Manchas en la ropa, ¿desaparecen siempre?

Este post salió por equivocación un jueves, que no es día de publicación” y estaba sin terminar.

Por eso en cuanto me di cuenta del error desapareció. «El mejor escribiente hace un borrón», lo siento.

A raíz del post sobre los detergentes líquidos y el aluvión de correos y comentarios que he recibido, muchos me habéis pedido ya “de paso, como el que no quiere la cosa”, que qué quitamanchas usaba o cómo eliminaba las manchas.

El mundo de las manchas es inmenso ya que pueden ser de lo más variopinto y debidas a múltiples sustancias, y dependerá en la gran mayoría de los casos de los tejidos en los que se producen.

Y por supuesto no hay un quitamanchas universal, único, que sería lo deseable.

¡¡Ojo al navegante!!

Os voy a dar muchas pistas del que a mí me parece mejor y más polifacético, pero por favor no me inundéis con comentarios y correos porque no os podré contestar como en el caso de “mi detergente favorito” que muchos encontraron yendo simplemente a un supermercado bien surtido y leyendo los textos que yo os había copiado.

1.  Manchas diversas producidas en la ropa lavable de los niños o mayores.

Puede seros difícil, muy difícil adivinar de qué son, así que como medida preventiva cuando vayáis a poner la lavadora ir repasando antes todas las prendas una por una.

Si las manchas no se eliminan previamente y os salen tal cual de la lavadora, ya empezamos mal porque se habrán “fijado” durante este primer lavado y ahora, suponiendo que algún día se quiten, costará mucho más

Y si antes de echar esta prendas al cesto de la ropa sucia os dais cuenta de que hay manchas frescas, del día, procurar quitarlas ese mismo día si son realmente llamativas, porque cuanto más frescas sean mejor se quitarán.

Luego las aclaráis con bastante agua y las dejáis secar completamente antes de guardarlas como ropa sucia porque de lo contrario olerán a humedad como muchos me habéis comentado.

Hay un producto líquido tipo gel que da bastantes buenos resultados.

Antes se llamaba de una manera y ahora de otra y viene en envases de color rosa, pero eso no quiere decir nada porque otros fabricantes, para confundir al consumidor que tiene prisa y no se fija, también nos ofrecen sus quitamanchas en envases de ese color.

El envase es rosa, pone gel, y “Oxi Action”, ¡¡más claro… agua!!

(¿Qué quieren decir estas dos palabrejas, por qué no nos lo explican?)

¿Cómo usarlo?

Verter un poquito del gel encima de cada mancha y frotar con las manos y una chispa de agua.

Aunque aconsejan que se deje actuar unos 5 minutos, si va a funcionar de verdad al frotar durante un ratito la mancha deberá desaparecer rápidamente.

Aclarar esta mancha o manchas con agua abundante si son varias y a continuación meter la prenda en la lavadora.

Yo no lo usaría nunca echándolo en el cajetín de la lavadora porque es efectivo solamente cuando lo usáis como os acabo de explicar, frotando.

Para el cajetín de la lavadora, aunque recomiendan este producto en polvo, yo tampoco echaría nada más.

Es puro marketing comercial, no es efectivo y a la larga los colores irán perdiendo su intensidad.

Si las manchas se han quitado, lavando después con un buen detergente líquido la ropa os quedará estupenda.



2. Manchas y olor a sudor.

Habéis sido muchos con esta pregunta.

Para empezar, para evitar el olor, hay multitud de desodorantes buenos y efectivos, no antitranspirantes ¡ojo!, solo desodorantes.

La ropa del gimnasio que viene sudada, si no se puede lavar al llegar a casa, hay que dejarla secar completamente ya que si se guarda húmeda en la lavadora o en el cesto de la ropa sucia cogerá olor a humedad, difícil de eliminar después.

Los desodorantes en spray sinceramente no los he probado, seguro que son más caros a igualdad de capacidad, y los de stick o barra deben usarse en muy pequeña cantidad.

Muchos se frotan varias veces, cuando con una sola pasada ya es suficiente, y si se pone en exceso la ropa se mancha, queda como pegajosa, y recuperarla después puede resultar casi imposible.

Prefiero los roll-on, todos buenos.

Y para los que tengan alergia, los hay totalmente naturales en los que pone “mineral de Alumbre”.

Los que conozco vienen en lápiz o barra, que hay que humedecer con unas gotitas de agua, y hacer una sola pasada, arriba, abajo y ya está.

Si os ponen 100% natural es que lo son, no son antitranspirantes y no llevan aluminio, solo alumbre potásico, una sal mineral natural de extracción mineral.

También son buenos y si no os ponéis un kilo, no manchan y duran muchísimo.

3.  Zonas más sucias como cuellos, puños y bajos de pantalones de verano blancos o de color clarito…

Hay unos envases, también Roll-on, en los que pone “Quitamanchas, tratamiento prelavado, especial cuellos y puños”.

Si usáis un buen detergente líquido tampoco os hace falta ya que echando una chispa de este mismo, un poquito de agua y frotando estas zonas, veréis que estos bordes más sucios desaparecen por completo.

