Cristina Galiano

Claras de huevo a punto de nieve

Claras de huevo a punto de nieve.

Para “montar” claras de huevo a punto de nieve sin problemas, no deben tener ni rastro de yema, y tanto el recipiente como el batidor deben estar inmaculadamente limpios.

Si cae una gotita de yema en estas claras, intentad retirarla con la punta humedecida de un papel de cocina. Si no se consigue, os aseguro que no os montarán.

Para comprobar que las claras están muy bien montadas, invertid el recipiente en el que se encuentran y ponedlo boca abajo. Las claras permanecerán inmóviles, sin volcarse ni escurrirse, si están muy duras.

Se montan mucho mejor, y se mantienen más duras, añadiendo en el batido un pizco de sal, en lugar de zumo de limón que, a la larga, las licua y que, sin embargo es lo que  se aconseja.

Cuando hay que mezclar varias preparaciones espumosas entre sí, por ejemplo, diferentes cremas, o nata y merengue, hay que empezar añadiendo primero las preparaciones más pesadas y terminar con las más ligeras, las claras, para que las “burbujitas” de aire que tienen en su interior permanezcan y no se “chafen”.

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