Frito Limpio o qué hacer con aceites fritos usados.
■ Cuando tengamos que tirar un aceite frito, sea el de oliva, el de semillas o el de las latas de conserva porque no se emplea…, es recomendable almacenarlos en frascos o botellas y no tirarlos nunca por el desagüe de la pila o del inodoro para evitar contaminar todavía más las aguas residuales.
■ Antiguamente, en las épocas de penuria, se elaboraba jabón a partir de aceite frito usado. Puede que en algún pueblo quede todavía algún restaurante o freiduría que lo aprovechen para ello, pero serán los menos.
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■ Los ayuntamientos también tienen puntos limpios de recogida y, aunque a veces, están alejados de los consumidores, va mejorando con los años, siendo más frecuente encontrarlos en muchos municipios.
■ Ya existe un producto revolucionario para el “reciclaje” de este aceite y se llama “Frito Limpio”.
¿Qué es el «Frito Limpio»?
■ Se trata de unas escamas que se echan sobre el aceite caliente y se remueven hasta que se disuelven y se dejan enfriar. Este producto hace que el aceite se solidifique, y en este estado nos será mucho más fácil e higiénico tirarlo a la basura.
■ Está constituido por aceites grasos vegetales y no contiene sustancias tóxicas ni químicas agresivas, siendo, por tanto, seguro tanto para el medio ambiente como para nosotros.
¿Cómo utilizar el «Frito Limpio»?
■ Con sólo 10 gramos, es decir 1 una cucharada sopera de estas escamas, se puede convertir en estado sólido ¼ de litro de aceite.
■ Una vez hayas terminado de freír y cuando todavía el aceite está caliente, añadir la cantidad necesaria de estas escamas en función del aceite empleado y remover bien hasta que se disuelva por completo en éste.
■ Con solo una cucharada, en 30 minutos el aceite líquido se habrá convertido en una pastilla sólida que se desprende fácilmente de la sartén con una espumadera. Una vez desmoldada la pastilla de aceite sólido, se puede tirar a la basura o bien almacenarse para su reciclaje sin peligro de que se vierta.
Consejos de cocina y nutrición
■ El aceite de oliva virgen extra se puede utilizar más de una vez para freír, sobre todo, si como comentamos en el post «Freidoras eléctricas, cómo usarlas correctamente y cómo limpiarlas«, se ha frito en una freidora en la que sabemos que no se ha “quemado” puesto que no hemos superado los 160-170 ºC. Sin embargo, en cuanto apreciéis que sus características han cambiado o su color se ha oscurecido, desechadlo.
■ En las freidoras manuales, lo mismo que en la sartén, tendremos que observar el estado del aceite para empezar a freír cuando salen los primeros vapores. Si se ve que ya está humeando el aceite probablemente se habrá “quemado”, es decir, que habrá llegado a la temperatura crítica en la que su estructura interna se rompe, empieza a perder sus buena propiedades y a dar sustancias perjudiciales para la salud.
■ Siempre que hagamos una fritura que suelte residuos, habrá que colar el aceite de la freidora o sartén a través de un colador de malla finita en el cual hayáis colocado previamente un filtro de cafetera o un “filtro de grasera”. Si lo volcáis en aceiteras metálicas, éstas ya suelen incorporar un filtro para este fin.
■ Los aceites de semillas, son mucho más inestables que el de oliva, no deberían calentarse por encima de los 160-165 ºC según los expertos, y deberían utilizarse 1 sola vez, desechándolos después.
Consejos de organización y productividad
■ Como sabéis, el aceite contamina mucho y atasca cañerías, por lo que no debe tirarse por el desagüe ni directamente en líquido a la basura.
■ Uno de los usos que tiene el aceite de cocina usado es en la fabricación de biodiésel, donde mediante la transesterificación, se obtiene biodiésel, que es un combustible renovable con emisiones de CO2, SO2 y CO menores que las de otros carburantes. De esta manera, no sólo se minimiza la contaminación, sino que se fomenta la economía circular, convirtiendo un residuo en energía útil.
■ Frito Limpio es una marca española y, si os cuesta encontrarlo, hoy en día existen productos similares con la misma función.
■ Si os animáis a elaborar jabón casero, podéis seguir las indicaciones que os daba en «Cómo hacer jabón casero fácilmente«.
■ Siempre y cuando no esté demasiado sucio ni huela mal, podéis emplearlo como lubricante casero para aplicarlo en bisagras o superficies que suenen y donde se pueda aplicar en pequeña cantidad con un trapito o papel de cocina. No tendréis el dispensador en forma de tubo que incorporan los botes de aceite lubricante que encontramos en la sección de bricolaje pero os resultará más económico.
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■ Si optáis por reciclarlo en su estado original, sin solidificar, echadlo en una botella o bidón de plástico vacío que podáis transportar con seguridad, sin que se derrame, hasta los contenedores de aceite específicos, que en ocasiones se encuentran cerca de los de basura, vidrio, plástico, cartón o ropa, si los tenéis cerca, o hasta el punto limpio.