Si una persona que vive sola o en pareja disfruta tomando 1 copa de vino en las comidas, mejor tinto y siempre que se trate de 1 sola copa que es algo muy saludable, no tiene por qué privarse de ese “capricho” ya que hay un sistema muy efectivo para conservar de la mejor manera posible esa botella abierta, con permiso de los enólogos.
También este artilugio sirve para familias en las que no todos los comensales beben.
Se trata de una pequeña bomba de hacer el vacío y emplearla es muy fácil. No es cara y la encontraréis con facilidad en grandes almacenes o en tiendas especializadas.
Cuando se ha terminado de comer se coloca en la botella uno de los 2 tapones que nos proporcionan con el aparato y se hace el vacío con este apararatito hasta que al querer seguir extrayendo aire del interior esta pequeña bomba ofrece una cierta resistencia, indicándonos por tanto que ya no hay más en el interior.
En cuanto al cava, también hay personas que aun viviendo solas les gusta comer durante toda la comida con cava en lugar de con vino, costumbre muy catalana, y por supuesto también sirve en Navidad para muchos de los que abren una botella, no la consumen del todo y no saben muy bien cómo emplear este resto.
Se podrían consumir los “benjamines” que aun siendo pequeños son todavía demasiado grandes y resultan además bastante más caros.
Lo que os propongo es que compréis botellas grandes normales, y en cuanto sirváis las copas deseadas, colocar inmediatamente después un tapón especial para ello y, si se quiere repetir después, se destapa y se vuelve a tapar a continuación.
Cuando la comida haya terminado guardar esta botella tapada en la nevera dónde sus «burbujitas» se conservarán más de una semana.
Son también baratísimos y no os podéis ni imaginar lo bien que “funcionan”, duran muchísimo tiempo y los encontraréis con facilidad lo mismo que los anteriores en grandes almacenes o buenas ferreterías.