Además de lo que os conté el otro día sobre adelgazar, yo os aconsejo lo siguiente:
1. Mientras queráis perder por lo menos estos 3 o 4 kilos que acabáis de adquirir, suprimir todos los dulces, incluso los caseros aunque sean muy saludables.
El azúcar, además de todo lo que os expliqué, está teniendo cada ver peor mala prensa, y ya se le está llamando «el nuevo tabaco del siglo XXI, por la adicción que crea.
2. Suprimir todos los picoteos, sean lo que sean.
Si a media mañana o media tarde se notan las ganas de picar, podéis revisar estos tentempiés o, estos otros, también saludables, siempre masticados muy lentamente.
3. De momento suprimir las legumbres, el arroz, la pasta y los cereales del desayuno, los clásicos hidratos de carbono que vamos a sustituir por los hidratos de las verduras.
A los que tomen estos alimentos varias veces a la semana, ya sé que les estoy haciendo polvo.
Me diréis, ¿Pero si son muy saludables y siempre se han recomendado?
Claro que sí, pero tienen muchas calorías, la pasta = 373 kilocalorías por cada 100 gramos, el arroz = 359, las judías de todos los colores = 285, las lentejas = 314, y los garbanzos = 329.
Y la pasta y el arroz hay que cocerlos en su punto para que sean siempre hidratos de carbono de absorción lenta.
En cuanto a los cereales del desayuno, suelen tener grasa y mucho azúcar por mucho que los anuncien para conservar la línea.
4. De pan, siempre que sea integral o multicereal, aunque también tiene calorías, se pueden tomar estos días unos 40 o 50 gramos, en el desayuno o en la comida mejor que en la cena.
La fibra que contienen hace que se absorban más lentamente y no provoquen picos de glucosa.
5. También suprimir de momento todos los productos ya elaborados, que están muy procesados y que nos brinda la industria alimentaria, desde platos cocinados hasta snaks, aperitivos o embutidos, todo lo envasado… que por mucho que ellos digan que son light o poco calóricos no lo son tanto.
Incluso las lonchas de fiambre de color rosado, que están diciendo «comedme», dejadlos para más adelante.
Son riquísimos, os encantan, cuando los termináis es tal el placer que os proporcionan que queréis repetir y comer más, ¡justo lo que el fabricante quiere!
Esta comida tan procesada, aunque se les llene la boca asegurando que están hechos de manera casera, son industriales y cada día hay más estudios, que ellos atacan, explicando que causan adicción.
¡Más de un 60% de los alimentos que se adquieren en una gran superficie son procesados!
6. Muchos entonces se preguntaran, si no puedo comer pizzas, ni legumbres, ni pasta que todo el mundo sabe hacer, ni arroz,
¿Qué cómo?
Será solamente durante unos días, hasta que se pierdan los kilos que se quieran perder, pero en general habrá que volver a nuestra dieta mediterránea, olvidada casi por todo el mundo, hasta por las personas muy mayores que, aunque tienen poco que hacer, prefieren no cocinar y comprarlo todo ya hecho.
7. Se deben tomar grandes cantidades de verduras variadas, de todos los colores, que se pueden cocinar con “gracia” y de diferente manera para que no resulten aburridas.
Más verduras que frutas porque las primeras, salvo los guisantes y las habas que tienen más calorías, las demás tienen bastantes menos.
Como a muchos no les gustan las verduras, o las han tomado siempre como guarnición nada más, se atiborran de fruta, que tiene fructosa y que, en exceso, 4 o 5 piezas cada día, también son susceptibles de aumentar el peso.
8. Se pueden hacer menestras de verduras, panachés…, hasta pistos no con las verduras fritas como siempre se han hecho, sino braseadas, en su jugo.
9. Se debe tomar una buena cantidad de proteína no grasa, es decir carnes blancas quitándoles previamente la grasa que les acompaña siempre, por cómo se crían hoy todos los animales, pollo, pavo, conejo, codorniz…
También podéis tomar cinta de lomo y solomillo de cerdo siempre que se les elimine o retire toda la grasa exterior visible.
