Cristina Galiano

Cítricos

Cítricos.

■  Cuando se va a usar la piel de los cítricos, de naranja o de limón, para rallarla, conviene lavarlos previamente con agua caliente y jabón para eliminar los posibles residuos de insecticida y la cera que los recubre para embellecerlos y que brillen, y para impermeabilizarlos y que no se resequen. Esta cera solo con agua no se elimina.

Pueden llevar, además, un fungicida para evitar el crecimiento de moho, aunque no penetra en el interior del fruto.

Escoged para rallar los de piel gruesa pues tienen más esencias, y para exprimir los de piel fina que tienen más zumo.

Si se tiene, añadid un trozo de unos 10 centímetros de piel de naranja a los escabeches, tanto de carne o ave como de pescado, porque les proporciona un sabor muy aromático.

Pelar a lo vivo” un cítrico consiste en quitarle la parte coloreada y toda la parte blanca que amarga y se llama albedo, llegando incluso a eliminar la piel de cada uno de los gajos.

■  Para sacar más zumo a los cítricos conviene que estén a temperatura ambiente y, si se ponen unos segundos en el microondas a potencia máxima, más zumo podremos extraer.

Salir de la versión móvil