Tarta de Santiago en sólo 6 minutos en el microondas.
■ La Tarta de Santiago es un postre muy típico en Galicia. Es muy simple ya que lleva fundamentalmente almendras, huevo y azúcar. Al no incorporar absolutamente nada de azúcar la pueden consumir los celiacos. Se presenta con la silueta de la Cruz de Santiago espolvoreada con azúcar glas.
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■ Se puede tomar durante todo el año pero es más frecuente en las fechas próximas al 25 de julio, festividad de Santiago Apóstol.
■ Aunque la mayoría de la gente la elabora en el horno tradicional, con en esta receta que os voy a dar, veréis que compensa hacerla en el microondas puesto que se ahorra todo el tiempo de encender el horno hasta que alcanza la temperatura adecuada y el coste energético que supone.
■ Además, al llevar el azúcar glas por encima, se disimula el color algo menos dorado que se obtiene al cocinarlo en el microondas frente al que se adquiere cuando se prepara en el horno. Por ello, costará diferenciarlas.
■ En ocasiones veréis la tarta de Santiago con una base de pasta quebrada pero la auténtica receta, ésta, no la lleva. De hacerlo, ya no podrían ingerirla los celíacos.
■ Las almendras son frutos secos con gran valor nutritivo. Tienen grasas saludables que favorecen la disminución del LDL o «colesterol malo» y el aumento del bueno o HLD. Es uno de los frutos secos que mayor cantidad de calcio aporta, por lo que previene la osteoporosis, tan importante a ciertas edades. Aunque proporciona una notable cantidad de calorías, también sacia.
Tarta de Santiago
Ingredientes
- 200 g de almendras crudas, peladas enteras o molidas
- 4 huevos
- 80 g de azúcar normal
- un trocito pequeño de piel de limón o piel de limón ya rallada
- azúcar glas para espolvorear
Preparación
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- Utilizad almendras crudas enteras y peladas de buena calidad. Las de la variedad Marcona son perfectas y, si empleáis una buena trituradora, conseguiréis una textura fina y agradable.
- Lavad muy bien debajo del grifo un limón y secarlo bien. Rallad un poco de piel o cortad un trozo pequeño de piel sin apenas blanco, sólo la parte amarilla, que es la que contiene la esencia que queremos añadir.
- Triturad primero el azúcar hasta convertirlo en polvo, y cuando ya lo esté volcad encima la corteza o ralladura de limón y triturad de nuevo todo hasta que desaparezca.
- Volcad las almendras y picarlas hasta reducirlas a polvo.
- Añadid los 4 huevos y batirlos durante varios minutos para que se aire bien.
- Echad toda la mezcla en un molde apto para microondas de 26 o 28 centímetros de diámetro. Podéis pintarlo antes con una brocha con un poquito de aceite de oliva virgen o mantequilla para que al desmoldarlo no se quede adherido y se rompa.

- Introducidlo en el microondas a 650 watios durante 6 minutos.
- Pinchad con una aguja fina en el centro, y comprobad si sale completamente limpia. Si saliera manchada tendríais que ponerla un poquito más, en función de vuestro microondas, hasta que saliera sin manchar.

- Dejar enfriar unos 5 minutos antes de desmoldarla.
- Echad el azúcar glas por encima antes de servirla puesto que, si se hiciera con mucha antelación, se iría absorbiendo el azúcar por la tarta.
Consejos de cocina y nutrición
■ La almendra se puede encontrar ya molida, pero no os aconsejo que la adquiráis así, sino entera. Os tocará molerla en casa pero os aseguraréis de que tomáis únicamente almendras, mientras que cuando ya se comercializa como harina de almendras molida, es más fácil que se haya adulterado y no todo sea almendra… Por eso, es común que el precio de la almendra ya triturada sea algo menor que entera.
■ Aunque la receta típica lleva algo más de azúcar, he reducido la cantidad puesto que al irla a servir con el azúcar glas por encima para que se aprecie la cruz de Santiago o para disimular la falta de dorado, ya queda suficientemente dulce en mi opinión. Como siempre, podéis adaptarla a vuestros gustos. Hay quiénes, incluso, les ponen más azúcar glas, para que quede toda nevadita pero he primado el sabor, para que no quedara muy empalagoso, a la presentación…
■ Si no os importa en exceso la apariencia y queréis degustar esta tarta en cualquier momento, podéis evitar agregar el azúcar glas por encima. En ese caso, si os gusta algo más dulce, podéis añadir un poco más de azúcar a la masa en sustitución del azúcar glas. Quedará un poco menos bonita que la tostada en el horno pero sigue estando deliciosa.
■ No os paséis añadiendo corteza de limón puesto que puede «matar» el sabor de la almendra.
■ Esta tarta se puede conservar bien envasada en un recipiente hermético para que ni se oxide ni se reseque. También podéis congelarla pero está tan exquisita que se acabará rápidamente.
Consejos de organización y productividad
■ Para hacer vosotros mismos la forma de la cruz de Santiago, podéis utilizar un trozo de cartulina o de papel. Haced el dibujo de la cruz y recortarlo. Si pegáis en una de las caras un trocito de cinta o papel para poder tirar de ella, os resultará más fácil maniobrar con ella al quitarla de la superficie de la tarta pero, quizás, podáis apañaros sin ello. Si, además, la forráis con celo o adhesivo, os durará para más ocasiones sin doblarse.
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■ Cuando la tarta esté completamente fría y se vaya a tomar, colocad en el centro de su superficie esta cruz de cartulina con el trozo de cinta hacia el exterior. Echad por toda la tarta el azúcar glas hasta que esté bien blanquita y retirad la cartulina con cuidado cogiéndola de la cintita. La superficie de la tarta aparecerá completamente blanca menos en el centro donde habrá quedado “dibujada” la cruz.
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■ Si no queréis entreteneros con la silueta de la cruz, podéis espolvorear el azúcar glas por toda la tarta o, por el contrario, si no sois tan golosos, no añadir nada de azúcar glas.
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■ Como en esta época tampoco apetece pasar más calor del necesario, también nos evitaremos tener que encender el horno así que podréis celebrar la festividad de Santiago Apóstol por todo lo alto, con una riquísima y rapidísima tarta de Santiago.
■ Las almendras, si se usan regularmente, pueden tenerse siempre en casa crudas y peladas, ya que se conservan estupendamente durante bastante tiempo, sin peligro de enranciarse, envasadas en una buena bolsa de plástico o en un recipiente hermético en la nevera, o en el congelador si la conservación va a ser más larga. Ni se ablandan, ni se resecan.
■ Si compráis la tarta de Santiago en algún establecimiento y el precio es muy barato, es posible que le hayan incorporado algún ingrediente más económico que la almendra para abaratarla, como puede ser la patata.
■ La auténtica tarta de Santiago, con Indicación Geográfica Protegida (IGP) desde el 2006 de origen, garantiza que sea elaborada en la Comunidad Autónoma de Galicia con una receta que contenga como mínimo, un 33 % de almendras, un 33 % de azúcar y un 25 % de huevos.