Cristina Galiano

Dispensador de pasta de dientes

Dispensador de pasta de dientes.
Para evitar apretar los tubos de pasta de dientes por la parte superior, algo que muchas veces hacemos sin darnos ni cuenta, con lo que los tubos quedan completamente espachurrados, sobre todo los niños cuando son todavía pequeños y no tan pequeños, existen unos dispensadores o apretadores de pasta de dientes como los que podéis ver en la foto siguiente.

Estos son muy baratos puesto que son de plástico, pero los ha habido de porcelana decorada que eran preciosos aunque tenían el inconveniente de que, si se caían al suelo, se rompían.

No se ensucian y son muy fáciles de usar.
Cuando se va estrenar un tubo de pasta de dientes de tamaño normal, no de los pequeños para viajar y que regalan, a veces, en los hoteles, se trata primero de sacar la llave de color de su sitio.
Esta llave tiene una  hendidura longitudinal  y en ella hay que introducir la base del tubo nuevo de pasta de dientes y empezar a enrollar muy poquito, tan solo una «vuelta» hasta que el tubo está ya «cogido».
Entonces se trata de meter la llave con la pasta en el dispensador y ya estará listo para usar.
Cada vez que necesitemos pasta de dientes le daremos tan solo una vuelta a la llave y saldrá la cantidad exacta de pasta de dientes.
El dispensador nos proporcionará siempre la misma cantidad de pasta de dientes, el tubo irá disminuyendo poco a poco de tamaño, pero conservará su bonita forma hasta que se agota.

Cuando la llave llegue hasta su final y ya no se puedan dar más vueltas, sacarla, retirar el tubo que ahora está totalmente enrollado y volver a colocar otro tubo nuevo de pasta de dientes.
Aprovechar la poquita pasta de dientes que nos ha quedado.
Es una manera de ahorrar, sin pretenderlo pasta de dientes. Pero lo más importante es que el tubo tendrá siempre su sitio fijo, colocado en su dispensador, y que no aparecerá espachurrado en ningún momento.

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