Esta preparación es como un membrillo de manzanas y kiwis y con su misma consistencia, es decir para cortar y no para coger con cuchara.
Se puede hacer el doble o el triple de la receta ya que luego en la nevera se conserva estupendamente.
■ 1 manzana ácida tipo Granny Smith de 250 g de peso con su piel pero sin pepitas
■ 250 g de kiwis verdes
■ 300 g de azúcar
1. Lavar muy bien la manzana, secarla, cortarla en 2 mitades encima de la mesa de la cocina y a continuación en trozos como si fueran gajos, sin pelarla.
2. Ir quitando a cada uno de estos trocitos la parte dura del corazón y el rabito si lo lleva.
3. Pelar los kiwis, quitarles la parte dura que pueden llevar en uno de sus extremos y trocearlos.
4. Volcar estas 2 frutas en una sopera honda, taparla y cocerla a 750 vatios de potencia, la máxima en muchos microondas modernos, durante 5 minutos.
5. Remover con una cuchara de madera, volver a tapar y cocer otros 5 minutos a la misma potencia.
6. Al cabo de este tiempo las frutas estarán ya cocidas.
Triturarlas con una minipímer hasta conseguir un puré lo más fino posible, pero con pintitas negras del kiwi.
7. Añadir el azúcar, removerlo con la cuchara anterior y volver a triturar con la minipímer para mezclar mejor.
8. A partir de este momento lo que queremos es espesar o concentrar y por tanto para conseguir la máxima evaporación ya coceremos siempre con el recipiente destapado.
9. Programar 5 minutos, remover, cocer otros 5 minutos y probablemente otros 5 minutos más, hasta que veamos que lo que tenemos en la sopera ya no es un líquido sino un puré muy espeso.
10. Con la ayuda de una espátula no muy blanda para que no se doble, volcar esta mezcla en un tupper cuadrado o rectangular, alisar su superficie con la misma espátula y dejarlo enfriar hasta el día siguiente para que se solidifique mejor.
11. Cuando esté totalmente asentado y frío, taparlo y guardarlo en la nevera.
Consejos de cocina y nutrición
■ Podéis usar cualquier otra variedad de manzana siempre que esté poco madura, reineta, Golden…
■ Los kiwis deben estar también muy «verdes», de los que no se pueden tomar como postre y hay que dejarlos madurar fuera de la nevera.
Como las manzanas, cuanto más verdes están, mayor cantidad de pectina tendrán, que es la que nos va a cuajar este «membrillo».
La pectina es una sustancia natural que se encuentra en muchas frutas, especialmente en la piel de las manzanas y por ello no la pelamos.
A medida que las frutas maduran, va disminuyendo su cantidad de pectina, por eso es preferible utilizar para este «dulce o membrillo» las que están más verdes.
■ Ya sabéis que en el fuego lo mismo que en el microondas, tapamos siempre que queramos ablandar el o los alimentos y disminuir por tanto sus tiempos de cocinado, en este caso la fruta, y destapamos cuando queremos evaporar o concentrar.
■ Aunque para esta clase de «dulces», y también para las mermeladas, siempre se ha aconsejado añadir unas gotas de zumo de limón, en este caso, cuando las frutas tienen mucha pectina natural, no hace falta y nos ahorramos un ingrediente.
■ Como tenemos una pequeña cantidad de frutas, aquí no hay peligro de desbordamiento, y podríamos poner los 15 minutos de cocción de un tirón.
Pero ésta sale mucho mejor removiendo cada 5 minutos, y además, si la hiciéramos toda «de golpe», es decir sin paradas ni removidos, puede que los bordes del recipiente se quemarán, al no cambiar de sitio.