Esta es una tarta deliciosa para todos aquellos a los que les guste el limón, y tiene como base el clásico bizcocho genovés sencillo y la famosa crema llamada «lemon curd».
Aunque se puede hacer por el método tradicional, los que quieran pueden elaborarla íntegramente en un microondas sencillo, solo microondas, tanto el bizcocho, como el jarabe clarito para emborracharla, como el lemon curd.
¿Quién ha dicho que un microondas sencillo solo servía para calentar la leche?
Para el bizcocho genovés:
■ 100 g de azúcar = 373 calorías
■ 100 g de harina normal de trigo = 348 cal
■ 4 huevos de 62-72 g = 370 cal
Total de calorías del bizcocho genovés = 1090 calorías
Para la crema de «lemon curd»:
■ 40 g de mantequilla blandita = 300 calorías
■ 2 huevos de 62-72 g = 184 cal
■ piel de limón rallada
■ 100 g de zumo de limón = 10 cucharadas de sopa = 22 cal
■ 150 g de azúcar = 559 cal
Total de calorías del lemon curd = 1.065 calorías
Para el jarabe clarito:
■ 50 g de azúcar = 186 calorías
■ 50 g de agua, es decir 5 cucharadas
■ 2 cucharadas de limón = 4 cal
Total de calorías del almíbar clarito = 190 calorías
Total de calorías de la tarta = 2.345 pero salen por lo menos 12 porciones, así que una porción de 100 g por ejemplo no tiene tantas, y no deja de ser un «placer dulce».
1. Elaborar el bizcocho genovés y hornearlo por cualquiera de los métodos explicados más adelante, en los consejos.
2. Mientras se enfría preparar el jarabe clarito para remojarlo por su parte inferior.
Para ello volcar el azúcar, el agua y el zumo de limón en una jarrita de vidrio, remover con una cucharita e introducirla en el microondas, a potencia máxima, hasta que empiece a hervir para que el azúcar se termine de disolver.
Dejarla cocer durante unos minutos hasta conseguir un jarabe clarito.
También se puede hacer en un cacito, sobre el fuego.
3. Como el bizcocho ya no quemará, desmoldarlo dándole la vuelta con cuidado para que no se rompa.
Lo más fácil es volcarlo encima de la mesa de la cocina, o de una lámina de silicona, espolvoreadas ambas con azúcar glas para que no se pegue a ninguna de estas superficies.
4. Con este jarabe calentito «emborracharlo» por esta parte ayudándose de una brocha de silicona.
Si el bizcocho está todavía templado, se embeberá mejor.
5. Mientras se enfría del todo, vamos a elaborar la crema de limón o lemon curd.
Volcar en una gran ensaladera, para poder batir después con facilidad con un batidor de alambre, todos los ingredientes de la crema y mezclar bien.
6. Introducirla en el microondas, a potencia máxima, programando 4 o 5 minutos, pero parando cada minuto para remover con el batidor, porque ya sabéis que en los bordes del recipiente es dónde todas las preparaciones empiezan a espesar y hay que unificarlas.
Cuando el tiempo programado haya terminado, sacar la ensaladera y seguir batiendo para que la crema se quede muy fina ya que el recipiente conserva mucha temperatura y la crema se sigue cociendo.
Se puede hacer exactamente igual en un cazo, pero con cuidado para que no espese demasiado.
7. Como el bizcocho emborrachado ya se habrá enfriado del todo, colocarlo encima de la fuente en la que lo vayamos a servir, dándole de nuevo la vuelta para que esta parte «mojada» se quede abajo, siempre con cuidado para que no se rompa.
8. Cubrir ahora toda la tarta con la crema de limón.
9. Como está más rica fría, en cuanto se pueda, guardarla en la nevera.
Si vais a tomar la tarta al día siguiente, para que su superficie no se reseque, meter la fuente con la tarta encima dentro de una buena bolsa de plástico procurando que no toque su superficie para no «espachurrar» su crema.
10. A la hora de servirla, se puede adornar su superficie con unas frambuesas, poquitas para no enmascarar el sabor del limón.
Consejos de cocina y nutrición
■ El bizcocho genovés se puede cocer en un microondas sencillo a una potencia máxima de 750 vatios y durante 6 minutos, ahorrándonos así encender el horno y precalentarlo previamente.
No queda tan tan esponjoso, pero como luego lo vamos a emborrachar, apenas se notará, y la diferencia de tiempo utilizado y de energía consumida es enorme.
Elaborarlo dentro de un molde de vidrio, o en la bandeja crisp, y pintar ambos recipientes con una brocha de silicona y unas gotitas de aceite, no solo el fondo sino también los bordes.
En ambos moldes el bizcocho ya horneado se separa fácilmente de las paredes.
Para los que tienen el sistema crisp, también son 6 minutos en la función crisp, y queda ligeramente tostado por encima.
Podéis ver las 3 fotos, del bizcocho en un microondas sencillo, en el crisp, y la tarta ya finalizada.
Aunque os he puesto anteriormente en el enlace cómo se hace este bizcocho, también lo tenéis explicado en mi ebook del microondas junto a otras muchas tartas riquísimas.
■ Para los que prefieran hornear el bizcocho en el horno tradicional, precalentarlo a 160º en la función turbo, la mejor para pastelería y respostería.
Cuando el horno esté ya caliente, introducirlo y cocerlo durante 10 o 12 minutos hasta comprobar, con una aguja fina pinchada en el centro que ya lo está.
Escoger preferentemente en este caso un molde antiadherente o de silicona porque los de vidrio son males transmisores del calor.
■ El lemon curd no tiene por qué llevar tanta mantequilla ni más azúcar, como algunos aconsejan, con lo que se transformaría en una verdadera «bomba de calorías» y tampoco tiene por qué hacerse al baño María.
■ La manera más rápida y cómoda de conseguir ralladura de limón en un momento es utilizando un microplane, que se enjuaga estupendamente debajo del grifo.
Si os gusta esta ralladura, también podéis añadir un poco al mismo bizcocho genovés para acentuar su sabor.
■ Aunque a la mayoría de las personas nos gusta el sabor dulce, hay que tomar azúcar con mucha precaución porque cada día hay más evidencias de lo peligroso que es y de la adicción que produce, y muchos profesionales de la salud ya le llaman el nuevo tabaco del siglo XXI.
El 90% de los 4 millones y medio de españoles que padecen diabetes tienen la de tipo 2, provocada por exceso de peso y por un estilo de vida incorrecto, es decir mala alimentación y sedentarismo.
Así que como algunos de los que os dirigís a mí ya tenéis algo de sobrepeso, haceros una analítica para descubrir vuestras cifras de glucosa, porque la mitad de los diabéticos en nuestro país no están diagnosticados, y por tanto no se tratan.
Esta diabetes de tipo 2 es una enfermedad llamada silenciosa porque no da síntomas hasta que no está ya muy avanzada.
¡Y una diabetes sin tratar puede ser muy peligrosa por las enfermedades que se derivan de ella!
Algunos cardiólogos recalcan que el azúcar incrementa el riesgo de padecer diabetes, independientemente de si la persona padece sobrepeso o no.
El azúcar añadido no tiene ningún valor nutricional y no causa por tanto sensación de saciedad.
Son calorías vacías, pero el ser humano ya nace con el instinto de la apetencia por el sabor dulce.
Por ello a los bebés y a los niños hay que darles los menos dulces posibles, para que no se acostumbren, y sin embargo los yogures azucarados y con sabores son los que más se venden, cuando tendrían que ser los naturales.