Productos de quinta gama, los precocinados.
■ Muchos estaréis ya de vacaciones, descansando de la rutina y de las obligaciones. Y, posiblemente, también queráis olvidaros unos días de cocinar y de cuidar la alimentación. Por eso, hoy voy a hablaros de los productos de quinta gama, los precocinados.
■ En estas fechas, si estamos en apartamentos donde no tenemos todas las comodidades de casa, es fácil optar por lo práctico: comprar algo ya casi preparado, algo para freír o para meter en el horno… y ya. Y, puntualmente, es comprensible, aunque no por ello saludable.
■ Como ya sabéis, los alimentos se clasifican en «gamas» y ya hablamos hace tiempo de la tercera gama y de la cuarta gama.
■ ¿En qué consisten los productos de quinta gama? Son aquellos que se adquieren ya listos, prácticamente, para su consumo, sin apenas tener que hacer nada salvo, si acaso, calentarlo unos minutos.
■ Para conseguir que aguanten durante mucho tiempo simplemente en refrigeración suelen utilizar técnicas como la pasteurización y la esterilización a baja temperatura.
■ ¿Qué alimentos podemos encontrar dentro de esta gama? Hoy en día la oferta crece por momentos y podemos encontrarlos ya envasados durante todo el año aunque algunos son más comunes en determinadas fechas.
■ Algunos ejemplos típicos pueden ser:
- Lasaña o canelones
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- Pizzas
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- Tortillas
- Croquetas
- Empanadas
- Pastas o arroces en distintas elaboraciones
- Carrilleras de cerdo ternera
- Rabo de toro
- Pollo en diferentes recetas o empanado
- Albóndigas
- Carpaccio de ternera
- Gulas
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- Salmorejo y gazpacho
- Surimi
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■ Normalmente en el propio envase ya se dan las instrucciones para su consumo, ya sea el tiempo de calentado en el microondas, en una sartén o al horno…
■ Siendo tan cómodos ¿conviene ingerirlos regularmente? Pues no. Normalmente se trata de productos a los que:
- Se les ha añadido gran cantidad de sal.
- El tipo de grasas que emplean no suelen ser saludables sino las que proporcionan una textura más agradable y son más económicas para la industria.
- Como ya vimos al hablar de El veneno que consumes sin darte cuenta hay muchas formas de incorporar azúcares de manera encubierta.
- Pueden tener menor cantidad de fibras, sacian menos y se absorben más rápido.
- El número de aditivos suele ser considerable. Esto suele ocurrir cuando la materia prima no es de calidad, o se quiere evitar que se estropeen si se rompe la cadena del frío o generando cierta adicción.
■ Por eso, leed siempre el etiquetado nutricional y decidid si adquirirlo o no tras interpretarlo correctamente.
■ Otro día os hablaré de los productos de segunda gama, envasados en latas o en envases de cristal, que no hay que confundirlos con éstos. Un mismo alimento, según cómo se haya cocinado y conservado podrá clasificarse de una u otra manera…
Consejos de cocina y nutrición
■ Como hoy apenas tenemos tiempo, hay que aprender a alimentarnos bien y a dominar las técnicas culinarias modernas, entre las que se incluyen todas las relacionadas con el frío, la conservación y la congelación.
■ Al hablar de La técnica culinaria que aún sigue infravalorada ya comentamos que el microondas es imprescindible porque no ensucia, es rápido y se obtienen grandes resultados siempre y cuando se aprenda a usarlo.
■ Algunos estudios apuntan a que el consumo continuado de aditivos puede alterar el equilibrio bacteriano e inflamar la barrera intestinal, impactando en la microbiota, de modo análogo a los edulcorantes.
■ Además, hay evidencias de que el grado de procesamiento de un alimento altera drásticamente cómo nuestro cuerpo lo metaboliza. Los alimentos precocinados influyen en las hormonas de la saciedad, disminuyendo la leptina y aumentando la ghrelina, lo que favorece que el cerebro coma sin control.
■ Comer productos procesados, a igualdad de calorías, puede conllevar un aumento de peso.
■ Dad a vuestros hijos siempre que sea posible productos lo más naturales posibles, sin olvidaros de vosotros mismos, claro, que además deberéis ser su modelo.
■ Es preferible que compréis la carne directamente en la carnicería y que os la piquen y hagáis vosotros las hamburguesas o filetes rusos en casa, a comprarlas ya envasadas.
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■ Tenéis un montón de recetas saludables tanto en el blog como en todos los libros, bien en formato ebook o en papel.
■ ¿No preferís hacer vosotros mismos recetas como el fiambre de pavo en casa o el lomo de cerdo adobado sin la cantidad ingente de aditivos con que se comercializan?
Consejos de organización y productividad
■ Aunque no es fácil, si planificáis los menús de toda la semana y optáis por alternativas saludables, no tendréis que recurrir a productos precocinados con frecuencia.
■ Para ser productivos, hay que tener siempre en casa una despensa a temperatura ambiente, una despensa fría y otra superfría, según el espacio de que dispongáis.
■ Por supuesto, no se trata de no poder tomarnos un respiro de vez en cuando, pero no tomarlo por costumbre asumiendo que «no pasa nada»… Hace algún tiempo, una madre me decía que todos los viernes cenaban nuggets precocinados, salchichas, pizzas ya envasadas… Si se hace todas las semanas, no es esporádicamente. Y, sí, ya sabemos que la industria alimentaria se las apaña para crear productos muy agradables al paladar.
■ Quizás, alguno de vosotr@s se ha preguntado, al ir a comer o cenar algo a algún bar o restaurante, si la comida que estabais tomando la habían preparado allí o si, por el contrario, la habrían traído ya precocinada. Pues efectivamente no es raro que esto ocurra y, por desgracia, cada vez más a menudo, ya que en la hostelería también se emplean estos productos de quinta gama. Si nos referimos a franquicias, incluso, puede ser hasta lo esperado ¿o es que todos los cocineros aliñan los alimentos igual? Así que, en ocasiones, tampoco será una garantía el «salir de casa» para evitar cocinar o «tirar» de consumir precocinados… y ¡valdrá la pena invertir tiempo en aprender a alimentaros bien y a organizaros mejor!
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