Calienta fuentes o platos, ¿son prácticos?
■ Para mantener las fuentes de servir calientes, por si algún comensal quiere repetir después, existen varios tipos de calienta fuentes que, como siempre, encontraréis en Internet.
■ ¿Qué son exactamente? Un calienta fuentes es un soporte sobre el que se coloca una fuente, bandeja o recipiente con comida para mantener la temperatura de los alimentos sin necesidad de recalentarlos en el horno o en el microondas, lo que evita que pierdan jugosidad.
■ Son especialmente útiles si hace mucho frío, si son muchos los comensales, con lo que se va a tardar en comer y en repetir, si se trata de platos que conviene comer bastante calentitos porque al enfriarse pierden o si queremos degustarlos plácidamente, saboreándolos a tope.
■ Aunque aquí podrían entrar la mayoría de los guisos, desde el cocido hasta el rabo de toro, un ejemplo muy típico sería el caso de los callos a la madrileña, o de las manitas de cerdo o de cordero que, al ser muy gelatinosas, en cuanto se enfrían ligeramente forman, una especie de “velo” o “telilla” al coagularse parte de sus proteínas.
■ Los hay de distintos tipos según el uso que se le vaya a dar:
- con vela por debajo
- con quemadores pequeños que emplean un gel como combustible, como en algunas fondues
- eléctricos, con una resistencia en la base
- con lámparas de calor por encima
- de agua caliente, a modo baño María
■ En los hogares, los más habituales son los primeros, con velas, que son más económicos mientras que en los restaurantes encontramos calentadores de alimentos profesionales de acero inoxidable de mayor tamaño para mantener grandes cantidades de comida a la temperatura deseada.
![]()
■ Los eléctricos suelen incorporar un control de temperatura y están fabricados con superficie de vidrio templado para que sea fácil limpiarlos. Suelen funcionar en un rango de temperatura que ofrecen flexibilidad pero es conveniente no calentar a una temperatura excesiva, que resecaría los alimentos o, incluso, se pegarían. También se emplean a menudo en hostelería.
■ En tamaño más reducido, podéis encontrarlos para mantener caliente un único plato o el café o las infusiones.
![]()
■ ¿Cuándo es recomendable tener uno en casa? Si organizáis comidas o cenas con amigos, familiares o invitados con regularidad. De este modo, se evitar tener que recalentar la comida, vosotros también podéis disfrutar de la celebración mientras los comensales pueden irse sirviendo sin preocuparos ninguno de que se quede frío.
■ Antes, cuando no se tenía alguno de estos calienta fuentes, se utilizaba el horno, que siempre consume energía y tarda bastante tiempo en calentarse.
■ Si no disponéis de mucho espacio de almacenaje en vuestra casa, podéis hacer uso del microondas para este fin, aunque el resultado no será exactamente el mismo puesto que los platos calentados en un microondas se calientan muy rápidamente, pero se enfrían también a la misma velocidad.
■ Si optáis por esta opción, en lo primero que tenéis que fijaros es que la vajilla a calentar sea apta para el microondas, que será lo habitual si son modernas. No obstante, si llevan adornos metálicos o de color, pueden incluir plomo o algún otro metal en su composición. Si tenéis un microondas multifunción o con crisp incorporado no tendréis ningún problema.
Consejos de organización y productividad
■ Si queréis calentar, por ejemplo, 6 platos grandes, ya sean lisos u hondos, de una sola vez y en 3 minutos, podéis seguir estas indicaciones:
- Mojadlos, de 1 en 1 por la parte de arriba, sin encharcarlos, solo ligeramente mojados por donde se sirve la comida. Por el revés, no hagáis nada.
- Apiladlos todos y metedlos en el microondas, durante 2 minutos a potencia máxima.
- Comprobaréis que están muy calientes por todas partes y casi queman así que ¡cuidado al cogerlos! Emplead algún guante o agarradera de horno por si acaso.
- Si siguen aún algo mojados, secadlos con un paño limpio de cocina.
- Llevadlos a la mesa al mismo tiempo que la comida que se vaya a servir.
- Veréis que siguen calientes durante bastante tiempo.
■ No os quedéis demasiado cortos mojándolos ni los tengáis más tiempo del mencionado puesto que los platos se pueden rajar.
■ Estos tiempos los podéis adaptar a los platos que necesitéis calentar. Si son menos, obviamente, tardaréis menos y si requerís muchos, hacedlo en 2 veces, puesto que, como habéis visto, se tarda poco.
■ Además de servir la comida en los platos calientes, conviene calentar previamente la fuente de servir en el microondas, antes de volcar en ella la comida. En este caso, bastará con calentarla 30 o 50 segundos tan solo, a la máxima potencia también.
■ Por tanto, hoy en día que apenas tenemos espacio en la mayoría de nuestros hogares, calentando los platos y la fuente de servir de esta manera, no es imprescindible un «artilugio» tan sofisticado como éstos.