Empanada gallega de bonito en aceito o en escabeche.
Ya tenemos preparada la masa de la empanada del lunes pasado, ya fermentada.
Cortarla ahora en dos partes iguales y estirarlas muy finas con la ayuda de un rodillo de cocina.
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Como la empanada se suele presentar en forma rectangular, forrar con una mitad de esta masa una placa de pastelería rectangular y bajita, o la misma bandeja del horno si es de hojalata, aluminio o acero inoxidable.
Para poder desmoldarla después con facilidad colocar sobre dicha bandeja una lámina de silicona, si la tenéis, o papel vegetal también llamado papel sulfurizado, o papel de horno barnizado de mantequilla.
Ahora, en cuanto el relleno esté ya cocinado y frío, volcarlo encima de esta mitad de masa.
Cubrirla con la otra mitad de masa estirada, pegándola muy bien a esta parte de abajo con los dedos humedecidos, haciendo una especie de reborde o «dobladillo» para que al cocer no se abra.
En el centro de la empanada practicar, con el dedo, un orificio, que es lo que se llama «chimenea» y por donde la empanada respirará.
Para adornarla, si sobran recortes de pasta, se pueden hacer con ellos tiras por ejemplo, incluso una especie de flor para colocar en la «chimenea», pero dejando siempre el agujero sin tapar del todo.
Barnizar con huevo batido y una brocha de silicona la superficie y los adornos que hemos puesto, para que la empanada brille.
Hornearla con el horno precalentado, a 200º-210º C si es con turbo o aire caliente envolvente, o a 210-220ºC si es con calor solo de abajo que es lo que se llama calor de solera. Es muy importante que cada uno «conozca» su horno.
(En la foto siguiente se ve la rejilla del horno , encima de ella el papel vegetal y encima la empanada ya horneada)
Para el relleno que tiene que ser muy jugoso necesitamos:
■ 2 huevos duros picados que añadiremos al final cuando el sofrito esté terminado
■ 50 gramos de aceite de oliva virgen extra
■ 250 gramos de cebolla o cebolleta
■ 250 gramos de pimiento verde o rojo
■ 100 gramos de tomate triturado de lata clase extra
■ un pizco de azúcar
■ sal y pimienta blanca recién molida
■ 300 gramos netos de bonito de lata en aceite o en escabeche
En el aceite caliente, pero nunca humeando, sofreír la cebolla o cebolleta y el pimiento cortados en trozo medianos de tamaño parecido junto con el tomate.
Ya sabéis, los que me seguís, que yo uso siempre esta clase de tomate, clase extra, que no tiene ni piel, ni pepitas, ni aditivos.
Cuando este sofrito esté terminado, triturarlo más o menos, a gusto de cada uno, con la minipimer.
Yo lo trituro del todo y después le añado los huevos ya picados y el bonito de lata que se vea, pero en trozos pequeños, por lo que se pueden comprar migas de calidad de bonito de lata pero bien escurrido de su aceite.
Como el 9 de marzo se celebra, todos los años, el Día Internacional de la Tortilla de Patata, hablaremos de la misma el próximo lunes y os pondré una receta muy rica que se puede hacer, con calidad, con varias técnicas modernas.
Un día, si os parece, puedo poneros también la receta completa de una pizza casera, cuya masa es más facil de hacer que ésta de la empanada porque no hace falta ni rodillo de cocina para estirarla. Se coloca simplemente con las manos.
Y, aparte del relleno que yo os ponga, muy original pero muy rico, cada uno podrá hacer la pizza que más le guste.