Máquinas de vending, ¿qué eliges con lo que hay?
■ ¿Os ha pasado alguna vez que hayáis tenido que acudir a una máquina de vending y no sabíais qué elegir entre los productos disponibles? Ya sea en un aeropuerto, en una estación, en el trabajo o en el hospital,… en ocasiones nos pasa que no hemos podido comer o cenar, se nos ha hecho tarde o nos entra hambre y acudimos a la única opción que está abierta las 24 horas o, simplemente, a la más rápida.
■ A continuación, te muestro un ejemplo real de una máquina de vending de una oficina
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■ Y aquí, otra de una estación, en este caso, de metro ¿aprecias alguna notable diferencia?
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■ En todas ellas, lo habitual es que tengan un teclado con números para seleccionar el artículo y una manera de pago, a base de monedas y/o de tarjetas.
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■ Si sois de los que tiráis de esta alternativa con frecuencia eligiendo lo más apetecible sin pensar más allá, seguid leyendo y la próxima vez, espero, seleccionareis otra tecla.
■ Las máquinas expendedoras, en sí mismas, ejercen una función práctica puesto que facilitan alimentos no perecederos o con amplia fecha de caducidad cuando no hay otras posibilidades cercanas. Sin embargo y pese a que recientemente se empiezan a encontrar algunas excepciones, la oferta existente deja bastante que desear en cuanto a nivel nutricional. ¿Por qué ocurre esto? Por una conjunción de factores:
- Suele haber alimentos deseables al paladar, con elevado contenido en azúcares, sal y, con frecuencia, en grasas, además, predominantemente saturadas. Al tratarse de productos agradables al paladar, fomentan su consumo.
- Los ultraprocesados permiten prolongar la vida útil de los alimentos al incorporar numerosos aditivos, conservantes y antioxidantes, que permiten que aguanten durante bastante tiempo sin estropearse y sin necesidad de mantener unas condiciones exigentes en cuanto a temperatura.
- Los tentempiés frescos, como la fruta o sándwiches naturales, requieren una mayor rotación al perecer más pronto, suelen ser más costosos de producir y distribuir y, por tanto, compensa menos desde un punto de vista económico.
■ Por todo ello, lo habitual es encontrar lo que resulta más rentable y fácil de mantener pese a que sea nutricionalmente pobre. En esta lista es frecuente encontrar refrescos o bebidas azucaradas, batidos, sándwiches artificiales, snacks salados, galletas, chocolatinas, …
■ Si la máquina de vending es vuestra única opción, ¿qué producto elegir? Considerad estos criterios:
- En lugar de refrescos o zumos, tomad agua para hidrataros. Aunque creáis que las bebidas sin azúcar son saludables y no engordan, no es así, como os recordaré otro día.
- Si hay disponibles frutos secos naturales, almendras, nueces, …, preferid estos alimentos y, si es posible, en versión cruda o tostados, y si los hay sin sal y sin aceite, aún mejor. En este caso, de todos los productos que se pueden apreciar, únicamente, pudimos encontrar un paquete de almendras con piel en la segunda casilla a la izquierda.

- Recientemente, se van incorporando chips de verduras deshidratados, al igual, que frutas del mismo modo. Suponen un mayor aporte de fibra y menos grasa que los snacks fritos comunes pero siempre conviene leer su composición.

