Ejercicio físico al aire libre, walking o running.
Muchos, después de haber estado «enjaulados» durante tanto tiempo, incluso ya antes, han incorporado el ejercicio a sus vidas, algo muy saludable.
En Madrid los veo hasta andando o corriendo por las aceras de la ciudad, cuando no es lo más recomendable porque es preferible hacerlo sobre un suelo de tierra, un parque por ejemplo, que en una acera y siempre con unas zapatillas adecuadas.
En muchas ciudades, o pueblecitos pequeños, existen caminos, circuitos y rutas que, sean oficiales o no, los ciudadanos han adoptado de manera espontánea para caminar, y son, precisamente, estos recorridos a los que llaman «rutas del colesterol» o «paseo del colesterol» como el de Córdoba.
Lo ideal es hacer este ejercicio al aire libre, pero si por cualquier motivo no se puede hacer, como en el confinamiento, se pueden realizar otras «cosas» de las que luego hablaremos.
En todo caso, es mucho más saludable andar de una forma ligerita, para que sea un ejercicio aeróbico, que correr.
Se asegura que caminar de forma habitual 20 o 30 minutos diarios, o por lo menos 6 días a la semana puede reducir el riesgo de desarrollar presión arterial alta, diabetes y enfermedades cardíacas.
Andar de forma diaria también contribuirá a fortalecer los huesos y músculos, a mantener un peso saludable y mejorar nuestro estado de ánimo.
Y, cuando empieza la menopausia, será imprescindible ya que hasta el aire que respiráis os engordará.
Fijaros si es importante el ejercicio que ya la madre Teresa de Calcuta dijo:
Cuando por los años no puedas correr, trota.
Cuando no puedas trotar, camina.
Cuando no puedas caminar, usa el bastón…
¡Pero nunca te detengas!
Si no podéis andar en el exterior, como durante la pandemia, andar más o menos deprisa en una cinta de andar en casa, si hay sitio, en un balcón o una terraza, aunque ocupan un cierto espacio que muchas veces en una casa «normal» no existe.


Si os duelen los pies siempre, y el otro día me lo comentaba una seguidora, en este cao como eso no es normal, habrá que buscar la causa.
Yo os aconsejo, si vivís en Madrid que vayáis a la Escuela Nocional de Podología de la Universidad Complutense de Madrid.
Tenéis el metro que os deja allí mismo.
Muchos os aseguran ser serios y luego no lo son.
En cualquier caso, no os olvidéis nunca de las palabras de la Santa y que el ejercicio os acompañe siempre.

