Aunque creo que ya lo he explicado varias veces en el blog, como sigue habiendo dudas, voy a volveros a decir para qué sirve la rejilla que acompaña a alguna marca de olla, así como el cestillo, algo más conocido.
La mayoría de estos cestillos
no son totalmente planos sino que tienen en su base, por su parte exterior, unos abultamientos que en muchas ocasiones lo “levantan” suficientemente del fondo de la olla como para que debajo quepan las 10 o 15 cucharadas de agua que son únicamente las necesarias para cocer alimentos al vapor.
Pero como algunas marcas se siguen empeñando en que en la olla hay que echar por lo menos un ¼ litro de agua para poder trabajar al vapor, adjuntan a estos cestillos «unas patas» que lo elevan bastante del fondo y que también podéis ver en la foto que os he puesto.
Cuando he querido saber, hace ya muchos años, en boca de los mismos fabricantes, la razón de este pésimo consejo, ¿sabéis lo que me han contestado?
Que como sabían con seguridad que su olla se iba a usar incorrectamente, es decir que los usuarios iban a dejar subir la válvula de presión hasta el máximo, hasta que la olla empezara a soltar vapor como una loca y a hacer un ruido insoportable, para que no se quedaran sin líquido y evitar que se les pegara, ellos «se pasaban cuatro pueblos» y recomendaban mucha mayor cantidad de líquido.
Si la olla se usa mal, suelta mucho vapor y hace mucho ruido es porque se ha producido un exceso de presión en su interior, que trae consigo un exceso de temperatura y los resultados desde el punto de vista nutricional son desastrosos. «Hay muerte total de las vitaminas en la olla» como muchos expertos aseguran.
Si echáis la cantidad de líquido que yo os recomiendo, que no toca el cestillo sin patas para nada, ni sobrepasa la rejilla, no»robaréis»mucho espacio en la olla sin que haya ninguna necesidad.
¡Y ésta es la manera correcta de utilizar una olla superrápida!
Si vuestra olla no tiene un cestillo, podéis adquirir uno aparte, o bien de la marca, o bien plegable
Por cierto, hace ya unos años comenté en varios libros míos que vender una olla superrápida sin cestillo o rejilla era como «vender un coche sin ruedas»… y ¡algunos debieron tomar nota, porque yo creo que en la actualidad casi todas las marcas lo incluyen en el precio de la olla!
Antes, ambos accesorios se podían adquirir aparte, pero como muchos desconocían su uso, pues tampoco lo adquirían.
¿Qué es la rejilla y para qué sirve?
Pues como no he encontrado ninguna foto en Internet, ahora ya la he encontrado!!!
Esta rejilla, de acero inoxidable como la olla, es un disco redondo de un diámetro algo inferior al de la olla y con una serie de agujeros en su superficie.
Es única, es decir que solo hay un tamaño, de 22 centímetros de diámetro y en las ollas con más diámetro, como es lógico, sobra más espacio a ambos lados al colocarla en el fondo.
Tiene muy poca altura, tan solo 5 milímetros, y nadie adivina para qué sirve.
Así que os han dicho muchas barbaridades al respecto, en lugar de confesar la verdad, que no es ninguna vergüenza, y decir que no tienen ni idea.
¡Tampoco pasaría nada si el vendedor supiera lo que está vendiendo y se informara antes!
Os han contado que sirve para cubrir la verdura que se va a cocer en la olla ¿?, o que sirve para colocarla en la encimera y poner encima la olla caliente ¡para que no se queme su superficie!
Pues esta rejilla, lo mismo que el cestillo agujereado, sirve únicamente para cocer alimentos al vapor, ya que las 10 o como mucho 15 cucharadas de agua que se colocan debajo de él, nunca sobresalen y por tanto nunca tocarán el alimento.
Los alimentos se van a cocer tan solo con el vapor producido por esta pequeña cantidad de agua, junto con el agua que todos ellos tienen en su interior y que se llama “agua de constitución» y que van a soltar.
Teniendo una buena olla superrápida con uno de estos accesorios no os hace falta ninguna «vaporera» ni ningún otro «artilugio» que normalmente funcionan con mucha agua, es decir con demasiado vapor alrededor.
Creo que os vendrá bien recordar el post.
Teniendo la rejilla, es totalmente innecesario adquirir un cestillo puesto que las funciones de ambos son las mismas.
¡Y esta rejilla no «roba» ningún sitio en la olla, o sea que podemos cocer al vapor una mayor cantidad de alimentos!
Y si os recomiendan una vaporera para usarla en el microondas, con permiso de las marcas que la incluyen dentro de su aparato, o que las venden sueltas, es que no saben cómo funcionan estas ondas electromagnéticas que precisamente cuecen al vapor movilizando el agua que todos los alimentos tienen en mayor o menor cantidad en su interior y por tanto no necesitan nunca añadirla.
Y como hemos estado hablando de superrápidas, no os recomiendo en absoluto que precalentéis la olla vacía, como a veces algún fabricante aconseja, pues el fondo difusor de las mismas es lo suficientemente bueno como para no necesitarlo.
Si os pasáis de tiempo de «precalentamiento» en vacío de estas ollas, el material del que están hechas, a pesar de ser tan bueno como es, se resentirá si coge demasiada temperatura, y si sucede esto y añadís aceite para hacer cualquier sofrito o dorar algo, el aceite aunque sea el de oliva que es el más estable «se quemará» y perderá sus buenas propiedades.
¡Es otro truco más para vender y diferenciarse de otras marcas en las que también se puede hacer esto y con los mismos inconvenientes!
Lo mismo que cuando os hablan de «válvula de descompresión», un gran error por otra parte.
Ambas cosas son «pamplinas» para vender más.