Cristina Galiano

Coles y coles de Bruselas

Coles y coles de Bruselas.

Las coles son unas verduras excelentes de la familia de las crucíferas, sanísimas y anticancerígenas debido a la gran cantidad de vitaminas A y C y a la presencia de indoles, las sustancias responsables del fuerte olor a azufre que despiden al cocer.

Toda la familia aporta mucha fibra que, aunque nos produce gases, actúa como “desastacador” en nuestro organismo previniendo el cáncer de colon y el de estómago.

La col de hoja lisa y color blanco amarillento, así como la col lombarda e incluso la coliflor, si están bien frescas, se pueden consumir crudas en ensalada, con una buena vinagreta, y entonces no producen tantos gases como hervidas.

Las coles de Bruselas, como todas las variedades de esta misma familia, son muy ricas en vitaminas A y C y en ácido fólico.

A las frescas hay que cortarles una lámina fina de la parte posterior y alguna hojita si está fea.

Cuando se padece un exceso de ácido úrico hay que evitar el consumo de espárragos, de coliflor y de coles.

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