¡Ya estamos de vuelta, bienvenidos todos!
Espero que hayáis descansado, o por lo menos que hayáis cambiado de actividad que es otra manera de descansar, y que vendréis con las «pilas cargadas», llenos de buenas intenciones y dispuestos a enfrentaros de nuevo con vuestra vida cotidiana añadiéndole alguna «chispita» más.
14 Motivos par usar tu microondas a tope
Aunque el mundo de los microondas es extensísimo, y muchos de vosotros ya tenéis alguno de mis libros sobre este tema, para los que todavía no se animan a utilizarlo os puedo asegurar que sabiéndolo hacer, y aprender está al alcance de cualquiera siempre que quiera, es una gran ayuda en la cocina, máxime para los estudiantes y los que se independizan y viven solos o en pareja, para los que cuidan su salud y para los que están muy bien organizados y cocinan 1 día para varios.
Y por supuesto, no me cansaré de repetir que no todo sale bien, pero lo que sale está estupendo y con más sabor que si se hubiera utilizado el método tradicional, cuece que te cuece.
1. Recordar que es el mejor método para cocer alimentos sin que pierdan absolutamente nada de sabor porque se van a cocer sin añadir ni gota de líquido, ¿Y quién no necesita patatas o verduras cocidas, marisco para un cóctel…, o simplemente un trozo de pollo, de bacalao o de pescado… para elaborar unas croquetas o para añadir a alguna ensalada?
2. Como para que la cocción sea uniforme los alimentos no se deben apilar, el microondas no es para grandes cantidades, 4 o 5 personas como mucho.
3. Para cocinar alimentos crudos hay que tapar siempre la comida, a no ser que se esté «friendo», para evitar que el agua que se evapora y que se roba al alimento no lo haga. Por eso se dice que el microondas reseca, y así es si no se sabe usar.
Alguien podrá pensar, bueno, pues yo coloco al lado del plato un vaso lleno de agua y arreglado. ¡Ojalá fuera así, pero no lo es!
Las microondas evaporarán agua del vaso y seguirán “robando” agua del alimento.
4. Para calentar cualquier alimento ya cocinado es el mejor método siempre que se haga correctamente, y los franceses hablan de comida regenerada en lugar de comida recalentada.
Debe usarse siempre una potencia muy pequeña, no más de 300 o 350 vatios, aunque vayamos a tardar más. Pero si se usa la máxima, como todavía muchos utilizan, el alimento sea el que sea se “sobrecocerá” en los bordes, es decir empezará a cocer de nuevo en estas partes que ya están cocidas, mientras el centro permanecerá frío.
Por ello es preferible y más cómodo, siempre que se pueda, calentar cada plato por separado, el mismo en el que se vaya a comer después, tapándolo siempre para que no se reseque con una tapa si se tiene o con un simple plato de sopa del mismo diámetro invertido, y el tiempo necesario dependerá de la cantidad, puesto que el plato puede estar muy lleno o poco, de lo delicado que sea y de la temperatura que tenga, ya que si se acaba de sacar de la nevera, que es lo correcto, tardará más que si ya está a temperatura ambiente.
Cuanto más denso sea el alimento y cuanto mayor sea la cantidad, más tiempo deberemos emplear si realmente queremos obtener resultados satisfactorios. Empezar programando 2 minutos a esa potencia de 300 o 350 vatios y comprobar a continuación colocando la palma de la mano en el centro del plato, en la parte de abajo si esta zona que es la que tarda más en calentarse ya lo está. Como posiblemente no lo esté programar algunos minutos más, a la misma potencia y siempre tapado.
Si se quieren calentar 4 raciones de una vez, volcarlas en un recipiente lo más amplio posible y poner siempre esta potencia de 300 o 350 vatios. Como es una gran cantidad, a los 7 u 8 minutos abrir, remover, comprobar si está todavía frío o ya está templado y programar de nuevo la misma potencia.
5. Las tapaderas de agujeros que se suelen usar para esto en muchos casos no sirven porque por sus agujeros también se nos escapa agua del alimento y si se trata de un plato con salsa ésta se evaporará en los bordes, quedará como “pegada” y no os gustará.
6. Muchos dicen que el sabor que proporciona el microondas no les gusta, pero hay que aclarar que el microondas no proporciona ningún sabor adicional, lo único que hace es conservar íntegro todo el que tienen los alimentos, al cocinarse en tiempos muy cortos y sin añadir nada de agua.