Aclarar y meter a continuación en la lavadora, ¡a veces directamente a la máquina sin aclarar!

Si la ropa es delicada, para que no sufra, introducirla en las famosas bolsas de las que ya hablamos.

¡Las han encontrado hasta en los grandes bazares!

Los que todavía hacen jabón en casa, con aceite limpio y no reciclado, pueden también frotar estas zonas con él.

4.  Manchas de grasa recién hechas, comiendo por ejemplo en un restaurante y en un tejido no lavable.

Lo más efectivo sigue siendo, de momento, los polvos de talco apretándolos bien con el dedo para que se queden bien adheridos y esperar. Se suelen quitar.

Si usáis los sprays específicos para este tipo de manchas o Quitamanchas “sec” que ahora vienen con cepillo incorporado, pueden ir bien o dejaros un hermosísimo cerco.

Dependerá muchísimo del tejido, pues hay algunos verdaderamente desagradables en los que a simple vista ya se ve que se van a comportar mal.

5.  Manchas recién hechas en la ropa que uno lleva puesta, camisa, blusa, pantalón…

Pues volvemos a lo mismo y siento ser reiterativa, dependerá del tejido, como en el caso de las tapicerías por ejemplo, estupendas u odiosas.

Frotar inmediatamente con un paño limpio, mojado en agua muy caliente y escurrido a tope.

A veces, si el tejido es agradecido se ve rápidamente que la mancha ha desaparecido.

Si veis que con el agua caliente no es suficiente, poner una gota de jabón corriente o de detergente líquido en el paño caliente y escurrido, extenderlo rápidamente con el dedo para que no se enfríe, y frotar.

¡¡Ojo!! Secar inmediatamente después con una toalla u otro paño limpios y secos y secar, a continuación, sin perder ni un minuto con el secador de pelo en caliente para que no quede cerco.

Puede ser mágico si el tejido es agradecido.

6.  Si se vuelca algo en tapicerías, moquetas, alfombras…

Hay que seguir actuando con muchísima rapidez, como si quisiéramos evitar que el tejido se entere de que lo hemos manchado y le estamos manipulando.

Embeber rápidamente con un paño seco, frotar con el paño caliente muy escurrido y si se resiste una gota de detergente líquido.

Volver a frotar para aclarar y después, se haya o no quitado la mancha, secar con secador siempre para que no haga cerco.

7.  Si las manchas se acaban de hacer en un mantel, seguir los pasos indicados:

–  Primero embeber

–  Pasar el paño bien escurrido caliente.

Si sabemos que esta mancha es grasa frotar directamente con paño caliente y algo de detergente líquido.

–  Aclarar y secar.

–  Si el tejido no es delicado dejar secar al aire.

Si se espera a que estas manchas se sequen, quizás luego sea imposible quitarlas.

Si son manchas que aparecen en los manteles después de lavados, y son blancos usar el truco de la lejía mezclada con agua y casi hirviendo.

8.  Si por último se trata de algo que no se puede limpiar en el tinte, por ejemplo unas alpargatas de loneta que con el uso se van ensuciando, comprar en una tabacalera gasolina transparente e inodora rellenadora de mecheros Zippo lighter fluid, humedecer un trapo con él, o ir echando pequeñas cantidades directamente en el tejido, frotando a continuación rápidamente con un trapo que es el que quitará la suciedad.

Si pensáis que se va a formar cerco, utilizar después el secador.

9.  Mejores resultados se obtenían antes, para todo tipo de manchas sospechosas grasas, incluso en ropa de invierno, americanas, chaquetones…, que solo tenían rozado el cuello y el resto estaba limpio, con tricloroetileno, un líquido denso e incoloro, no inflamable, de aroma más bien dulce y sabor dulce ardiente.

Se podía evitar en muchas ocasiones la llevada al tinte, ¿y a quién no le han estropeado alguna vez una prenda en una tintorería?

Pero el que se puede adquirir en la actualidad es «químicamente puro», cuando para este uso no hacía falta, tiene un precio respetable y se volatiliza con muchísima facilidad aunque esté muy bien tapado. Quizás hoy no compense.

10.  Las manchas de sangre son las únicas que se deben quitar con agua fría, nunca caliente ya que se coagularían las proteínas de la misma.

Si se resisten, intentar eliminarlas con agua oxigenada aclarando siempre después con agua también fría.

11.  Y si la mancha es muy específica y rara, bolígrafo, tinta, óxido… utilizar los quitamanchas especiales de la marca Beckmann.

Y puestos a llevar nuestro hogar como una empresa, que en definitiva es lo que es, y además productiva, aunque sea pequeña, se me ocurre otro post para muchas prendas actuales “made in China” o en “Taiwan” en las que pone “lavar en seco” pero que se pueden lavar perfectamente en casa con agua, a mano, con un detergente especial para prendas delicadas… y con ciertas precauciones porque en contacto con el agua pueden empezar a desteñir como si fueran calamares.

Ya os lo pondré en otro post.