En plena Comunidad de Castilla y León, a unos 57 kilómetros de Valladolid y a poco menos de 2 horas de Madrid, un noruego, Bjorn Aspheim ha construido una granja de langostinos naturales de secano en la que se recrea el hábitat natural de los mismos, con agua del grifo mezclada con sal del Mar Rojo.
Vamos a hablar aquí de cómo cocinarlos.
Muchos se preguntarán el porqué de esta ubicación.
Porque está en un sitio estratégico, relativamente cerca de Madrid, casi en el centro de España, y de otras muchas capitales y porque han recibido un gran apoyo económico por parte de dicha Comunidad Autónoma.
El resultado son unos langostinos totalmente naturales, sin ningún tipo de conservantes, que sorprenden por su color y brillo y, como no han sufrido golpes ni en su captura ni en su traslado, están totalmente enteros sin ninguna magulladura.
Se pelan sin dificultad y al meterlos en la boca su carnosidad sorprende desde el primer bocado. El sabor de estos langostinos es único y natural.
Estas instalaciones de alta tecnología y respetuosas con el medio ambiente nos permiten recrear el ambiente limpio y puro del océano, cuando éste lo está, obteniendo langostinos de agua salada que están libres de contaminantes, de enfermedades y de productos químicos.
Se recibe este producto “listo para consumir”.
Para que sufran lo menos posible al sacarlos de su hábitat habitual, se sumergen en agua fría con hielo para que su muerte sea lo menos traumática posible, algo que se hace ya en otras piscifactorías que he visitado, como en el caso de las doradas de la bahía de Cádiz, en las corvinas en alta mar de Villajoyosa, en las de rodaballo en Galicia…
Frente a todo lo que se dice, y hasta se ve, de que estas piscifactorías son un atentado contra la naturaleza, el medio ambiente y hasta nuestra salud, hay que alegar que todas las fases del proceso de su crianza están super controladas, aunque sea por egoísmo, porque estos pescados necesitan muchos cuidados para no enfermar nunca.
Los que quieran más información pueden entrar en su web, www.gambanatural.es, aunque es una pena que por un error en la traducción de dicha web se llame “gamba natural” cuando debería llamarse “langostino natural”.
Preguntas que nos podríamos plantear.
¿Por qué cuestan algo más que los langostinos que normalmente encontramos en supermercados y/o pescaderías?
1. Porque al criarse en España, cerca del consumidor, consiguen un producto fresco en un tiempo récord, con una seguridad alimentaria máxima y sin añadirles ningún aditivo.
2. Porque se cultivan de manera natural, utilizando piensos de calidad óptima.
3. Porque se pescan cada día y únicamente bajo demanda, es decir son frescos del día, dando lugar a un producto con una frescura sin competencia.
Pueden estar en casa del consumidor en 24/48 horas.
En 1 kilo de langostinos de tamaño mediano entran unos 40 o 60 ejemplares.
¿Por qué son ligeramente azulados en crudo y por qué no son tan rojos cuando están cocinados?
Porque se cultivan utilizando procesos naturales, favoreciendo así la alimentación sobre el medio natural. Se utilizan piensos, en su justa medida, con certificado ecológico de que no contienen colorantes.
¿Por qué no tienen el mismo sabor que los langostinos del supermercado o pescadería, sino mucho mejor?
Porque se crían utilizando productos totalmente naturales, sin añadirles «nada».
La mayoría de los langostinos que encontramos en nuestros mercados, congelados aunque muchas veces nos los presenten «descongelados y como frescos» son importados.
Estos langostinos congelados proceden de granjas que utilizan colorantes para favorecer un color más rojo cuando se cuezan y que sean así más atractivos a los ojos del consumidor.
Además se congelan en salmuera, dentro de la cual se suele incorporar también una multitud de aditivos, como sulfitos, azúcar, sal, etc… y en muchos casos también antibióticos.
¿Cómo se pueden comprar estos langostinos directamente on line en Gamba Natural?
Aunque estos langostinos de secano también se encuentran en los centros Makro y en varios centros de El Corte Inglés, se pueden adquirir directamente desde su web, como cualquier otro producto on line, siguiendo todos los pasos que nos indican.
Si surge alguna duda podéis conectar con ellos en un teléfono que no es de pago.
Los teléfonos 900 de pago que se han sacado de la manga muchas empresas me parecen una vergüenza y yo nunca los uso, ¡¡faltaría más!!
Que un cliente, o futuro cliente, tenga que pagar, aunque sean décimas de euro, por recibir información, me parece ¡el colmo del colmo!
¿Pueden consumir estos langostinos las personas con algún tipo de alergia o intolerancia al marisco?
Sí, al ser totalmente naturales, sin conservantes, ni sulfitos, ni antibióticos… es decir, sin «química».
Al pescarse en el día, bajo pedido, se puede descartar cualquier riesgo de alergia o intolerancia pues en la mayoría de los casos dicha intolerancia es a los químicos añadidos y no al marisco en sí. (todos los langostinos suelen llevar metabisulfito sódico)
De todos modos, recomiendan probar uno para confirmar la ausencia a toda reacción alérgica.
Os recuerdo que el resto de los pescados de granja criados en España también están libres de Anisakis, y numerosos estudios lo avalan.
¿Cómo se realiza el envío?
Si la compra se hace directamente desde su web, el producto se recibe dentro de una caja especial de porespan que actúa como un aislante de temperatura, acompañada de gelpaks o bloques de hielo que ayudarán a enfriar y conservar el producto para que lleguen en excelentes condiciones.
El pedido se suele enviar con Seur.
