Al pasearme por Internet para ver qué tipos de tablas de planchar modernas había en la actualidad e incluiros alguna foto, me he quedado totalmente “anonadada” porque uno de los factores más importantes a la hora de que la tabla sea cómoda y eficaz para gastar poca energía y tardar menos, el más importante, es la superficie de planchado y casi ninguna lo citaba.
Como todas tienen más o menos la misma longitud, quiere decir que cuanto más anchas sean, más superficie útil tendremos y menos se tardará.
Los traumatólogos especialistas en dolencias de la espalda dicen que lo peor que hay para la espalda es planchar… a no ser que lo hagáis como os recomendaré.
Una tabla de planchar cómoda, buena y eficaz debe reunir los requisitos siguientes:
1. Ser bastante ancha, por lo menos de 40 centímetros o las de tamaño L de 45 centímetros o super L de 52.
2. Ser regulable, y todas hoy creo que lo son, para poder acoplarla a nuestra altura y a la manera de planchar de cada uno.
3. Si tiene una bandeja debajo de la tabla para ir colocando la ropa planchada, algo que no tiene por qué ser útil si hay que agacharse demasiado, que no se encuentre situada entre las patas una vez abiertas porque nos puede resultar muy incómoda y molesta para planchar como os explicaré en otro post.
La de la foto parece que está bien colocada.
4. Si lleva el manguero incorporado al tablero, pero escondido debajo de él, tanto mejor, y si tiene algún artilugio para sujetar el cable largo de la plancha y que no nos incordie, también nos facilitará el trabajo.
Si la tabla no lleva el manguero acoplado, comprar uno plegable que ocupa muy poco espacio.
Este es imprescindible, como su nombre indica, para las mangas, para la parte superior de algunos pantalones, y para las zonas demasiado estrechas que no entran en la tabla.
5. Si lleva un enchufe acoplado a la misma tabla también mejor ya que nos proporcionará mucha autonomía y se podrá planchar escogiendo la habitación más luminosa y cómoda de la casa.
Si en ella no hay un enchufe cerca, como la tabla ya lleva el suyo acoplado, al final de su cable se puede poner una alargadera tan larga como haga falta.
6. Cuando la tabla se pliegue, debe ocupar poco espacio para poderla poner detrás de alguna puerta si no se tiene ningún armario para los trastos del hogar.
7. Todas las que reúnan las condiciones anteriores deben llevar una funda espesa de algodón, lavable, para que la superficie de la tabla esté muy mullida.
8. Si es muy «flojucha», y casi todas suelen serlo para que el precio no aumente, adquirir una aparte que puede ser, a su vez de 2 tipos:
a) Una que yo llamaría “térmica”.
Son todas ellas de color gris, con aspecto metalizado sin serlo, con rayas, letreros…, forradas por el interior con una capa de esponja y solo se pueden lavar en seco.
Y como es lógico llevan un sistema de “fruncido” para acoplarlas a los diferentes anchos que pueden tener estas tablas.
Al conservar todo el calor de la plancha son mucho más rápidas a la hora de planchar.
Las que yo conozco son alemanas, y existen hasta para estos tamaños L.
Antes se conseguían en el extranjero, pero buscarlas aquí o por Internet porque deberíais encontrarlas, yo las tengo hace ya muchos años.
b) Como los tiempos adelantan que es una barbaridad, acabo de descubrir, con el post ya escrito, unas fundas que planchan al mismo tiempo por los 2 lados, ya que acumulan el calor y difunden el vapor de la plancha.
Son universales, es decir que se pueden acoplar a cualquier ancho de tabla, aunque sea muy grande, ya que sus medidas son de 150×57.
Y también se pueden reducir porque llevan unas gomas para tensarlas más o menos.
Son chinas pero de calidad, ¡¡ y a veces hay que descubrirse ante ellos por lo prácticos que son!!, y para las sábanas sobre todo resultan mucho más cómodas y rápidas pues sí es cierto que planchan bastante por los dos lados, es decir por el lado de la plancha y por el lado de la tabla. Son, además, mullidas, pura delicia.
Incluyen de regalo una manopla especial para planchar las prendas de difícil acceso. Ya os la explicaré si a alguien le interesa.
9. Algunas tablas llevan a la derecha, como se aprecia en la foto, un soporte para dejar la plancha en espera mientras se colocan las prendas y se van moviendo, en mi opinión poco útil, o a mí me lo parece, porque las planchas actuales, todas de vapor, deben descansar en posición vertical para que paren de echar vapor, y colocarlas en esa especie de rejilla nos hace trabajar despacio para evitar que se pueda caer al suelo.
Es más rápido colocarla, siempre vertical, encima mismo de la tabla puesto que es suficientemente larga.
Si la colocáis horizontalmente encima mismo de la tabla, la funda sea la que sea, se os irá «tostando» o quemando.
Otras llevan un soporte ya plano pero no me parece demasiado necesario.
Y como esto se alarga, otro día os contaré cómo planchar cómodamente sin cansarse y sin dolor de espalda, y como aprovechar vuestra tabla actual, si es muy estrecha, únicamente con un pequeño desembolso.