Cristina Galiano

Mermelada casera de tomate en el microondas

Seguro que los más jóvenes no la habéis probado nunca, pero es fantástica.
Algunas marcas ya la comercializan pero le añaden espesantes para contrarrestar la gran cantidad de agua que llevan los tomates.
La vamos a elaborar, como siempre, en el microondas pues es dónde menos se tarda y mancha, y sin añadir nada de agua .

■   800 g de tomates Raf o de pera muy rojos
■   300 g de azúcar

1.    Aunque esta mermelada se puede hacer con cualquier clase de tomate, os recomiendo las variedades Raf y de pera porque son las que menos agua tienen en su interior.
También resulta buena con los tomates de rama, todos ellos muy muy rojos.
2.    Lavarlos, secarlos, partirlos por la mitad y quitarles la parte fea del tallo.
3.    Volcarlos en una ensaladera honda y grande apta para microondas y cocerlos sin nada durante 5 minutos a potencia máxima.
4.    Si veis que la piel no se ha separado cocerlos otros 3 o 5 minutos más.
5.    Cuando ya no quemen, retirarles todas sus pieles, algo que ahora se hace con toda facilidad colocándoos unos guantes de goma y espachurrarlos después fuertemente con las manos para eliminar al máximo el agua que tienen, un 94%.
6.
    Triturarlos con una minipímer, más o menos según el gusto de cada uno.
7.    Añadirles ahora el azúcar, mezclar bien, y volverlos a cocer otros 5 minutos.
8.    Cocerlos de 5 en 5 minutos, removiéndolos cada vez con una cuchara de madera, hasta que veáis que la mermelada tiene la consistencia que os gusta.

Consejos de cocina  y nutrición
■   Normalmente, después de pelados y espachurrados os encontraréis con la mitad del peso comprado.

■   Esta mermelada, como todas, tiende a subir al cocerla, tanto en el microondas como en el fuego, y por ello hay que escoger un recipiente hondo para que no se salga.

■   Por este mismo motivo se va cociendo de 5 en 5 minutos, en lugar de poner 10 o 15 minutos de un tirón.

■   Todas las mermeladas al enfriarse tienden a espesar.

■   El tiempo total de cocción dependerá de la cantidad de agua que se les haya eliminado al espachurrarlos.
Cuanta más agua conserven, más tiempo habrá que cocerlos para que se evapore.

■   Si evaporáis demasiada agua podéis conseguir jalea de tomate, para cortarla con cuchillo, en lugar de mermelada.

■   La cantidad de azúcar a añadir depende del gusto de cada uno.
Todas las mermeladas caseras se pueden hacer con poco azúcar, para los que no son golosos, sabiendo que su conservación siempre en la nevera, será más corta.

■   Para conservarla adecuadamente, sin necesidad de esterilización, cuando esté terminada, volcarla todavía hirviendo en un frasco de cristal muy limpio, llenarlo hasta arriba sin que se salga, para que no quede nada de aire en su interior, cerrarlo inmediatamente, y en cuanto esté a temperatura ambiente guardarlo en la nevera dónde debe siempre permanecer para que no se estropee.

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