Cristina Galiano

Tablas de cocina

Tablas de cocina.

■  El uso de las tablas de cocina es relativamente moderno, aunque las de madera ya existían antiguamente. Pero muchos picaban directamente encima de la mesa de la cocina, estropeándola, o con los dedos y un cuchillo pequeño con lo que se tardaba mucho más, se hacía peor y los dedos terminaban por oscurecerse y agrietarse por los diferentes cortes que sufrían, aunque eran ligeros.

La costumbre arcaica y sin ningún fundamento, que todavía se aconseja en ciertos libros y revistas, de cortar así las patatas, chascándolas, es inadecuada porque las cadenas de almidón de la patata se rompen igual tanto si se cortan encima de una tabla con un cuchillo y un corte perfecto y liso, como si se rompen en un corte irregular entre los dedos.

Hoy día Sanidad no recomienda en absoluto las tablas de madera para uso profesional, ya que al estar hechas con un material que se empapa y tiene poros, necesitan una limpieza a fondo para mantenerse con una higiene perfecta.

Por ello actualmente encontramos una gran variedad de estas tablas, de fibra, cristal, polietileno… muy higiénicas porque en ellas, contrariamente a lo que sucede en las de madera, no penetra nada, sino que se escurre.

En casa, si seguís usando las de madera, y están realmente sucias, y os caben en el lavaplatos, lavarlas allí con el resto del menaje sabiendo que, a la larga, la madera se os puede agrietar y abrir por el exceso de agua y de calor.

Si preferís lavarlas a mano, hacerlo con agua bien caliente, estropajo fuerte y un detergente bueno.

Si quedan manchas recalcitrantes, bañarlas con una solución hirviendo, al 50% de lejía y agua, como ya vimos, hasta que todas ellas desaparezcan. Aclararlas luego a fondo con agua.

El limón que se aconseja, aunque es un ácido y por tanto blanquea, no mata los microorganismos que la tabla pueda llevar. Este consejo también es útil para las tablas sintéticas de colores que se colorean rápidamente.

 

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