Así que cualquier verdura sabe más a esa verdura, sobre todo si hasta ahora la hemos cocinado cubierta totalmente de agua, destapada y en tiempos larguísimos. Todas sus vitaminas solubles y sus minerales pasan al agua de cocción… ¡que luego se tira!
Por ello no hay ninguna razón para salar las verduras cocinadas en el microondas ya que conservan todas sus sales minerales y no salen insípidas. Pero si alguien quiere añadirla, que sea siempre después de cocinadas ya que si se añade en crudo las verduras se resecarán.
7. Hay que programar siempre menos tiempo del que indica la receta, o del que se piensa que va a tardar, porque de una vez para otra, con el mismo alimento podemos necesitar tiempos diferentes.
Un alimento que se queda ligeramente crudo siempre tiene arreglo y se puede prolongar su cocción, pero si está demasiado hecho no tendrá nunca remedio. Por ello los tiempos indicados en las recetas son siempre orientativos.
8. Para elaborar nuestros clásicos guisos no es el sistema más adecuado porque, a pesar de lo rápido que es, al ser preparaciones con gran volumen tardan mucho y no compensa. Las únicas legumbres que se acaban ablandando son las lentejas y los garbanzos tardando alrededor de 30 minutos a potencia máxima y remojándolas previamente durante 18 horas en lugar de 12.
9. Si se calientan líquidos durante demasiado tiempo, la leche del desayuno o el agua de una infusión…, se saldrá casi con seguridad porque se produce lo que se llama retraso de la ebullición, es decir que se alcanza la temperatura de ebullición sin que aparezcan las clásicas burbujitas. Puede resultar muy peligroso porque al querer retirar del aparato el recipiente basta cogerlo para que en ese momento preciso el líquido empiece a hervir copiosamente, se desborde y hasta nos queme.
10. Y si se calientan en un vaso alto durante poco tiempo, la superficie estará quemando y el fondo estará completamente frío. Por ello es preferible remover a mitad del tiempo programado.
11. Para añadir a los purés de verduras caseros o «potitos de los bebés» carne, sea la que sea, pescado, huevo… es el mejor método.
12. Como por como funcionan estas ondas electromagnéticas hay una evaporación continua de 12 g de agua por minuto y no pasamos de los 100º, algunos bizcochos o pasteles de los que salen bastante bien en estos microondas sencillos, y no son tampoco todos, aparecen siempre sin dorar y con su superficie como ”mojada” y quedan más bonitos glaseados o espolvoreados de azúcar glas.
13. Aunque hoy se está hablando de cocción al vapor en el microondas, incluso por parte de algunos fabricantes, la expresión no es del todo exacta ya que todos los alimentos se cuecen realmente con el vapor producido por el agua que ellos llevan en su interior, su propia agua de constitución, sin añadir ninguna, y aquí es más correcto hablar de que se cocinan en su propio jugo que al vapor.
14. Para finalizar, el microondas no muerde, y se puede y se debe abrir tantas veces como queramos o necesitemos para ver, en su interior, el estado de los alimentos.
Éstos tampoco se estropean si se cocinan en varios intervalos, al revés, todos los que sean delicados, como los huevos duros por ejemplo, se cuecen mejor «a trocitos» o lo que es lo mismo con paradas.
♦ ¿Por qué la gran mayoría de las personas odia el microondas y algunas ni siquiera calientan el desayuno? Pues porque los libros de usuarios, como en el caso de las ollas superrápidas, dejan mucho que desear, y cuando se prueba algo tal como explican y sale una “bazofia” lo arrinconan.
♦ Sin embargo, ¿por qué todo el mundo que monta una cocina nueva compra un microondas? Porque muchas personas siguen creyendo, y no creo que los vendedores les contradigan, que se compran una especie de horno pequeño rápido, y lo único que tiene de horno es el formato. Para alguien que no entienda mucho, al verlo pensará que es un horno normal.
♦ ¿Por qué al calentar comida ya hecha les sabe a comida recalentada? Pues por el mismo motivo que en los casos anteriores, porque se hace incorrectamente. Porque no se puede meter el plato tal cual, darle a un botón, el que sea y el tiempo a «ojo», que siempre será muy superior al necesario.