Pastilleros para medicamentos.
Los pastilleros son muy cómodos para todas las personas que tienen que hacer un tratamiento largo y diario con una o varias pastillas, y no tener que estar manipulando la caja en la viene cada uno ellos todos los días.
Además es muy conveniente tomarlos a la misma hora, al levantarse, por ejemplo, y tomarlos con bastante agua para que no caigan con el estómago vacío.
Hay una preparación muy de moda, y no la voy ni a nombrar para no darle publicidad, que presume de no necesitar ni agua para tomarla.
En mi opinión los medicamentos que no necesitan receta médica no deberían ni anunciarse porque se está fomentando su consumo.
Se acostumbra a regalar estos pastilleros en las farmacias, suelen estar hechos de plástico tránslucido, y como suelen tener varios compartimentos, es muy cómodo escribir con un rotulador de punta fina lo que cada compartimento contiene.
Se pueden tener pastilleros en los que tengáis, por ejemplo, las medicinas o medicamentos que vais a tomar a diario y durante todo un mes.
Los pastilleros son pues recipientes que permiten guardar, organizar, y llevar a cualquier lugar, toda la medicación que se debe tomar en un mes.
Hay personas que tienen que tomar a diario estatinas para el colesterol, tanto el familiar como el «normal», o medicamentos para bajar las cifras de la tensión arterial.
Ya sabéis lo que se dice por doquier.
«Los españoles son los más longevos de toda Europa pero los que llegamos mas «jodidos», con perdón». Y desgraciadamente es así porque tomamos demasiados medicamentos o «potingues».
Tengo un compañero, que él si tiene farmacia, que siempre dice: «de la botica, la boticaria y si ésta es guapa».
Hay personas que se enfadan, realmente se indignan, si el médico no les receta nada porque juzgan su sapiencia en la cantidad de medicamentos que les recetan.
Ya os expiqué en este post cómo se puede evitar la toma de medicamentos a veces.
Como en demasiadas ocasiones el médico de cabecera, dispone además de muy poco tiempo para cada paciente, termina antes recetando algún medicamento.
Si por casualidad necesitais cortar un comprimido, porque el médico os receta la mitad de la dosis habitual, encontrareis cortadores de estas pastillas, totalmente higiénicos hasta en los bazares de los chinos.
Otra cosa sucede cuando hay niños en el hogar en los que se debe tener siempre un pequeño remanente de todo lo que acostumbran a tomar.