Ollas superrápidas, por qué deben tener bastante diámetro

Las ollas superrápidas, aunque ya llevan con nosotros muchos años, están todavía infrautilizadas, muchas veces porque se desconocen sus múltiples posibilidades, o porque se utilizan solamente para lo que se usaban la mayoría de las ollas exprés de toda la vida antiguamente, es decir para cocer legumbres, que todos sabemos que tardan bastante, o para cocer verduras como también se han cocido hasta ahora sin presión, es decir cubiertas de agua, como si estuvieran en un estanque.

Hoy sabemos sin embargo cuál es el mejor método para cocerlas al vapor, encima de una rejilla o dentro de un cestillo.

Antiguamente la mayoría se vendían sin este cestillo que había que adquirir a parte, y como los usuarios casi siempre no sabían para qué usarlo, ni lo adquirían.

Hoy ya casi todas vienen con él incluido en el precio final, aunque incomprensiblemente todavía hay alguna olla, y además de calidad y de las de primera fila, que viene “viuda”, sin él.

Los que os encontréis con este problema buscar algún cestillo sencillo y barato que no ocupe mucho sitio en vuestra olla, es decir que tenga por su parte inferior unos abultamientos para poderlo introducir en la olla, “a pelo”, es decir directamente en su interior sin utilizar patas.

Las 10 cucharadas máximo que vais a necesitar para cocer al vapor cualquier verdura, se quedarán por debajo y no tocarán nunca el alimento.

En esto consiste precisamente la cocción al vapor.

No hace ninguna falta que sea de marca, y si no es tan ancho como la misma olla tampoco importa, basta que tenga buena pinta y sea barato.

Pero además de para cocer legumbres y verduras al vapor hoy las ollas superrápidas deben utilizarse para cocinar todo tipo de alimentos, guisos, menestras, carnes asadas, potes, cocidos, sopas …, platos de pescado como bonito encebollado con pimientos, marmitakos… sin usar previamente ninguna sartén porque todo, desde el principio se va a cocinar en ella.

No solamente la calidad nutricional es óptima, sino que vamos a tardar poquísimo, luego el consumo de energía va a ser mínimo, manchamos 1 solo utensilio, que se friega estupendamente, y hasta la cocina se ensucia bastante menos porque la tapa de cristal con la que tapamos solo se levanta para dar la vuelta a los alimentos que estamos dorando o sofriendo.

Y si la olla es ancha y no muy alta, también vais a poder usarla como sartén para freír de todo, pescado, chuletas, patatas, croquetas…

De hecho cuando me preguntáis por una sartén tradicional, yo siempre os aconsejo como condición indispensable que sea de bordes altas y no bajita, para salpicar menos.

Antes no las había, pero ahora los fabricantes van mirando cada vez más el lado práctico de sus utensilios y ya van existiendo.

La sartén tradicional solo la uso para tortillas, revueltos y cuajar la tortilla de patata… nada más.

Algún día hablaré más detenidamente de todo esto.

Ya sé que para muchos esto de freír y dorar “tapado” les sonará a música celestial, pero los que me seguís ya sabéis que las técnicas culinarias modernas que yo empleo desde hace ya muchos años funcionan de verdad.

Es una forma totalmente diferente de cocinar, revolucionaria… pero muy sana y práctica.

¡¡Es la nueva manera de cocinar en el siglo XXI!!

Para realizar con comodidad todas estas operaciones es casi imprescindible que la olla no sea muy alta y que sea ancha, con mucha superficie, para poder remover constantemente los sofritos, o dorar las carnes y pescados por los dos lados, y si tiene poco diámetro como algunas tienen, 20 o 22 centímetros, aunque también se podrán utilizar, será muy incómodo, tardaremos mucho y no estaremos siendo productivos, y en cocina como en otras  muchas cosas hay que trabajar de la manera más eficaz.

Si son de buena calidad tienen sus paredes espesas, de acero inoxidable de primera calidad y su fondo difusor es inmejorable pues en alguna marca es “tipo sándwich”, con 5 capas bien diferenciadas, la primera de acero-cromo-níquel, la segunda de una aleación de aluminio y silicio, la tercera de aluminio, un magnífico conductor del calor, la cuarta de otra aleación de aluminio y silicio y la quinta de acero cromado, válido para inducción.

Por ello, aunque se tapen no cuecen sino fríen.

El diámetro de las placas de vitrocerámica o inducción no influye para nada en el uso de las ollas muy anchas que al tener un fondo difusor exterior fantástico y muy buen conductor expande el calor por toda su superficie aunque sea mucho mayor, y además rápidamente.

Los que tenéis mi primer ebook “Utiliza tu olla superrápida a tope” ya habéis podido comprobar la cantidad de cosas que se pueden hacer en ellas, pero para los que no lo tienen ni piensan comprarlo yo les invito a que puedan leer gratuitamente las primeras páginas de este libro, Primeras páginas del pdf de Bubok 1 y comprobar por sí mismos todo lo que se puede hacer.

Y voy a empezar, en cuanto me sea posible, otro libro para seguir usando «a tope» vuestra magnífica olla superrápida, esta vez sin presión, tapándola únicamente con su tapa de cristal.