Cristina Galiano

Ensalada de pimientos rojos «asados» en el microondas

Ensalada de pimientos rojos «asados» en el microondas.

La ensalada de pimientos rojos «asados» en el microondas es una receta estupenda y fácil de preparar.

■ El pimiento rojo es una hortaliza que aporta pocas calorías, mucho sabor, fibra, agua y una cantidad muy alta de vitamina C. Además, su color rojo indica mayor maduración y presencia de carotenoides como capsantina, betacaroteno, luteína y zeaxantina que sus “hermanos” los pimientos verdes y amarillos.

El pimiento rojo crudo aporta aproximadamente 31 kcal2 g de fibra y más de 120 mg de vitamina C, por cada 100 g, además de provitamina A en forma de carotenoides y pequeñas cantidades de potasio, folato y vitamina B6. Estos valores pueden oscilar según la variedad, la madurez y la base de datos que se consulte.

■ La vitamina C contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario y a la formación normal de colágeno para la función de piel, huesos, cartílagos, encías y dientes.

■ La vitamina C, en el microondas, aunque se pierde con el calor y si los tiempos son prolongados, normalmente, se pierde menos que si se hierven.

■ Ya sabéis que conviene cocer con nada o muy poca agua y con las técnicas modernas actuales como el microondas o la olla para preservar mejor los nutrientes y evitar que se “laven” los alimentos.

Para aprovechar los carotenoides es recomendable tomarlos con una pequeña cantidad de grasa saludable como el aceite de oliva de la caballa que vayamos a añadir. Si pude ser virgen extra, aún mejor. Como los carotenoides son liposolubles, su absorción mejora cuando van acompañados de grasa.

■ Los pimientos rojos gordos y carnosos quedan muy bien «asados a 100 ºC en el microondas»,  que es la temperatura máxima que suelen coger estos pequeños electrodomésticos en su máxima potencia. Por eso, conserva mayor valor nutritivo.  No hace falta añadirles nada de líquido, por lo que no quedarán «cocidos» pese a que a muchos se lo parezca.

Ensalada de pimientos rojos «asados» en el microondas 

Ingredientes

Preparación 

  1. Utilizad pimientos rojos muy carnosos que pesen mucho, 400 g cada uno o más.
  2. Lavadlos y secadlos.
  3. Si caben, colocad 2 pimientos, en un recipiente apto para microondas, tapadlos con una tapa de vidrio o de silicona y programad 15’ a potencia máxima.
  4. Al cabo de este tiempo dadles la vuelta con unos guantes de goma o de silicona, para no quemaros, y programad 15’ más a la misma potencia.
  5. Volcadlos inmediatamente en un túper, tapadlo a continuación, siempre en caliente para que «suden» y dejadlos enfriar.
  6. Para pelarlos,  quitad primero el pedúnculo que ya arrastrará consigo muchas pepitas, separadlos en 2 mitades y eliminad a cada una todas las pepitas que quedan.
  7. Para servirlos en ensalada, cortadlos en tiras y, si queréis, salpimentadlos.
  8. Añadid la lata de filetes de caballa envasados en aceite de oliva y las aceitunas negras en mayor o menor cantidad, según vuestro gusto.

Consejos de cocina y nutrición

Si no habéis «asado» los pimientos antes en el microondas, ¡no dudéis en probadlos! Lógicamente, el aspecto no es el de los pimientos asados en la barbacoa o en el horno, ni su piel aparecerá quemada pero estarán deliciosos. Y como son uno de los vegetales con más contenido en vitamina C, más que los cítricos, los kiwis o las frutas rojas, al cocinarse a una temperatura no muy elevada sufrirán una pérdida menor de esta vitamina.

Es fundamental elegir pimientos carnosos y pesados, puesto que la piel no será tan fina y se pelarán mejor que los que pesen menos.