¿Cómo se conservan estos langostinos en los hogares?
Se conservan 3 o 4 días en la nevera, en la bolsa o envase en el que los adquirís o los recibís.
No hay ni que lavarlos puesto que no llevan nada en absoluto, solo langostinos, y se pueden congelar en vuestra casa siempre que lo hagáis correctamente, no a 18ºC bajo cero, como todos lo hacen, sino a 24ºbajo cero o a más baja temperatura, ya que el exceso de frío no perjudica nunca.
Como en las navidades del 2015 se quedaron sin existencias a mitad de la campaña , y en 2016 puede que les haya sucedido lo mismo, ya están trabajando para duplicar la producción.
Experimentos que he hecho con estos langostinos.
Como estoy convencida de que un producto de alta calidad necesita la menor «sofisticación» posible, para que sepa casi exclusivamente a él, es decir a «langostino fresco de verdad» os he puesto los métodos más sencillos de presentarlos, algo diferentes a los que ellos presentan.
1. Hervidos enteros por el método tradicional
Si tenemos solo ¼ de kilo de langostinos de tamaño mediano,
♦ Poner a hervir 1 litro de agua, y cuando aparezcan las burbujitas,
♦ Añadir 1 cucharada de sal fina y remover para que se disuelva bien.
♦ Volcar entonces los langostinos que no necesitan un lavado previo.
(El fuego de vuestra placa de vitrocerámica debe estar al máximo.)
♦ Cuando el agua rompa a hervir de nuevo, mantener los langostinos tan solo 1 minuto y sacarlos después con una espumadera.
No hay que añadir más agua de la especificada, solo la necesaria para que los cubra, pues a más agua, más “lavado”, es decir, más pérdida de sabor y aroma.
La unión de la cola con la cabeza puede parecer que no está del todo cocida por lo que tendréis que observarla. Es preferible que falten unos segundos de cocción a que sobren y aparezcan resecos.
Se pueden tomar a continuación y, si no se van a degustar enseguida, guardarlos, recién sacados de la cacerola y todavía calientes, en un tupper hermético y cerrarlo inmediatamente después, también en caliente, para que no se resequen.
Todo esto, que muchos ignoran, está explicado en mi ebook sobre la conservación.
2. Cocidos pelados en el microondas
También sin necesidad de lavarlos,
♦ Pelar ¼ de kilo de estos langostinos medianos,
♦ Pintarlos con una brocha de silicona y una gota de aceite por los 2 lados,
♦ Salpimentarlos ligeramente, taparlos y
♦ Cocinarlos hasta que cambien de color, posiblemente con 1 minuto y ½ o 2 minutos será suficiente a una potencia de 800 vatios. Nunca los resequéis por favor.
Se pueden tomar inmediatamente, todavía templados, mojándolos en una mayonesa, una tártara o una salsa rosa, todas caseras pues se tardan menos de 5 minutos en elaborarlas como podréis observar en estos 3 YouTubes citados.
♦ En este caso y solo en este caso, con las patas y cabezas que hemos retirado al pelarlos se puede elaborar un fantástico concentrado de marisco, aunque en ese post os decía justo lo contrario.
También se pueden congelar estas patas y cabezas tal cual, recién separadas de los cuerpos para elaborar el concentrado más tarde.
♦ Estos langostinos ya cocidos se pueden tener varios días en la nevera, en un tupper hermético bien lleno hasta arriba, si se quiere adornar la superficie de una tosta con ellos, o elaborar una ensaladilla rusa, sustituyendo el atún o bonito por abundantes trocitos de langostino cocido, ¡una verdadera delicia!
3. Langostinos a la plancha
♦ Si no tenéis una plancha eléctrica, que tarda bastante en calentarse, podéis elaborarlos en la olla superrápida, siempre sin presión, aprovechando que su fondo difusor, con 5 capas diferentes, es un magnífico transmisor de calor, o en otra cacerola cualquiera que reúna estas mismas condiciones.
♦ Secarlos bien con papel de cocina porque aunque no los habéis lavado están muy mojados.
♦ Volcar en la olla 1 sola cucharada de aceite, procurando que toda su superficie quede simplemente «manchada».
♦ Poner el fuego al máximo y a los 10 o 15 segundos volcar los langostinos encima hasta que cubran su superficie, sin amontonarlos nunca.
♦ Casi instantáneamente empezarán a tomar color.
♦ Salpimentarlos ligeramente y con la espumadera anterior ir removiéndolos continuamente para que adquieran el color rojizo tradicional por todas partes.
♦ En cuanto lo estén apagar primero el fuego, pues estas ollas guardan el calor durante mucho tiempo, e ir sacándolos
♦ Para sacarlos en su punto observad siempre la unión entre la cabeza y el cuerpo que es dónde mejor se ve. Tiene que haber perdido apenas su aspecto de crudo.
♦ Servirlos inmediatamente, y al que le guste que se eche unas gotas de limón, aunque éste enmascara su rico sabor.
♦ Olvidaros de la sal gorda, que todavía se sigue usando en demasiadas preparaciones, pues en la actualidad los españoles estamos consumiendo más del doble de lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud, OMS, y este exceso de sal es un verdadero «veneno».
En todos estos casos el aceite de oliva virgen extra se puede sustituir por aceite de oliva aromatizado con ajos negros, si lo tenéis siempre en vuestra despensa dándoles un «toque» especial.
Cuando la materia prima es de primera calidad y fresquísima, como con estos langostinos, cuanto menos se manipulen mejor porque no hay que enmascarar su delicioso sabor a marisco fresco.