Cristina Galiano

Cómo congelar verduras correctamente

Como sois muchos los que tenéis un pequeño o gran huerto, vamos a hablar hoy de cómo congelar verduras correctamente, siempre al máximo de frío ya que un exceso nunca perjudica, al revés.
La ultracongelación industrial se suele realizar a 40 o 50º bajo cero.

Para obtener buenos resultados con las verduras y hortalizas al congelarlas hay que destruir o eliminar las enzimas que todas ellas llevan.
¿Qué son estas enzimas?
Son unas sustancias orgánicas que se encuentran de forma natural en los vegetales y en los animales vivos y que actúan como catalizadores en todas las reacciones químicas del organismo.
Aunque no son venenosas en sí, afectan al ritmo de descomposición de los alimentos.
Su acción, en pequeña escala, puede causar decoloración, pérdida de sabor y de valor nutritivo y, a la larga, acaban por dañar los alimentos envejeciéndolos hasta el punto de pudrirlos y que resulten peligrosos.

Muchas de estas enzimas permanecen inactivas hasta que se recolecta el vegetal o se sacrifica el animal, y algunas sólo actúan cuando entran en contacto con el oxígeno del aire produciendo una oxidación, como en el caso de una manzana o de una patata que al cortarlas o pelarlas cambian de color y se oscurecen.

Se ha comprobado que solo una temperatura elevada puede detener, de manera absoluta, la acción de estas enzimas responsables del metabolismo de los tejidos.
La providasa y la catalasa de los vegetales, por ejemplo, sólo desaparecen a una temperatura de 80º, de ahí el blanqueado previo de las verduras antes de congelarlas.

Pero también se ha confirmado que a temperaturas inferiores a 18º bajo cero las enzimas pierden su actividad, en general, aunque luego la reanudan con más energía en cuanto la temperatura sube.
Es decir la congelación coloca a las enzimas en estado latente. Al descongelar los productos, las enzimas reanudan su labor rápidamente por lo que es necesario cocinar los alimentos congelados inmediatamente después de descongelarlos, sin demorarse en absoluto.

Bueno, pues como veis, antes de congelar las verduras y hortalizas en general frescas, es decir en crudo, hay que eliminar estas enzimas, de ahí el “blanqueamiento” aconsejado de estos alimentos.
Como este blanqueamiento me ha parecido siempre “un rollo patatero” y una pérdida y despilfarro enormes de nuestro tiempo, lo que siempre os recomiendo es utilizar las nuevas tecnologías.
1. Vamos a cocerlas previamente al vapor dejándolas ligeramente al dente o
2. Vamos a cocinarlas del todo, algo todavía más cómodo. Ocupan así muy poco espacio y están listas para descongelar y consumir en muy pocos minutos.

♦   En el caso de acelgas, espinacas, grelos, borrajas, cardos… recordar de nuevo en el post cómo se tienen que tratar desde el momento de adquirirlas o recolectarlas, y cómo cocerlas al vapor para congelarlas después.
Pero también se pueden congelar totalmente cocinadas después de haberlas elaborado en el microondas, por ejemplo.

Pasemos revista a las verduras y hortalizas más conocidas y que se deberían tomar a menudo, alternándolas para tomar una gran variedad.

♦   Ajos y ajetes, los primeros crudos no me gustan porque se oxidan un poco, pero un sofrito de ajos o de ajetes tiernos sí.
♦   Alcachofas cocidas enteras al vapor, como las acelgas, o cocinadas con taquitos de jamón como éstas del video.
Para elaborarlas en el microondas se cortarían en 4 trozos después de eliminar todas sus puntas y hojas duras, sofreiríamos primero el jamón y encima las alcachofas.
♦   El apio, tanto el blanco como el verde, para añadir en crudo a una ensalada no se deben congelar porque  se quedan blanduchos y dejan de estar crujientes.
Pero si se va a echar una rama entera o varios tallos para aromatizar un caldo, se puede congelar en crudo, sin más. Queda blanducho y lacio pero no importa porque nos seguirá transmitiendo su delicioso aroma y sabor, incluso se puede echar al caldo todavía congelado puesto que ya está limpio.
♦   Lo que nunca podéis congelar en crudo son las berenjenas, calabacines o calabazas enteros, ni los pimientos…, pero sí cortados en rodajas, en cubos o abiertos a lo largo por la mitad, simplemente cocidos en el microondas.
También como los tomates, en forma de puré espeso cocido, para que ocupe menos espacio, tanto calabacines como calabaza.
Y la pulpa de la berenjena ya cocida para elaborar el famoso caviar de berenjenas.
♦   Los calabacines, berenjenas y pimientos también en forma de pisto.
♦   Los calabacines y la cebolla cortados en rajitas finas y ya cocinados para elaborar una vez descongelados un revuelto con huevos o el famoso zarangollo murciano.
♦   Cebolla, cebolletas y puerros…
Merecen mención a parte porque congelan muy bien en crudo, tanto picados en cantidad con una picadora, aunque sea sencilla, como cortados en rodajas finas.
Al descongelarlos hay que espachurrarlos muy bien entre las manos para eliminar la gran cantidad de agua que se crea.
♦   Pero las cebollas y cebolletas también congelan muy bien cocidas en el microondas a falta de darles color rehogándolas después, como fritas e incluso caramelizadas.
♦   Los puerros hervidos al vapor, para tomarlos a la vinagreta o para triturarlos y transformarlos en una deliciosa vichysoisse.
♦   Espárragos trigueros ya sofritos o, si son gordos cocinados previamente en el microondas, aunque no es de las cosas que mejor quedan pues sueltan también mucha agua.
♦   Guisantes y habas siempre cocidos o cocinados del todo, habas a la catalana por ejemplo…
♦   Judías verdes, al vapor o totalmente cocinadas, con salsa de tomate por ejemplo.
♦   Pepinos y pimientos de todos los colores, ya picados para usarlos en una vinagreta, podrían pasar pero dejan de estar crujientes.
Sofritos o cocinados de cualquier manera quedan estupendos.
♦   Los rábanos que se suelen tomar crudos y que por tanto no congelan bien porque pierden su estructura crujiente.
♦   Remolacha ya cocida y cortada en rajitas finas.
♦   Zanahoria nunca entera y cruda, pero sí en guisos, sopas y purés concentrados para ahorrar espacio.
También fritas y encebolladas.
♦   En cuanto a la familia completa de las coles, que hoy se consideran imprescindibles por sus buenas propiedades, coliflor, bróculi, coles de Bruselas, col blanca, lombarda… siempre cocinados y dónde mejor quedan el bróculi y la coliflor es en el microondas, el resto mejor al vapor en la olla superrápida.
Luego podéis servirlas con ajitos fritos, al ajo arriero, con bechamel, con mayonesa… o en forma de cremas.

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