- Las barritas de cereales integrales o de semillas, podrían ser una buena idea siempre y cuando estén elaboradas de manera natural sin grasas saturadas, de palma y coco, que suele ser lo predominante y sin mucha azúcar o sin edulcorantes.
- Si el cuerpo os pide algo dulce, elegid chocolate negro con la mayor cantidad de cacao que veáis, optando por el que sea superior al 70% si es factible.
- Por supuesto, si existe fruta fresca o yogures naturales, no lo dudéis.
■ Sé que habrá momentos en los que no os quedará más remedio, pero una forma de concienciar a que se ofrezcan alternativas más saludables es consumiendo más regularmente las de este tipo frente a las que pueden ser más llamativas para el estómago, máxime si nos encontramos en una situación de estrés, en el trabajo, o esperando algún resultado de un familiar en el hospital.
■ Desde aquí también quiero hacer una llamada a la acción a las instituciones públicas, para que promuevan o reclamen opciones saludables en las máquinas de vending. Es cuando menos cuestionable que especialmente en centros de salud pública, ambulatorios u hospitales, encontremos los mismos artículos que en otros sitios, la mayoría de ellos nada recomendables desde un punto de vista nutricional.
■ ¿Y qué me decís los que tenéis alguna intolerancia o alergia alimenticia? Es el Real Decreto 126/2015, de 27 de febrero, el que regula la información alimentaria de los alimentos envasados y donde se establece la obligación de informar del etiquetado con claridad y legibilidad. ¿Os habéis encontrado alguna máquina expendedora donde se mencione esta información antes de haber comprado el artículo? En teoría, podría, y debería, figurar en carteles próximos al alimento colocados en sitios visibles previo a su adquisición.
■ ¿Qué experiencia tenéis vosotros al respecto? ¿No os da la sensación de que muchas máquinas, por no decir todas, no cumplen adecuadamente con esta normativa? Esta práctica, no solo puede suponer un riesgo para personas con alergias sino una infracción legal.
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■ El problema que nos encontramos aquí es que no podemos leer el etiquetado del producto hasta que ya lo hemos adquirido. Y, ¡claro!, una vez que hemos pagado por él, no querremos tirarlo a la basura… En cualquier caso, si leéis la composición, os puede servir para decidir en la siguiente ocasión si elegís lo mismo o buscáis otra alternativa.
■ Aunque el café de máquina expendedora se encuentra en, prácticamente, todas las oficinas, tampoco conviene excederse en su consumo. No solo por no excitarnos en exceso sino porque estas preparaciones, de las que no vemos sus ingredientes en detalle, es de esperar que también incorporen sustancias no muy beneficiosas. Me refiero a cafés con sabor a avellana, cacao,…que distan un poco de las materias primas de origen.
■ Existen varias posibilidades para que se muestre la información de manera visible antes de la compra, bien en pantallas digitales o carteles visibles, mostrando los ingredientes y alérgenos cerca del producto o, bien, en la máquina advirtiendo de los utilizados como pueden ser los frutos secos, la leche, el gluten…
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■ Un capricho de vez en cuando podemos dárnoslo todos y, si un día os apetece lo menos saludable, como excepción, no hay que dramatizar. No obstante, hay que ser conscientes de que no deben ingerirse con regularidad productos con bajo o ningún valor nutritivo ni mucho menos que se convierta en la base diaria de vuestra alimentación.
■ Si a media mañana, necesitáis tomar algo, antes de la comida porque habéis desayunado temprano, os propongo estos tentempiés que podéis llevaros desde casa:
- Zanahoria pelada cruda entera o en palitos. ¿Se os había ocurrido antes? La podéis llevar envuelta en plastifilm y no requiere frío. Son ligeras, bajas en calorías y una gran fuente de vitamina A por su alto contenido en betacarotenos. Pese a que tienen algo de azúcar natural, su carga glucémica no es alta por la cantidad de fibra y ayuda a una correcta hidratación.
- Una pieza de fruta entera que baste con lavarla bien antes o sea rápida de pelar, manzana, pera, plátano, ciruelas, cerezas, uvas,…
- Frutos secos como nueces, almendras, avellanas, dátiles, pasas, … de un solo tipo o mezclados a vuestro gusto en una bolsita.

- Infusiones en sobre que podéis preparar en unos minutos si tenéis a mano un dispensador con agua caliente o un microondas. En muchas máquinas de café también existe la selección de agua sola.
- Una o dos onzas de chocolate negro, si os gusta, del 85%. A pesar de sus muchas calorías, más de 500 por cada 100 g, tiene un gran efecto cardioprotector, siempre que sea el negro, sin azúcar y sin leche. Esto se debe los polifenoles antioxidantes del cacao. Cuanta mayor proporción tenga de cacao más beneficioso resulta. El chocolate sin azúcar por muy increíble que parezca puede tener más grasa y, por tanto, más calorías que el de siempre.