Ahora que ya empieza el calor, quizás os interese tener a menudo en la nevera o en el congelador, esta limonada casera o agua de limón.
Las cantidades podrán ser a gusto de cada uno, dependiendo de la cantidad que se quiera tener, y si se prefiere más o menos dulce y con un sabor a limón más o menos intenso.
■ limones pequeños y de piel fina
■ azúcar al gusto o edulcorante artificial
■ agua y cubitos de hielo también al gusto
1. Para elaborar esta agua de limón es importante escoger limones de piel fina que no tienen, debajo de la piel de color, demasiada corteza blanca, el albelo, que es la que posee sustancias amargas.
2. Lavarlos muy bien debajo del grifo, incluso frotándolos con un cepillito y jabón para eliminar los posibles residuos de insecticida que, si se cumple la legislación vigente, no deberían llevar en absoluto, y el encerado que sufren para que estén más bonitos y brillantes.
3. Partirlos en 4, cubrirlos ligeramente de agua y triturarlos un poco con la minipímer o la trituradora que se tenga, pero un poco nada más puesto que se trata de hacer trocitos pequeños de limón y nunca papilla que amargaría.
4. No hace falta retirar las pepitas porque con esta trituración parcial no se machacan y se quedarán más tarde enteras en el colador.
5. Cuando se hayan conseguido trocitos pequeños de limón, añadir más agua y pasar esta mezcla a través de un colador de malla finita, y si estuviera muy espesa, añadir algo más de agua para facilitar el colado.
Mientras colamos apretamos bien esta pulpa contra el colador ayudándonos con una espátula ancha de goma o silicona.
6. Si no importa entretenerse un poco más, reciclar de nuevo esta pulpa, es decir, volcarla otra vez en el vaso de la trituradora, añadir más agua y triturarla durante unos segundos nada más para sacar el jugo residual de los limones.
7. Volver a colar y tirar ya la pulpa, o hacer con ella mermelada de limón después de retirar las pepitas que amargarían.
8. Añadir el agua que se quiera y el azúcar o el edulcorante escogido.
Remover bien para que todo se mezcle por igual.
9. Volcar este agua en una jarra opaca con tapa y conservarla siempre en la nevera.
Durará perfectamente 1 día entero, aunque poco a poco irá perdiendo vitaminas.
Por ello es importante guardarla protegida de la luz para que el limón tarde más en oxidarse.
10. Por supuesto que perderá al cabo de las horas su vitamina C, pero ¡ya me contaréis la vitamina C que tienen las bebidas refrescantes del comercio, por mucho que se las añadan!
Eso sin contar que vuestra agua de limón será totalmente natural, sin aditivos de ninguna clase.
Consejos de cocina y nutrición
■ Esta «agua de limón» es fantástica porque tiene mucho más sabor que las clásicas limonadas elaboradas con el exprimidor ya que al triturar ligeramente la piel del limón liberamos parte de sus esencias que son verdaderamente muy aromáticas.
■ Es una bebida tan sana, barata y refrescante para el verano que podría estar siempre en nuestra nevera o congelador.
■ Si se quiere se puede elaborar con poca agua, es decir muy concentrada y hacer con ella “cubitos” como los de hielo, que luego se pueden volcar en una bolsa de congelación.
Cuando apetezca tomar una limonada, se echan en un vaso alto varios de estos cubitos, dependiendo de lo concentrada que os guste y agua del grifo.
En un instante los “cubitos” se desharán y toda la limonada estará fresquita, lista para beber.
■ Coladores grandes como el que os he enseñado en el enlace, incluso con malla de nylon en lugar de metálica se encuentran super baratos en los grandes bazares.
Como los buenos suelen estar mezclado con los malos, escoger uno de calidad.