Agua con gas, ¿engorda?, ¿es buena para la salud?
■ El agua con gas más común es, básicamente, agua a la que se le ha incorporado dióxido de carbono, CO₂, bajo presión. Ese gas forma ácido carbónico en pequeña cantidad, responsable de la sensación chispeante, ligeramente ácida y refrescante. La versión más saludable es la más simple, que únicamente lleva agua y gas, sin azúcar, edulcorantes o aromas añadidos.
■ Existe agua con gas natural o mineral, procedente de un manantial, que puede tener en su composición minerales como calcio, magnesio, bicarbonatos o sodio, en cantidad variable.
■ A nivel nutricional, supone el mismo beneficio del agua, en tanto que hidrata. Si además, se trata de aguas ricas en minerales, pueden incrementar la ingesta total de éstos pero en pequeña proporción. Por tanto, nunca reemplazarán a otros alimentos con mayor aporte mineral, como los lácteos, los frutos secos, las legumbres, los pescados, las verduras…
■ Las mayores diferencias entre aguas con gas radica en la cantidad de sodio. En la Unión Europea, se considera un agua mineral natural apta para una dieta baja en sodio si tiene menos de 20 mg/l.
■ Se consideran ácidas, si el contenido de dióxido de carbono libre supera los 250 mg/l y bicarbonatadas si el contenido de bicarbonato excede los 600 mg/l.
■ Tal vez, alguno os hayáis preguntado si el agua carbonatada descalcifica los huesos, como ocurre con otros refrescos como hemos comentado en otras ocasiones. No, no hay evidencia de que el agua con gas simple descalcifique los huesos.
■ Los refrescos de cola contienen ácido fosfórico, que altera la absorción de calcio en el hueso pudiendo llegar a provocar problemas de densidad ósea. Además, su composición incrementa la disolución del esmalte de los dientes.
Agua con gas con sabores naturales
Ingredientes
- 250 ml de agua con gas fría
- 3-4 rodajas finas de pepino
- 3 hojas de menta o hierbabuena fresca o albahaca
o
- 250 ml de agua con gas fría
- 3-4 rodajas de lima o limón o
- 3-4 rodajas de naranja o
- 4-5 frutos rojos ligeramente machacados
- 3 hojas de menta o hierbabuena fresca o albahaca
Preparación
- Lavar bien el pepino o fruta que se vaya a utilizar y partirlo en rodajas.
- Añadir los ingredientes al vaso o jarra salvo el agua, que se incorporará al final para que no se vayan perdiendo las burbujas.
- Dejar reposar unos minutos para que dé tiempo a que se aromatice el agua.
- Se puede echar hielo si no está muy fría.
Consejos de cocina y nutrición
■ Es una alternativa para aquéllos a los que normalmente les cueste esfuerzo hidratarse lo suficiente porque no les guste beber agua durante el día ni tampoco infusiones. Por tanto, el agua carbonatada tiene la ventaja de que hidrata sin añadir calorías.
■ Las burbujas pueden proporcionar una sensación de saciedad además de frescor, lo que puede hacer más fácil beber agua a quienes se aburren del agua “normal”.
■ Si eres de los que prefiere vigilar las calorías, antes de optar por refrescos habituales azucarados, beber agua con gas puede ser una buena elección. Una lata de refresco azucarado de unos 330 ml contiene entre 135-145 kcal, equivalente a un 7% de la ingesta diaria recomendada. El azúcar que incluye equivale a unas 7-9 cucharaditas de azúcar, unos 35 g, mientras que el agua con gas, que no lleva azúcar, tiene 0 kcal.
■ Si estás acostumbrado a consumir bebidas zero, te aconsejo que eches un vistazo al post “Sin azúcar”, lo que conviene saber antes de elegirlos, para que antes de tomar edulcorantes con regularidad, explores otras opciones como ésta.
■ Es decir, es una opción más saludable que los refrescos, zumos industriales, bebidas energéticas, cafés azucarados,… Al no incorporar ni azúcar ni edulcorantes, puede ayudar a abandonar el hábito de tomar bebidas dulces.
■ No obstante, hay personas a las que les puede causar acidez o gases. En personas con reflujo gastroesofágico, colon irritable o mucha sensibilidad digestiva, puede sentar peor que el agua sin gas.
■ El mayor inconveniente de algunas aguas de este tipo es que pueden contener cantidades elevadas de sodio. Por ello, las personas que la consuman con regularidad y tengan hipertensión, enfermedad renal o requieran dietas bajas en sal, deben revisar la cantidad de sodio de la marca que vayan a ingerir.
■ Si optas por tomar agua con gas, evita las que lleven azúcares o edulcorantes y aromas artificiales añadidos. Si prefieres con sabor, puedes añadir tú mismo una rodaja de limón, lima, naranja, frutos rojos, pepino, hojas de menta o hierbabuena…
■ No hay que confundir el agua con gas, “tal cual”, con otros refrescos como la tónica, la soda, las aguas saborizadas dulces, …
■ Las aguas carbonatadas con sabores pueden considerarse casi un refresco, según los ingredientes que podamos leer en su etiqueta. Por tanto, conviene verificar qué llevan antes de optar por ellas.
■ Por supuesto, siempre será recomendable beber aquéllas que sean lo más naturales posible, eligiendo las que contengan aromas naturales frente a los artificiales y fijándonos en que no hayan añadido nada más aparte del carbónico.
Consejos de organización y productividad
■ Si os hidratáis con aguas carbonatadas con cítricos durante periodos prolongados, puede bajar el pH de la boca dificultando que la saliva lo neutralice. En estos casos, es mejor esperar unos 30 minutos a cepillaros los dientes, porque si se limpian inmediatamente, la fricción del cepillo puede favorecer el desgaste del esmalte.
■ Si consideras que pedirte una botella de agua en un establecimiento es un derroche, cuando en muchos sitios, como en Madrid, el agua del grifo es estupenda, puedes plantearte tomarla con gas. Por lo menos, tendrás la sensación de estar consumiendo algo que ha supuesto más preparación que el agua natural…
■ ¿Hay algún problema por tomar agua carbonatada a diario? Para la mayoría de las personas sanas, no hay ningún inconveniente puede ser una buena alternativa frente a refrescos o bebidas con alcohol, siempre que se trate de agua con gas sin sabores artificiales o endulzantes. No obstante, en algunas personas puede provocar cierta hinchazón o reflujo y sentarles peor que el agua natural, en cuyo caso, deberán limitar su consumo según vean.
■ Aromatizando en casa el agua con gas, podéis adaptarla a los sabores naturales que más os gusten o a los ingredientes de que dispongáis en casa. Podéis emplear trozos de manzana con canela, frutos rojos como fresas o arándanos con hierbabuena,… Animaros a probar ¡y os sorprenderá!