Si os han cabido 2 y tienen el peso recomendado probablemente ya estarán tras los 30′. Si no, añadid algún otro minuto adicional teniendo cuidado porque se pueden quemar. Sabréis si están ya o no por el aspecto, ya que el pimiento se va arrugando por todas partes y encogiéndose al ir dándole la vuelta y, aunque no se dora porque la temperatura no es lo suficientemente alta, su aspecto ya no es ni el de crudo ni el de cocido.

Para quitar las pepitas, no pongáis nunca los pimientos asados debajo del grifo, que se “lavarían”. Arrancad toda la piel por una punta, la superior o la inferior, que debe salir casi de una sola vez.

En ocasiones, los pimientos asados en el horno tradicional a 180º y con turbo o aire caliente envolvente, que es lo correcto, tampoco lo están y para que la bandeja de dicho horno no se ensucie demasiado muchos la forran con papel de aluminio. Esto no es demasiado recomendable puesto que dicho papel no debe usarse en el horno, ni estar en contacto directo con ciertos alimentos como los mismos fabricantes aconsejan.

Si solo se “quema” la piel, al pelarlos, desaparecerá pero, si se quemaran en exceso, tendríamos que tener cuidado con los benzopirenos y no consumirlos muy frecuentemente.

■ Aunque los pimientos verdes y amarillos gordos y carnosos también se pueden asar de esta misma manera, para esta receta, me gustan más los rojos.

■ Si os gusta más el bonito, podéis reemplazar la caballa por éste.

■ Como ya hemos visto al hablar recientemente sobre el impacto de la sal, podéis probar a degustarlos sin añadir nada más de sal puesto que la caballa ya tiene bastante y las aceitunas, también.

■ En mi opinión, las aceitunas negras son las que mejor le van a esta ensalada pero, como siempre, podéis adaptarla a vuestros gustos. Para que las aceitunas no estén tan saladas, las que vayáis a añadir a la ensalada, podéis ponerlas en agua un rato antes para que se vayan desalando por difusión.

■ Si queréis que sea una ensalada más consistente, podéis añadir un huevo duro picado o en rodajitas. Si queréis aligerar esta ensalada, rociarlos con el aceite de oliva virgen extra después de pelarlos y partirlos.

Los pimientos rojos «asados» al natural, sin aceite y sin nada, congelan perfectamente y si los envasáis en un túper adecuado, siguiendo la técnica general de cocinados os durarán en perfecto estado más de 6 meses. De este modo, ahorráis tiempo sin la necesidad de esterilizarlos, como se hacía antes.

Cuando vayáis a comerlos, podéis descongelarlos en la nevera, en su mismo envase y pelarlos siguiendo el resto de las indicaciones antes mencionadas.

Consejos de organización y productividad

Aunque se podrían pelar directamente una vez alcancen una temperatura adecuada para que se puedan manipular, es preferible que los metáis en el congelador cuando estén a temperatura ambiente. Tras la congelación, se pelarán más fácilmente.

 Si tenéis cosecha, os regalan muchos, o habéis encontrado que son gordos y pesados y a buen precio, podéis hacer varias tandas. Os llevará un poco más de tiempo asar varios kilos de golpe pero ya los tendréis listos para otro momento.

■ Mi sugerencia es que siempre hagáis los pimientos rojos “asados” en casa porque quedan mejor que los que ya se venden en lata o en botes de cristal. No obstante, si os surge algún imprevisto, que os pille sin pimientos rojos asados en casa, podéis utilizad los que vienen en latas o envases de cristal. Os sacarán de apuros pero estos pimientos rojos envasados en cristal o en lata no saben como los hechos por nosotros mismos. En muchos restaurantes podéis encontrároslos, sustituyendo a los naturales ya asados, pero…, ¡no tienen ni color!

Todas las clases de pimientos, para picarlos o  trocearlos, tienen que ponerse del revés, es decir, por la parte de dentro después de abrirlos a lo largo por la mitad, ya que así se cortan con mucha más facilidad. Al ser satinada y brillante la parte exterior el cuchillo penetra peor y patina.

Si tenéis un recipiente grande donde os caben 3 pimientos, el tiempo de cocción sería algo mayor, unos 20′ por cada lado, observando siempre si es preciso prolongar algún minuto más.

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