¡Ya estoy aquí de nuevo! y con un aviso importante 😳
Si queréis comentar algo en este mismo post o en cualquier otro, hacedlo hoy mismo, porque mañana martes y el miércoles, los «entendidos» tienen que tocar el blog, y si escribís algo se perderá.
Yo tampoco podré comentar.
Sí seguirá funcionando normalmente mi correo y yo también podré mandaros «chuletas».
Aunque ya os puse un post sobre la «nueva costumbre» (o cursilada) de pelar ciertas verduras que no solo no se han pelado nunca sino que es un error mayúsculo hacerlo, cara a nuestra salud general y especialmente a la de nuestro tracto intestinal, como cuanto más grande es la ignorancia más grande es la osadía, el otro día comprobé en un medio de difusión nacional un consejo totalmente absurdo y hasta perjudicial como es el de pelar los guisantes después de estar desgranados, es decir ya sin vaina.
¡Y no pararán ahí los disparates!
Si los guisantes son bastos y de piel gorda, y eso se ve casi a simple vista desgranando uno, lo que hay que hacer es desecharlos y no comprarlos.
El agricultor, y conste que siento una gran admiración por la mayoría de ellos, muchos de los cuales luchan cada día contra las adversidades, espabilará y sembrará una variedad más fina, u otra verdura u hortaliza si su terreno no es el adecuado para estas leguminosas o legumbres verdes.
De hecho el cultivo de los guisantes requiere una tierra suelta, ligera, bien aireada y mullida…
Aunque no es muy exigente respecto a la riqueza orgánica del suelo, es conveniente aportar algún abono complejo, que contenga algo de calcio y magnesio.
Este cultivo tampoco tolera suelos muy ácidos, necesita una exposición soleada y riegos frecuentes.
Bueno, sigamos con nuestros guisantes desgranados que algunos pelan, porque deben disponer de mucho tiempo libre para perderlo, demostrando además así su total ignorancia en temas de nutrición.
La alimentación española en la actualidad no cubre las necesidades de fibra que recomienda la OMS, Organización Mundial de la Salud, que suelen ser de 6 gramos diarios, y apenas llegamos a la mitad, porque muchos alimentos están demasiado refinados, como la harina de trigo, el arroz, la pasta… ,¡hasta el pan de molde sin corteza!, y se toman cada día menos verduras y frutas que son las campeonas en tener fibra.
Los guisantes contienen una vez desgranados casi 8 g de fibra por cada 100g, fibra soluble y fibra insoluble que aumentan el peristaltismo intestinal favoreciendo así la expulsión de las heces.
Se ha demostrado científicamente que los alimentos ricos en fibra, además de luchar contra el estreñimiento, muy habitual en las personas que no toman suficiente fruta ni verdura, evita que en las paredes del colon se estanquen sustancias potencialmente cancerígenas.
La fibra actúa como si fuera un «desatrancador» de nuestro intestino.
Aunque junto con las habas son las hortalizas que más calorías tienen, porque poseen bastantes hidratos de carbono, no dejéis de consumir guisantes.
Cuando están en plena temporada, lo mismo que las habas, podéis encontrarlos frescos y ya desgranados para ahorrarnos el trabajo.
Y para el resto del año consumidlos congelados.
Los hay de muchos precios y por tanto de diferentes calidades, así que siempre podréis escoger los que más os convengan.
Si son más bastos, tendrán más cantidad de fibra, pero serán también más económicos.
A diferencia de las habas que, si son muy tiernas no necesitan una cocción previa ya que se pueden sofreír directamente con aceite de oliva virgen extra, los guisantes sí la necesitan.
Pero nunca cubiertos de agua, como se sigue viendo y oyendo, sino al vapor en una buena olla superrápida, encima de la rejilla o dentro de un cestillo, con 10 cucharadas de agua debajo que nunca los tocará, y en tan solo 2 minutos.
Después podéis sofreírlos en un momento con taquitos de jamón, una receta rápida, sencilla y muy rica.
Aunque ya sabéis que uso muchísimo el microondas, siempre que consigo con él buenos resultados, en el caso de los guisantes y de las habas, precisamente por su cantidad de fibra, no quedan ni suaves ni blandos.
Así que cocerlos como os acabo de explicar.
En alguno de mis ebooks, y ya me es imposible saber en cuál, encontraréis recetas de ambas leguminosas. 😥