Cristina Galiano

Ansiedad al comer, «píldoras» saludables para controlarla

Ansiedad al comer, «píldoras» saludables para controlarla.

■ Algunos de vosotros, quizás, habéis experimentado en alguna ocasión ansiedad al comer. Es una sensación que nos invita a tomar ciertos productos, generalmente procesados y no muy sanos, rápidamente, sin dar tiempo a que seamos conscientes de que los estamos tomando e, incluso, sin tener hambre… El objetivo no es saciarnos sino conseguir dopamina, ese neurotransmisor que nos hace sentir bien.

■ Sin embargo, tras comer de manera compulsiva, es habitual que sintamos culpa o sentimientos negativos, empeorando el estado de ánimo que teníamos antes de darnos el atracón…

Según el Informe Anual del Sistema Nacional de Salud 2023, España tiene una población con un 34% de enfermedades mentales siendo la ansiedad una de las más habituales, un 10%, y en una proporción doble en mujeres (14%) respecto a hombres.

■ ¿Y qué podemos hacer para controlar estas situaciones desagradables en los momentos en los que estamos deprimidos o tristes? Como ya comentaba en post anteriores, hay varios factores a tener en cuenta.

¿Haces ejercicio físico regularmente?

¿Meditas a menudo? 

¿Cómo son tus relaciones personales?

¿Y cómo te hablas a ti mismo?

¿Tu descanso es reparador?

¿Sabes qué es la risoterapia?

Y por supuesto, ¡no hay que olvidarse de la alimentación!

Consejos de organización y productividad

Hoy en día tenemos infinidad de relojes inteligentes o smartwatch que nos pueden ayudar a tomar conciencia de que debemos controlar esta ansiedad al comer. Las hay que miden los pasos cuando nos movemos, las horas que dormimos y el nivel de estrés que vamos acumulando. En ocasiones, se pueden sincronizar con aplicaciones móviles que se pueden personalizar, configurando o eliminando notificaciones, compartiendo datos con otros amigos o usuarios que pueden animarnos cuando hagamos actividad física o controlando qué tipos de alimentos comemos o bebemos. Sin obsesionarse, por supuesto, pueden servir para no olvidarse de la importancia que tiene seguir unos buenos hábitos, que minimizarán el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas en el futuro.

Intenta hacer actividades que te entretengan para evitar pensar en la comida. Y, por supuesto, no compres alimentos que te supongan «tentaciones«. Si no los tienes en casa y te resistes a ir a por ellos cuando te entren ganas de consumirlos, será más fácil no tomarlos…

Resérvate un tiempo para ti, simplemente, para realizar aquello que te relaje y te haga disfrutar. El día a día, a menudo, «nos come» y cuesta pararse a reflexionar sobre la necesidad de dedicarnos un poquito a aquello que más nos guste. Encuentra un hobby que te ayude a relajarte, si no lo tienes aún.

Si siguiendo estos consejos no obtienes ninguna mejoría, busca ayuda de un profesional.

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