Volvemos a la rutina y muchos a comer todos los días, de lunes a jueves o viernes de menú, es decir fuera de casa.
Muchos pueden pensar, y ahora más con la crisis, que comiendo mucho al mediodía, puesto que de todas maneras van a pagar el menú completo, luego comerán menos por la noche y ya estará compensado.
Pero en general esto no es así, y al llegar a casa normalmente se está cansado, puede ser tarde, no hay tiempo, no se ha cocinado nada con antelación y se pilla lo que se puede y lo que ya está hecho, que suele ser lo que no se debe pero apetece.
Llenarse la tripa 1 vez al día no es bueno para la salud porque el organismo necesita un acopio de energía constante para poder rendir y producir.
Todos los endocrinos, cuando se quiere perder peso de una manera saludable, recomiendan 5 tomas de alimentos al día, un buen desayuno, comida y cena y 2 tentempiés a media mañana y media tarde.
Aquí, además de la costumbre muy generalizada de no desayunar, tampoco se lleva casi nadie al trabajo esos tentempiés saludables, aunque los hay muy fáciles y rápidos de preparar, pero para eso hay que organizarse previamente, comprarlos y tenerlos en casa.
Hacer una encuesta a vuestro alrededor y veréis que muchas personas con sobrepeso importante empiezan alegando que comen poco, que para desayunar se toman un café prácticamente bebido o ¡¡ acompañado de 1 galleta, primer gran error!!
Así que a la hora de comer su conciencia está muy tranquila porque hasta ahora como no han hecho una comida en regla, y los picoteos nefastos no cuentan aunque pueden haber ingerido ya bastantes calorías, se dan el gustazo de comer bien.
Y como hay varios primeros y segundo platos a elegir, más el postre, en ese momento en el que además se llega desfallecido, se escoge únicamente lo que apetece más, que normalmente es muy calórico y poco sano.
Es raro encontrar personas que teniendo sobrepeso sepan alimentarse adecuadamente.
Para empezar hay un gran desconocimiento entre lo que engorda y lo que no engorda, mejor dicho entre los alimentos que tienen muchas y pocas calorías, y ya he publicado muchos posts al respecto por lo que no me voy a repetir.
El proyecto FOOD nacido en Europa en el año 2009, promovido en España por Edenred a través de su red Ticket Restaurant®, en colaboración con la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, AESAN, y la Fundación Dieta Mediterránea para concienciar a los trabajadores de la importancia de llevar una alimentación saludable fuera de casa, visto el aumento paulatino de peso de la población española que no deja de crecer, ha contribuido muy poco a mejorar la salud de los españoles.
Son much@s los que no se preocupan por ir cogiendo kilos, probablemente porque aunque lo saben de sobra, no quieren «enterarse» de las consecuencias desastrosas que ello acarrea para su salud, lo quieran o no y más pronto que tarde.
¡No es en absoluto un problema de estética! Es algo mucho más grave.
El 56% de la población adulta española tiene sobrepeso u obesidad debidos, sobre todo, a estos malos hábitos alimentarios.
Esta patología supone un gasto de 2.500 millones de euros al año a la sanidad pública según la misma AESAN.
No digamos nada de las comidas o desayunos tipo buffet de los “hoteles todo incluido”, o simplemente de los “desayunos buffet”. En esa sola toma se pueden ingerir las calorías necesarias para todo el día si se escogen, en plural, zumos, frutas, huevos, embutidos, quesos, salchichas, beicon, varias clases de pan y un buen surtido de bollería industrial…
Alguno de vosotros ha podido estar de vacaciones en un hotel de este tipo, por cierto muy agradables para el paladar… y para el bolsillo.
¿Con cúantos kilos de más habéis vuelto?
Yo propondría la “cultura” americana del tupper, aunque no sé qué acogida tendría aquí por parte de unos y otros.
¡Desde luego ya lo he visto hacer en Madrid en restaurantes no precisamente baratos, pero cuyas raciones eran desmesuradas, imposibles de tomar!
Se escogerían como menú 2 platos importantes, nada de lechuguitas y ensaladas.
Se tomaría el plato que está menos rico si se vuelve a calentar en el restaurant, se acompañaría del postre calórico, y se llevaría uno a casa el otro plato que sí se puede calentar, como unas lentejas, una fabada, una paella…
Haría falta tan solo un tupper hermético, una buena mochila térmica y un par de gel packs que, si no hace excesivo calor, aguantarían sin deshacerse desde por la mañana hasta la llegada a casa por la noche.
Se cenaría exclusivamente ese plato del menú y un par de frutas con pocas calorías, nada más.
No se eliminaría del todo el problema, porque aun así podrían ser demasiadas calorías al cabo del día, pero algo se remediaría.
¿Quien se anima? ¿O existen demasiados prejuicios?
Aunque parezca broma, y ya fuera del menú del día, hay restaurantes que para combatir la crisis, por un módico precio ofrecen el menú siguiente de 4 platos para comer o cenar el fin de semana:
♦ Fabada asturiana con su compango → chorizo, tocino y morcilla, que ya sería un plato único con demasiada grasa,
♦ Bacalao rebozado con pimientos,
♦ Entrecot de carne roja a la parrilla,
♦ Arroz con leche caramelizada,
♦ Vino, café y chupito, es decir las calorías totales no solo de 1 día completo, sino probablemente de 2, dependiendo de la persona más o menos alta, de su complexión y de su estilo de vida más o menos sedentario.
Porque, además, si después de ingerir este menú pantagruélico se hiciera todos los días algo de ejercicio, en parte se paliarían estos resultados siempre que se quemara todo lo que se ha ingerido de más.
«Comer bien» fuera de casa, es decir en cantidad y rico al paladar es comodísimo y muy fácil, pero los restaurantes a diario pueden ser, no todos por supuesto, el lugar donde se echa a perder la salud y, como se afirmaba hace un par de meses en Diario Médico donde “se fomentan los malos hábitos nutritivos al elegir cada uno su menú”.