Espaguetis de calabacín con pesto.
■ El calabacín es una hortaliza compuesta por un 95% de agua y, por tanto, con muy pocas calorías. Además, al tener un índice glucémico bajo, es apto para los diabéticos.
■ Es preferible que escojáis calabacines jaspeados de color verde amarillento, si los encontráis, ya que son mucho más finos que los de color verde oscuro uniforme. No deben pelarse ya que es muy beneficioso conservar toda su piel porque, además de un bonito color verde, nos proporcionan fibra natural, tan importante para nuestra salud.
![]()
■ Conviene que estén tiernos para que en su interior no haya semillas demasiado grandes, lo cual ocurre con frecuencia si son de gran tamaño o están muy granados.
■ Si no conseguís esta variedad de calabacín, que es muy corriente, utilizad los lisos de color verde oscuro. Antes solía ser necesario pelarlos ya que su piel amargaba pero, últimamente, si son de buena calidad, no suele ser necesario. No obstante, es mejor que lo comprobéis vosotr@s mismos para no estropear el plato.
![]()
■ Para hacer los espaguetis de calabacín se pueden usar diferentes utensilios. Existen en el mercado varios artilugios, cómodos y baratos, para cortar las verduras en acabados variados ya que incorporan distintas posibilidades. Algunos son específicos para obtener espirales y se llaman espiralizadores. Podéis encontrarlos de manivela, de presión y eléctricos. Como la oferta puede ser casi infinita, si os interesa, buscadlos en Internet.
■ También existen otras mandolinas más profesionales pero no las necesitáis para esta preparación puesto que, con obtener tiras finas, ya conseguiréis el efecto deseado sin mayor complicación.
![]()
■ Posiblemente, uno de los ralladores más comunes en vuestros hogares sea uno similar a éste, con 4 tipos de corte y que podéis emplear para rallar los calabacines de esta receta sino tenéis alguno de los mencionados anteriormente.
![]()
Ingredientes para los espaguetis de calabacín al pesto
- 500 g de calabacines, la variedad jaspeada de color verde amarillenta
Ingredientes para la salsa al pesto
- 60 g de hojas de albahaca fresca
- 3 dientes de ajo
- 100 g de queso parmesano rallado
- 2 cucharadas de piñones
- sal y pimienta blanca recién molida
- 10 o 15 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Preparación de los espaguetis de calabacín al pesto
- Lavar bien los calabacines debajo del grifo y desechar las puntas.
- Secarlos y, en crudo, con ayuda de un molinillo para juliana, hacer fideos gordos de calabacín, parecen espaguetis cortos. Si no se tiene este molinillo especial, intentar cortarlos a mano en bastoncitos finos.
- El calabacín se puede cocer en su jugo en unos pocos minutos directamente en el microondas, donde quedan perfectamente. Para ello, programarlo al 100 por 100 de potencia, en este caso 900 watios, sin añadir absolutamente nada, ni siquiera sal que los resecaría.
- En función de la variedad del calabacín y de lo frescos que estén se podrá tardar 5 o 6 minutos. Si os gustan al dente, incluso, algo menos.
- Si no se tiene microondas, cocerlos al vapor, teniendo en cuenta que, al estar finitos, van a tardar poco tiempo. Si utilizáis una olla tradicional, no los sumerjáis en agua. Volcar agua en la olla e introducir los calabacines en un cestillo procurando que el agua no toque la verdura. Taparlos y cocerlos hasta que estén tiernos. Si los cocierais cubriéndolos completamente de agua, se reduciría el sabor y perderíais las propiedades nutritivas de los calabacines, como ya os he comentado en otras ocasiones.
- Si empleáis la olla superrápida, como están cortados tan finitos, antes de que aparezca la segunda rayita de la válvula, apagar. Incluso, si os gustan un poco al dente, justo antes de que vaya a salir la primera de ellas, apagar y dejar en la vitrocerámica para aprovechar el calor residual.
- Servir los espaguetis de calabacín mezclándolos con el pesto, o, si se prefiere, servir los calabacines calientes y el pesto en salsera para que cada cual se sirva la cantidad que desee.
- Para no repetirlo de nuevo, os remito al post Salsa al pesto exquisita ¡pruébala! donde tenéis todas las indicaciones sobre cómo prepararla. Es una salsa que conviene siempre remover antes de servirla porque no es una emulsión perfecta y se separa un poco el aceite.
Consejos de cocina y nutrición
■ Si no tenéis el estómago muy delicado podéis probarlos en crudo. En ese caso, os ahorraréis los pasos de cocción que he explicado antes (del 3 al 6), según la técnica que utilicéis. Lo degustaréis a modo de ensalada y, si os atrevéis a probar, ¡queda espectacular!
■ Los calabacines se conservan bien en la nevera durante varios días. Si los envolvéis con plastifilm, de manera que queden bien envasados sin partes expuestas a la atmósfera, prolongaréis su duración y evitaréis que se vayan ablandando con el tiempo.
![]()
■ Si es verano o si apetece de esta manera, se pueden servir los espaguetis de calabacín fríos con la salsa también fría.
Consejos de organización y productividad
■ Como la salsa al pesto la podéis tener preparada con anterioridad, es un plato muy rápido de preparar. Si os sobra, la podéis emplear para acompañar pasta, en cualquiera de sus modalidades, como aliño en ensaladas o verduras asadas, sobre pescados o pollo a la plancha, y hasta otro día os daré una receta con huevo… Además, como ya os comenté, se puede congelar.
■ Aparte de que el sabor no tiene nada que ver, la salsa al pesto casera, es mucho más sana que las que se comercializan de manera industrial. Éstas pueden llevar aceites que no sean de oliva virgen extra o, si lo añaden, en menor cantidad y mezclado con otros. Y podéis ver etiquetas con ingredientes tales como fibra de maíz, suero de leche en polvo, fibra de maíz, azúcar y corrector de acidez.
■ Se trata de una elaboración económica puesto que los calabacines se encuentran durante todo el año y su precio es de los más bajos comparado con el de otras verduras u hortalizas. Si queréis abaratar la salsa al pesto, podéis sustituir los piñones por anacardos, que es lo que hacen en los que se encuentran ya prefabricados en las grandes superficies, donde raro es ver o detectar los piñones.
■ Los calabacines se cuecen mucho mejor y más deprisa en su jugo en el microondas, empleando un buen recipiente con tapa para que no haya ninguna evaporación.
■ En definitiva, se trata de una receta original y puede serviros para cualquier ocasión en la que queráis sorprender.
9. Cuando se necesite queso rallado en casa, que solo sea queso sin ningún añadido, por ejemplo parmesano, no comprarlo en este estado porque nos pueden dar gato por liebre. Rallarlo siempre en casa con un rallador muy útil y cómodo llamado microplane y que aparece en la foto.




