Papel de aluminio.
■ Según los últimos estudios científicos el papel de aluminio, que tanto se ha usado hasta ahora para preparar papillotes en el horno y para envolver alimentos, puede a la larga ser perjudicial para la salud al producirse migración de partículas de aluminio hacia el alimento. ¡Sin embargo España sigue siendo el país de Europa en el que más se utiliza!
■ Si envolvéis un bocadillo en papel de aluminio, y a las 2 o 3 horas lo oléis, comprobaréis que el pan tiene olor a metal.
■ En algunos moldes de aluminio desechables, o en ciertos rollos de papel de aluminio, en algunas marcas y desgraciadamente no en todas, en letra muy chiquita que casi no se ve puede leerse la siguiente advertencia “evitar el contacto prolongado de este material con ácidos o con comida rica en sales”, es decir salsas o alimentos que lleven vinagre, zumo de limón… o ¡sal común que todos nuestros alimentos llevan!
■ Para envolver alimentos o bocadillos es preferible hacerlo primero con papel absorbente de cocina recubierto después con film transparente, o dentro después de una bolsa de plástico para que no se resequen.
■ Y para hacer “papillots” en el horno, sustituir este papel de aluminio por papel vegetal, también llamado sulfurizado, papel manteca o papel de horno, como recomiendan ya los entendidos, aunque sean muchos todavía los que, por motivos económicos, sigan promocionando el papel de aluminio.
■ Tampoco lo utilicéis ni en la nevera ni en el congelador ya que, aunque parece impermeable como la lámina de plástico o plastifilm, ninguno de los dos lo son.
■ Para el congelador utilizar únicamente bolsas especiales de congelación, ¡que para eso existen! o tuppers herméticos de polietileno. Si queréis conocer en detalle más cosas sobre estos temas consultar mi libro digital “Saber comprar, conservar y congelar nuestros alimentos” que lo podéis adquirir hasta en Amazon.