Otros años me habéis pedido que os pusiera algunos platos que sirvieran para navidad pero que que fueran, sin embargo, diferentes a los tradicionales, para variar un poco y, sobre todo, que pudieran estar hechos o casi hechos con cierta antelación para no tener que meterse a última hora en la cocina.
Es exactamente lo que me pedían todos los años mis alumnos, en mis numerosos cursos de navidad o de preparación de un bufet, cuando se juntan muchos familiares o amigos al ser días tan señalados.
Yo soy una gran partidaria de los pescados frescos ultracongelados en alta mar, a temperaturas de 30º o 40º bajo cero, pero nunca de los que después de haber estado congelados, se venden descongelados, algo que está totalmente prohibido pero que no se persigue lo suficientemente siendo como es una estafa para el consumidor, como pasa con el consabido besugo en estas fechas.
Además del plato de embutidos ibéricos, del besugo, aunque haya costado una fortuna porque se ha comprado a última hora «fresco», cuando ha estado congelado ni se sabe cuándo ni cómo, también estarán presentes en muchos hogares el cordero y los langostinos, que serán siempre congelados aunque se vean blanditos, como si fueran»naturales» o frescos.
Muchos de los langostinos congelados, envasados en cajas, aunque vienen incluso de piscifactorías sudamericanas, están llenos de aditivos, pero se presentan con unas ofertas increíbles.
No solo les añaden aditivos al sacarlos del agua del cultivo, sino que, después, al envasarlos, les añaden unos cuantos más.
Y pueden estar crudos o ya cocidos.
Os voy a dar varias opciones de platos que podéis tener hechos con antelación.
Algunos ya están en mi blog y los podéis buscar simplemente tecleando en mi Buscador, arriba a la derecha, la palabra navidad o fiesta.
También los encontraréis en el lote de mis 4 ebooks, incluso algún postre, seguramente en el libro número 2 de dicho lote, aunque no todos. Me es imposible recordarlo, y por ello siempre os recomiendo el lote entero que, además, os resulta más barato.
Si todavía no lo tenéis, regalároslo ahora… porque me estaréis eternamente agradecidos.
En lugar del consomé de toda lavida, muy rico pero entretenido si se presenta clarificado y transparente, se puede hacer
♦ Una crema de marisco, de langostinos o de carabineros,
♦ La crema exótica con curry y manzana,
♦ Un buen cóctel de marisco con la verdadera salsa rosa, ¡nunca de bote por favor!
♦ La piña rellena, que es salada,
♦ El pastel salado de fiesta,
♦ El pastel de pescado que se puede hacer con cabracho para estar más sabroso,
♦ Unos buenos espárragos «cojonudos», cerciorándose bien de que son españoles, de Navarra por ejemplo, porque ahora os lo podéis encontrar que vienen de los países más recónditos, Chile, Ecuador,… y hasta de China,
♦ Una ensalada de ahumados, todos de calidad, presentados de manera original,
♦ La ensalada Waldorf Astoria,
♦ Foie fresco de pato o de oca.
Ahora ya os lo venden congelado limpio y «desnervado» con lo que solo tendréis que aderezarlo durante 24 o 48 horas en la nevera, bien encasado y cocinarlo después en el microondas durante unos segundos.
Una vez cocinado, os dura muchos días en la nevera y también en el congelador.
No tiene nada que ver con los «normalitos» que os encontraréis ya terminados,
«mi-cuit», salvo que paguéis una fortuna por él.
♦ Cerdo asado con salsa de frambuesas,
♦ Pavo entero relleno y asado al horno,
♦ Una buena carne a la pimienta verde,
♦ Avestruz en medallones con salsa de grosellas
♦ Y el pato a la naranja del próximo lunes, que se puede tener totalmente terminado e incluso, que se puede hacer con otro tipo de carne y resulta espectacular. Es sencillo, rápido, exquisito, y con una presentación excepcional, si se quiere rizar un poquito el rizo.
El pavo y el pato enteros, si los asáis por la mañana, podéis dejarlos en el mismo horno hasta por la noche. En ese momento sacarlos, calentar el horno vacío a 160º de temperatura en la función turbo y, en cuanto esté, volver a meterlos hasta que estén calientes pero teniendo mucho cuidado para no pasaros de tiempo y que se resequen.
De postre, antes de los turrones, podéis hacer una buena macedonia de frutas, totalmente natural, como postre refrescante y coadyuvante de una buena digestión posterior puesto que, en general, se come demasiado.
Si la servís, como os explico, en un melón o sandía rellenos, os quedará muy bonito.