Cristina Galiano

Placas de vitrocerámica, cómo limpiarlas y cuidarlas

Placas de vitrocerámica, cómo limpiarlas y cuidarlas.

Conviene limpiar estas placas, si se puede, inmediatamente después de usarlas, cuando ya no quemen, pero antes de que se enfríen del todo ya que cuesta menos y se tarda solo un momento. Comprobadlo vosotros mismos.

Utilizar los limpiadores especiales para este uso volcando, mejor de marca que de marca blanca, unas gotas nada más y frotando a continuación con un trozo de papel absorbente de cocina.

Aclararlas después con una gamuza escurrida pero preferiblemente caliente.

■ Si está bastante sucia y se os ha enfriado del todo, calentarla muy ligeramente para que adquiera algo de temperatura, pero nunca demasiado porque la suciedad se requemaría y os costaría más trabajo.

Si hay residuos sólidos pegados, porque algo se os ha salido y se ha quemado, utilizar previamente la cuchilla de raspar que os suministra el fabricante.

Salir de la versión móvil