboración de origen libanés que se hace a base de garbanzos normalmente y cuyo consumo se ha extendido en los últimos años, siendo habitual incluso encontrarlo en supermercados en diferentes modalidades, aunque no tienen nada que ver con el que preparamos en casa, mucho más sano, además.
■ Los garbanzos aportan mucha fibra, proteína vegetal, hidratos de carbono de absorción lenta, vitamina B6 y E y minerales como calcio, hierro, magnesio y potasio.
■ En esta receta original combinamos los beneficios de los garbanzos con los de la remolacha. Por tanto, tendremos una preparación saciante, que favorece la digestión y mejora a la salud cardiovascular.
■ Además, el sabor predominante sigue siendo el del hummus de garbanzos por lo que gustará a todos, incluso a aquellos que no estén tan acostumbrados a consumir remolachas.
Hummus de remolacha
Ingredientes
- 500 g de garbanzos cocidos
- 200 g de remolacha cocida
- zumo de un limón
- 50ml agua
- 5 g de ajos
- 1 cucharada de tahine
- 1/4 cucharadita de comino
- pimentón picante o dulce, al gusto
Preparación
- Pelad los ajos y haced el zumo de limón, introduciéndolos en la buena trituradora o robot de cocina que vayáis a emplear.
- Si utilizáis garbanzos ya cocidos de bote, eliminad el agua que traen, añadid nueva y escurridlos bien antes de agregarlos a los alimentos ya mencionados y trituradlo todo.
- Las remolachas cocidas se venden en paquetes al vacío. Abridlos teniendo cuidado de que el líquido que traen no manche por todas partes y echadlas junto al resto de ingredientes en trozos para facilitar la trituración. Algunas vienen ya peladas pero, en ocasiones, han quedado algunas partes sin eliminar la piel o tienen algún trozo feo. En esos casos, terminad de quitarles la piel o extremos.
- Agregad el agua si veis que os cuesta y triturad de nuevo.
- Incorporad el tahine, si lo tenéis, el comino y el pimentón y mezclar todo de nuevo hasta conseguir un crema suave y homogénea.
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Consejos de cocina y nutrición
■ Si encontráis remolachas crudas frescas, os aconsejo que las cozáis vosotros. Como ya vimos al hablar de la Sopa de remolacha con pocas calorías, la mejor manera de cocer las remolachas es en la olla superrápida.
■ Otra alternativa es hacerlo en el microondas, pero en ese caso, es conveniente emplear remolachas de tamaño no excesivamente grande y bastante uniforme. Sin embargo, no siempre se quedan cocidas por igual y si queréis hacer bastante cantidad, compensa emplear la olla superrápida.
■ El tahine es una crema elaborada a base de semillas de sésamo, que se encuentra cada vez con más frecuencia en los grandes o, incluso, en los pequeños supermercados. Si la tenéis, os sugiero que la añadáis puesto que da un toque característico. No obstante, no es totalmente imprescindible.
■ El pimentón que os recomiendo emplear es el de la Vera, dulce o picante, o un poco de ambos.
■ Es un aperitivo estupendo que podéis servir con palitos de zanahoria, pepino, hojas de endivias…como con el tradicional hummus de garbanzos pero con un color muy original y vistoso que sorprenderá a todos. También podeis acompañarlo de tostas o rebanadas de pan, colines o regañás, pero le estaréis sumando algunas calorías adicionales.
■ A la hora de presentarlo, podéis añadir un poquito más de pimentón por encima, si os gusta el sabor, y un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
■ No os asustéis si la orina aparece algo rosada, o incluso las heces, tras haber ingerido remolacha. La betacianina es el pigmento anticancerígeno que proporciona este color.
■ Si encontráis remolachas crudas frescas, os aconsejo que las cozáis vosotros puesto que las que se comercializan ya cocidas no siempre son de buena calidad como, quizás, se aprecia en esta foto.
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■ Conviene no pelar las remolachas hasta que se vayan a ingerir, puesto que su piel las protege de la desecación y de las posibles infecciones, aunque estén bien envasadas.
■ Siempre os aconsejo consumir hortalizas y frutas de todos los colores y como no abundan las de este color violáceo, os recomiendo que, si no lo hacéis con regularidad, empecéis a tomarlas ¡os sorprenderá la cantidad de recetas que se pueden hacer con ellas!
■ En esta elaboración puede que os llame la atención que no haya especificado sal. Si optáis por emplear garbanzos ya cocidos de bote, éstos ya suelen llevar bastante cantidad de sal y si los cocéis vosotros, posiblemente también le hayáis añadido ya un poco. Por tanto, salvo que os guste todo muy sabroso, con el resto de laespecias, creo que no hace falta agregar más, aunque, como siempre, dependerá de vuestro gusto…
Consejos de organización y productividad
■ Personalmente prefiero emplear tanto remolacha como garbanzos en crudo y cocerlos yo. En el primer caso porque, a veces, las que se comercializan ya cocidas no son de muy buena calidad y cuando las encuentro frescas, me compensa comprar bastantes y cocerlas de una vez en la olla porque las consumo en poco tiempo y no se me estropean. Sí, aunque no os lo creáis hay muchas recetas interesantes a las que se les puede añadir remolacha. En el segundo caso, normalmente llevan más sal de la que utilizo y algunos aditivos, así que me organizo para cocerlos y emplearlos en diferentes preparaciones.
■ Para que este estupendo hummus de remolacha os aguante varios días en la nevera, guardadlo en un recipiente hermético bien lleno hasta arriba para que no quede nada de aire en su interior. De esta manera, os durará varios días en perfecto estado. Además, podéis congelarlo, por lo que es comodísimo.
■ Las remolachas se conservan correctamente una vez cocidas si las volcáis inmediatamente en una cajita hermética de plástico, la cerráis bien expulsando todo el aire del interior y, cuando esté a temperatura ambiente, la metéis en la nevera.
■ Si habéis adquirido la remolacha cruda, sin hojas, se conserva como el resto de las verduras, en la misma bandeja de porexpan recubierta de plastifilm donde las hemos comprado, o en túper de cristal o de plástico forrado de papel absorbente de cocina, que absorberá la humedad que se produzca en el interior evitando el enmohecimiento. De esta manera os durarán varios días, si tenéis el frigorífico a la temperatura adecuada, pues aguantan mucho.
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■ Es un plato que sorprenderá a invitados y a toda la familia por su curioso color ¿os animáis a probarla y a contarnos a todos?