Paté de anchoas, sabroso aperitivo.
■ Ahora que en verano apetecen cosas frías, os propongo que elaboréis este estupendo dip o paté de anchoas, que podréis presentar en diferentes formatos como aperitivo.
■ Las anchoas son el mismo pescado que el boquerón fresco, con la diferencia de que se ha conservado en aceite o con sal.
![]()
■ Las anchoas en salazón son una semiconserva y, por ello, necesitan conservarse siempre refrigeradas, aunque las latas no se hayan llegado a abrir.
![]()
■ Estas salsas espesas o dips caseros, suelen estar hechas, a menudo, a base de queso cremoso de untar, nata líquida e ingredientes de lo más dispar, anchoas, sardinas, mejillones, atún…, y son muy perecederas al estar todos sus componentes triturados. Podéis encontrar más recetas de patés crudos en el libro Mis mejores recetas con Thermomix 31.
Ingredientes del paté de anchoas
- 1 lata pequeña de anchoas en aceite de oliva = 45 g de peso neto
- 150 g de queso de untar
- 50 g de nata líquida
- unas gotas de salsa inglesa, también llamada salsa Perrins o salsa Worcerstershire
- pimienta blanca recién molida
Preparación del paté de anchoas
- Volcar en vuestro robot de cocina o procesadora de alimentos todos los ingredientes y triturarlos en velocidad 5 o 6, llegando incluso hasta la máxima, hasta obtener una crema muy fina.
- Si no disponéis de este aparato. separar en trozos el queso y en trocitos las anchoas y triturar todos los ingredientes con la trituradora que se tenga. Si están a temperatura ambiente os costará menos al estar más blanditos.
- Si las anchoas vienen envasadas en aceite de oliva, se puede aprovechar y volcarlo también en el vaso.
- Servir este paté como tapa en un cuenco para mojar hojas de endibia, palitos de zanahoria, de pepino, apio… en definitiva, de toda clase de “crudités”.

Presentación del paté de anchoas sobre cogollos de lechuga
■ Sobre cogollos de lechuga, adornados con un tomatito cherry queda muy vistoso.
- En este caso, escoger cogollos muy tiernos para que no haya que quitarles, prácticamente, nada.
- Lavarlos debajo del grifo, escurrirlos y secarlos muy bien con papel absorbente de cocina. Si tenéis una centrifugadora de lechuga emplearla pues es rápida, cómoda y elimina toda el agua.
- Cortarlos por la mitad o en cuartos, a lo largo, dependiendo de su tamaño.
- En la fuente donde se vayan a servir colocarlos de manera vistosa.
- Esparcir por encima de los cogollos el paté de anchoas y adornarlo con un cherry partido por la mitad.
![]()
■ También podéis emplearlo para hacer la receta de Endibias rellenas de paté de anchoas, eligiendo para ello, unas endivias lo más frescas posible para que contengan la mayor cantidad de ácido fólico.
Consejos de cocina y nutrición
■ Si queréis añadir más calorías a esta preparación, también podéis extenderlo sobre tostadas o tomarlo con colines en lugar de con las ligeras verduras que he mencionado antes.
■ En el caso de que prefiráis hacerlo un poco menos calórico reemplazar la nata por leche semidesnatada. De hacerlo, tendréis que echar un poco menos de cantidad, como la mitad, al ser más líquido este segundo ingrediente.
■ Generalmente el queso de untar se encuentra en terrinas de 250g o 300g y una vez abierto el envase es preferible consumirlo antes de que se oxide.
■ También se pueden congelar, aunque, en ocasiones, habrá que restablecer su estructura primitiva porque pueden aparecer ligeramente «abiertas» o «separadas». Para ello, se homogeneizan rápidamente con cualquier batidora o minipímer.
■ Cuidado con los quesos de untar porque suelen tener bastantes calorías y muchas veces también demasiados aditivos. Ya sabéis que cuanto más procesado sea un producto, más “añadidos” podrá llevar y menos saludable será.
Consejos de organización y productividad
■ Si por cualquier motivo se quiere prolongar la conservación de los quesos frescos cremosos envasados en terrina más allá de la fecha de caducidad que indica el fabricante se pueden congelar con tranquilidad aunque su estructura cambia, se rompe un poco haciéndose granulosa y, además, se ponen ligeramente acuosos. Por ello, ya no servirán para tomarlos solos untados sobre pan pero siguen sirviendo perfectamente para preparar patés, salsas y cremas dulces y saladas, secándoles previamente el líquido que sueltan. Como se van a mezclar o triturar con otros ingredientes como nata líquida, huevos, azúcar…, por ejemplo para las tartas de queso, o para preparar dips y patés de aperitivo…, no se notará en absoluto el cambio de estructura porque quedarán de nuevo completamente homogeneizados.
■ Esta receta se puede duplicar si vais a ser varios comensales u os gusta que os sobre para días posteriores. Para conservarla muy bien, tenéis que seguir la técnica general de platos cocinados, con todos los pasos y emplear los mejores recipientes para ello.
■ Todos los patés congelan estupendamente pero, a veces, al igual que ocurre con el queso de untar, después de descongelarlos aparecen con una estructura como “abierta” y hay que batirlos de nuevo en la máquina en una velocidad pequeña para que vuelvan a quedar cremosos como recién preparados.