Para que todavía aprovechéis la temporada del bonito os brindo una receta riquísima y muy fácil de hacer.
♦ Los que tenéis una buena olla superrápida, usarla aunque esta vez la vamos a utilizar sin presión, tapando únicamente con su tapa de cristal.
Si vuestra olla tiene un buen diámetro os resultará mucho más cómoda que si es alta y estrecha.
♦ En una sartén, como a veces se ve, salpicaríais un montón, tardaríais más aunque no lo parezca y tendríais que buscaros una tapa del mismo diámetro para poder taparla.
♦ Los franceses usarían una «sauteuse», por supuesto de acero inoxidable.
Aunque las hay con tapa, ya os costaría más de la mitad de lo que cuesta una superrápida, no sirve para presión con las ventajas que éstas tienen no solo desde el punto de vista nutricional, y nunca tendría la base espesa en forma de sándwich con 5 elementos bien diferenciados que éstas tienen.
También necesitarían más cantidad de aceite puesto que las ollas casi no consumen ninguno.
Para 4 o 5 personas, dependiendo de lo que coman, necesitaríamos:
■ 1 kilo de bonito fresco
■ 4 cucharadas de aceite de oliva virgen
■ 300 g de cebolletas en rodajas finas
■ 300 g de pimientos verdes
■ 300 g de pimientos rojos
■ 200 g de tomate natural triturado de lata colado
■ o 200 g de pulpa espesa de tomate fresco
■ sal y pimienta blanca recién molida
1. Decirle al pescadero que de una raja gordita de bonito fresco os haga 4 o 5 trozos hermosos después de quitarle la piel de alrededor y la espina central.
2. La cantidad de cebolletas, pimientos y tomate se pueden aumentar o disminuir al gusto de cada uno.
Todos menguan muchísimo puesto que tienen mucha agua, más de un 90%, que van a perder.
Así la receta sale buenísima.
3. Volcar el aceite en la olla con el fuego al máximo y cuando empiece a dilatarse, algo que se nota porque hace como irisaciones, volcar los trozos de bonito, tapar con la tapa de cristal y esperar a que se doren por este lado.
Bajar el fuego si veis que está demasiado fuerte.
4. Cuando comprobéis, dándole la vuelta a un solo trozo con una espumadera o paleta ancha que ya se ha dorado por ese lado, dar la vuelta al resto de los trozos y esperar a que también se doren por este lado.
5. Cuando lo estén por ambos lados salpimentarlos, sacarlos y reservarlos.
Si los dejáis reposar en lugar de al aire, lo que les resecaría, en un recipiente bien tapado como un tupper, hasta que se vuelvan a cocinar, sudarán y soltarán bastante jugo.
6. En la misma olla, añadiendo un poquito más de aceite si vemos que el bonito ha consumido mucho, añadir las cebollas cortadas en rodajas finas.
Removerlas con una cuchara de madera, salpimentarlas ligeramente, taparlas y dejar que se vayan ablandando removiendo de vez en cuando, al principio a fuego fuerte y luego a uno moderado.
7. Mientras tanto limpiar las 2 clases de pimientos, los verdes pueden ser de los llamados “italianos, y cortarlos en trozos medianos ya que durante el cocinado van a menguar.
8. Cuando la cebolla esté a medio hacer, añadir todos los pimientos, salpimentar de nuevo, remover y tapar.
En cuanto empiecen a dorarse bajar el fuego y seguir removiendo de vez en cuando.
9. Cuando estén ya casi hechos añadir el tomate que si es de lata, aunque sea de la clase extra lleva mucha agua, y hay que colarlo a través de un colador de malla finita, o tomates naturales a los que les habremos retirado también la gran cantidad de agua que llevan.
Tapar de nuevo.
10. Dejar pasar unos minutos para que el tomate, que tarda muy poco si ya no lleva agua, se sofría, rectificar el punto de sal por si hiciera falta añadir algo más y volcar los trozos de bonito que habíamos dorado al principio, con todo el jugo que han soltado.
11. Si quedan bien esparramados en la olla, taparla, apagar el fuego y dejar que se terminen de hacer con el calor residual que tiene la olla.
12. Aunque se puede tomar recién hecho está casi mejor al día siguiente.
13. Conservarlo siguiendo los pasos ya explicados y también congela estupendamente.
♦ Precaución: no pasarse en el cocinado del bonito pues si está en su punto y se abre en lascas es delicioso y jugoso, pero si está demasiado hecho aparece reseco, como estropajo.