En su interior la carne suele ser muy magra y no estar veteada como la de ternera.
10. También podéis tomar muchos guisos que se pueden cocinar con poco aceite si se tiene una buena olla superrápida con un fondo difusor de calidad, o una cacerola de características similares.
Por ello cocinar 4 raciones en lugar de 1 sola resulta mucho más ventajoso.
Nos ahorra tiempo en la cocina y con poca cantidad de aceite se pueden cocinar estas 4 raciones.
Os iré poniendo próximamente varias recetas de éstas.
11. Las lechugas que siempre se aconsejan en estos casos son algo aburridas, necesitan un aderezo con cierta gracia, llenan solo de momento y son muy flatulentas.
12. Comer fuera de casa, hoy por hoy es nefasto, y los miles y miles que lo hacéis por motivos de trabajo, lo sabéis mejor que yo.
Entre todos mis posts publicados, los que menos comentarios han tenido son el «Por qué comer fuera de casa todos los días engorda» y «Seguimos comiendo de menú«.
¿Será casualidad o que muchos se han sentido identificados y no se han querido dar por aludidos?
13. Y no me digáis la tan socorrida frase de que «no hay tiempo para cocinar» que es lo que repite cansinamente la industria alimentaria, porque le interesa.
Si comer lo que se debe e invertir en salud, no interesa demasiado, claro que no se tendrá tiempo.
Hoy tenemos varias técnicas culinarias modernas que nos permiten cocinar con poca grasa, en muy poco tiempo y sin apenas manchar la cocina.
14. Los que quieran probar estas medidas será porque realmente están concienciados de lo importante que es su salud no solo actual sino futura.
Pero se necesita, como en todo lo que se quiere triunfar en la vida, un poquito de tesón, continuidad y esfuerzo más mental que físico, en definitiva ¡constancia!
15. También es beneficioso dormir bastante, ya que se ha visto que dormir poco puede engordar.
16. Hacer al mismo tiempo ejercicio, sí o sí.
Ya sabéis que para adelgazar hay que quemar más de lo que se come, y que disminuyendo únicamente la cantidad ingerida no se adelgaza.
Se pierde agua, mucho músculo, pero para nada grasa.
17. No hace falta ir a un gimnasio, ni practicar ningún deporte si no gusta ninguno.
Basta con mover todo el cuerpo y algo que gusta mucho a todo el mundo es bailar.
Si tenéis la Wii, saca continuamente nuevos discos de Just dance, Zumba fitness…
Algún día os pondré los efectos beneficiosos que ofrece el Zumba.
Si no la tenéis, también encontraréis Youtubes al respecto.
18. Procurar comer todos los días a la misma hora, cenar poco y por lo menos 3 horas antes de irse a la cama.
19. A todos los que ya habéis probado innumerables «dietas», es decir que vuestro cuerpo está continuamente cogiendo y perdiendo peso, sabed que, a mayor número de dietas, mayor resistencia por parte de vuestro organismo a volver a perder.
Es como si se hubiera «vacunado» contra las mismas, y tarda cada vez más en reaccionar y empezar a perder.
Por eso mismo odio la palabra dieta.
20. Por último no hagáis ni caso del bombardeo actual que asegura, en varios medios de comunicación, que «ha llegado la hora de empezar una dieta».
Es pura estafa y no entiendo por qué los estamentos oficiales no toman cartas de una vez en el asunto.
Ninguna dieta funciona a no ser que os convenzáis vosotros mismos de que debéis cambiar vuestro estilo de vida, es decir olvidaros para siempre del sedentarismo y aprender a comer de una manera saludable para siempre, algo que por otro lado nadie nos ha enseñado.
De lo contrario seguiréis siempre con este problema cada vez más acentuado.
No olvidéis que la salud y la enfermedad entran por la boca.