Cristina Galiano

Champiñones, cómo limpiarlos muy bien

Champiñones, cómo limpiarlos muy bien.

Para limpiar los champiñones enteros después de cortarles la parte terrosa, lavadlos debajo del grifo poco abierto, frotándolos con los dedos para eliminarles los restos de sustrato que pueden llevar y secadlos muy bien a continuación para que no conserven nada de humedad.

Hay una variedad de color marrón, que yo he visto en el extranjero, que sí que hay que pelar.

Si no hiciera falta ni lavarlos, porque vienen muy limpios, no pasarlos por agua porque la absorben en gran cantidad. Cortarles la parte terrosa, si la llevan, y frotarlos únicamente y con suavidad con papel absorbente de cocina. Si se limpian de esta manera y se secan muy bien no hay que añadirles limón que mata su agradable sabor.

Los champiñones de lata no saben más que a limón y a “cocido”, al haber sufrido una esterilización.

Si necesitamos champiñones fileteados, laminadlos después de limpios colocándolos de manera que cada lámina lleve sombrerillo y pie. Si están muy frescos se pueden comer crudos, en ensalada, con una vinagreta, solos o acompañados de otras verduras de hoja crudas.

■  Los champiñones fileteados, en principio, vienen siempre en unas bandejitas de porespan y con tierra.

Los hubo frescos, limpios, laminados y después secados, pero como quedaban un poco “feos” y eran caros dejaron de comercializarlos.

Los que venden en un supermercado muy conocido, laminados y muy blanquitos, se han lavado con sulfitos para evitar la oxidación y llevan ascorbato sódico o E-301, citrato sódico o E-331 y carbonato sódico o E- 500.

■  Si los tomáis muy a menudo, aunque son muy cómodos de usar, no os los recomiendo.

Salir de la versión móvil