1. Un horno microondas sencillo es el que tiene solamente estas ondas electromagnéticas, y es el sistema más revolucionario de cocción desde que se inventó la olla express, con la particularidad de que los alimentos que se cocinan bien, y no son todos, se cuecen sin agua y siempre bien tapados, y esto es algo inaudito puesto que estamos acostumbrados a que nuestros alimentos en general se cuezan o se cocinen cubiertos de agua y, la mayoría de las veces, con la cacerola destapada con lo cual están permanentemente en contacto con el aire perdiendo sabor y aroma.
2. Pero muchos me diréis: “Los alimentos simplemente cocidos no nos gustan”. De acuerdo, a mí tampoco.
¿Pero cocéis verduras, patatas, marisco para un cóctel, pasteles de carne o pescado al baño María…? Seguro que sí. Pues todo eso y más y mucho mejor se puede elaborar en un horno microondas sencillo con tal de que tenga 700 u 800 vatios de potencia para no eternizaros.
3. Aunque se le denomina “horno”, por su formato exterior, no es un horno y no sirve para asar, sino para cocer los alimentos en su jugo sin necesidad de añadir ni agua ni líquidos, con su propia “agua de constitución”. Por eso cuando yo me refiero a él solo le llamo microondas, olvidándome de la palabra “horno”.
4. En cualquier horno microondas sencillo, sea de la potencia y del tamaño que sea, por cómo funcionan estas ondas electromagnéticas, normalmente estaremos trabajando alrededor de los 100 grados de temperatura, salvo en el caso del aceite que por ser una grasa alcanza algo más de temperatura. Por todo ello cuando hablamos de recetas elaboradas en un microondas sencillo, no se puede hablar de temperaturas, sino de potencias, el 100%, el 75%, la mitad es decir el 50% y nunca de temperatura máxima.
¿Cuántos cientos, quizás miles de YouTubes hay en la red en la que hablan de temperatura máxima cuando lo correcto sería hablar de potencia máxima?
5. Esta temperatura que alcanzan los hornos microondas sencillos no es suficientemente alta para dorar, y por ello, entre otras cosas, no asa en el verdadero sentido de la palabra, aunque si podremos “asar” pimientos rojos a estos 100º, sin ponerles nada, ni agua por supuesto, ni aceite.
6. Además en un horno microondas se evaporan continuamente 12 gramos de agua por minuto. Para no perder esta agua de los alimentos, salvo en casos puntuales, tendremos siempre que tapar muy bien el recipiente empleado con una tapadera que encaje perfectamente, sin que sea hermética naturalmente.
7. Se cocinan bien los alimentos ricos en agua, grasa o azúcar como las verduras, el pescado, las patatas…
8. Las microondas sólo penetran 2 o 3 centímetros de espesor. Por ello no hay nunca que amontonar los alimentos unos encima de los otros sino esparcirlos en una sola capa.
9. En el centro de cualquier horno microondas es donde menos microondas hay y cuando calentamos un vaso de leche instintivamente siempre lo colocamos en este punto.
10. Cuando se cuece en un microondas sencillo cualquier tipo de hortaliza o verdura es mejor no salarla antes para no resecarla. Como la verdura no pierde nada de su sabor original, ni tampoco sus sales minerales, en muchas ocasiones sale muy sápida y no necesita que se le añada ninguna. Esto es especialmente importante para los que tienen la tensión alta. Si se quiere se le puede añadir cuando se la sofría.
11. 1 minuto de microondas equivale aproximadamente a 6 o 7 minutos en la cocina tradicional y no hay que olvidarse nunca de esto porque con un solo minuto de cocción de más, el alimento puede salir reseco y horrorizarnos.
12. Cuando cocinamos en un horno microondas sencillo es muy importante tener en cuenta lo que se llama «período de reposo» que es el tiempo necesario para que los alimentos se terminen de hacer. Es como el “periodo de frenado” de un coche que va a gran velocidad y de repente frenamos.
Ya hablaremos de él en otro momento.