Algunos fabricantes de ollas superrápidas, puede que todos, explican la posibilidad de enfriarlas rápidamente para no tener que esperar a que la válvula o regulador de presión baje por su propio peso algo que, en mi opinión, no deja de ser peligroso.
Unas veces aconsejan pasar agua fría por encima de la tapa y otras veces apretar un botón que algunas llevan de descompresión rápida.
♦ Imaginaros que tenéis la olla bastante llena con una sopa, un caldo, un potaje, un guiso cualquiera con su salsa correspondiente…
♦ Si la ponéis debajo del grifo del agua fría, en muy pocos segundos, la tapa se enfría rápidamente, la válvula baja y la olla se puede abrir, porque en su interior ya no hay presión.
♦ Si lo hacéis, la primera precaución a tomar sería retirar o levantar la tapa hacia el exterior, lejos de vosotros, porque el vapor que va a salir de la olla, que sigue cociendo, os podría abrasar las manos o el rostro.
♦ Pero como os acabo de contar, el contenido de la olla sigue cociendo, sin presión, pero cuece.
Si apretáis el botón de descompresión, como su propio nombre indica, elimináis la presión interior, la olla se puede abrir, pero el interior sigue cociendo que se las «pela».
Si estaba llena de líquido, éste puede escaparse estrepitosamente por la junta de la tapa, antes de abrirla del todo.
Una vez que tuve que ir a visitar a una conocida al hospital de La Paz, aquí en Madrid, en la Unidad de Quemados, y allí coincidí con otra persona que se había medio abrasado la cara y los brazos al cocer un pulpo.
¿Qué había hecho?
1. Lo había cocido con agua, algo que nunca debe hacerse en una olla superrápida porque el pulpo tiene la friolera de un 87% de agua en su interior, que es lo que se llama «agua de constitución», que va a soltar durante su cocción, cantidad más que suficiente para cocerse él junto con patatas pequeñitas con piel para servirlo después estilo gallego, es decir “a feira”.
¡El pulpo se cuece sin agua, solo con la que le queda después de lavado, y en tan solo 7 minutos!
Al terminar su cocción en la olla, dependiendo de su peso, puede aparecer en el fondo 1/4 de litro o más de agua «moradita» que es toda la que él ha soltado.
2. Cuando pudo, destapó la olla que estaba hirviendo y llena de agua-líquido y, sin esperar a que la ebullición desapareciera, no se le ocurrió otra cosa que pincharlo para comprobar si estaba tierno o no.
3. Al hacerlo, el pulpo “explotó”, lanzándole líquido hirviendo a la cara y a los brazos.
♦ Fijaros si es importante conocer las “tripas” de vuestros utensilios o electrodomésticos, y sois «cantidad» los que os saltáis todas las explicaciones previas que yo os he puesto en todos mis libros en papel, y también en mis 2 ebooks.
Yo creo que es algo inherente a una gran parte de los españoles.
¡¡Nadie ha nacido sabiendo, os lo puedo asegurar!! y solo se aprende leyendo y documentándose.
♦ Si no os las leéis, cocinaréis más o menos bien con ellas, les sacaréis seguro un rendimiento mucho menor, y tarde o temprano se os plantearán dudas, u os saldrá algo mal, por habéroslas saltado.
Además de este peligro apuntado, que es lo más importante, os van a suceder más cosas.
♦ El acero de estas ollas, por muy bueno y maravilloso que sea, si la olla se ha enfriado debajo del grifo, irá sufriendo poco a poco con esta práctica, al pasar en cuestión de segundos de una temperatura elevadísima a la ambiental.
♦ Ninguna de mis recetas os saldrá bien, ninguna, porque en todas ellas se está trabajando contando siempre con el tiempo que tarda la válvula en bajar, más o menos dependiendo de lo llena que esté y de su contenido.
Un arroz por ejemplo son 2 minutos de cocción nada más, pero todos sabéis que un arroz tarda mucho más en cocerse.
Mientras la válvula está bajando, el arroz sigue cociéndose, pero ya sin gasto de energía, y sin necesitar vuestra presencia en la cocina.
♦ Sería además absurdo desperdiciar toda esta energía y sería, además de peligroso como ya hemos visto, más trabajo para el cociner@.
¡¡Leeros todas las instrucciones por favor!! Aunque lo creáis no es una pérdida de tiempo.
Ya veréis que los primeros en beneficiarse seréis vosotros mismos ya que podréis descubrir un “mundo” totalmente desconocido y muchas más posibilidades.