Cristina Galiano

¿Tostadora o sandwichera?

Me diréis que son 2 cosas distintas, y claro que lo son, y muchos de vosotros como yo tendréis las dos.
Pero realmente hoy solo uso una de ellas y si tuviera que adquirir una nueva compraría únicamente una sandwichera.
¿Por qué?

Pues porque en la tostadora, en las tradicionales de siempre, lo que se tuesta realmente bien es el pan de molde que fue para lo que, en principio, se inventaron.
Y si podéis meter pan tradicional, alguna variedad se suele hacer con dificultad… si es que se hace, porque si son trozos o puntas irregulares de barra se suelen atascar.
Hay que estar pendientes para que esta clase de pan se tueste en su punto y no se «queme» por el lado de la corteza, y hasta que no salta el muelle y aparece el trozo nunca se sabe cómo va a quedar.
Además se llenan por dentro de migas, y para eliminarlas hay que ponerlas boca abajo y a base de golpecitos hacer que caigan.
Para los que todavía las usáis, os comento que se pueden tostar directamente rebanadas de pan de molde recién sacadas del congelador, aunque se tardará un poquito más porque se van descongelando y tostando al mismo tiempo, y quedan fenomenal. Saberlo puede ser muy útil para muchos de vosotros.

Si tomáis pan integral, de 5 cereales, de centeno, de semillas, todos ellos mucho más sanos, o pan blanco…,  el que sea, congelarlo en las porciones de bocadillo que soléis tomar, abiertas por la mitad pero recompuestas, al máximo de frío como siempre y muy bien envasadas para que el aire frío no las reseque.

Las sandwicheras normales suelen tener por dentro 2 compartimentos ya marcados, cuadrados o triangulares, para poner rebanadas enteras o medias mitades de pan también de molde y suelen ser como la que aparece en la foto.
Pero a pesar de éstos, para mí la gran ventaja que tienen es que se puede tostar en todas ellas cualquier clase de pan pudiendo disfrutar así de un bocadillo de pan tradicional tostado, no solamente de molde, incluso los panes muticereales que llevan por fuera muchas semillas de ajonjolí, sésamo, lino, amapola, pipas de girasol….
Cuando vayáis a tostarlo, sacar la o las porciones del congelador, separarlas en dos aunque estén congeladas porque se hace con facilidad aunque están muy duras y colocarlas directamente en la sandwichera encendida.
Se descongelarán y tostarán simultáneamente.
Mantenerla encendida un par de minutos nada más, apagarla después y dejar que con el calor residual los trozos de pan se terminen de dorar de manera uniforme por las dos caras y, además, muy rápidamente.

Si no habéis abierto en dos estos trozos por el centro al congelarlos, descongelarlos cuando los vayáis a necesitar en 3 o 4 segundos en el microondas, abrirlos inmediatamente por la mitad con un cuchillo y tostarlos como acabamos de hacer.

Si estas sandwicheras se pueden cerrar porque tienen su cierre correspondiente, cerrarlas aunque haya que presionar un poco al principio porque el pan al estar congelado está muy duro.
Aunque tienen parte tostadora en las dos partes, abajo y en la tapa, es importante colocar la parte de la corteza del pan hacia arriba, y el corte hacia abajo. De esta manera no se nos caen las semillas, si las lleva.  

Hay unas sandwicheras modernas que ya no llevan al abrirlas el material antiadherente con formas, ni triángulos, ni cuadrados, sino que toda su superficie es plancha por lo que se pueden poner trozos más grandes de pan y resultan más cómodas.
La pena es que en la foto no se ve la superficie por dentro, pero también tienen cierre.

¡Se limpian estupendamente, encima de la pila, pasándoles tan solo un trozo de papel absorbente de cocina para retirar las muy poquitas miguitas o semillas que se han caído!

Os confieso que me la regalaron en su día como promoción en una perfumería por lo que debía ser muy barata, no es de marca conocida, yo nunca la hubiera comprado puesto que ya tenía un tostador clásico y ahora no podría pasarme sin ella.

Una vez conseguido el bocadillo tostado, podéis rociar ambas partes con aceite de oliva virgen, o si queréis un bocadillo con queso derretido, recién sacadas de la sandwichera estas 2 partes, colocar entre ellas el queso que más os guste y meterlo 4 o 5 segundos en el microondas.
El pan estará blandito, crujiente, tostadito y el queso fundido,“churretoso”, ¡una delicia!

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