Muchos de vosotros en múltiples ocasiones habréis comprado cinta de lomo ya adobada, en una pieza o cortada en filetes y al freírla, ¿qué ha pasado?
Pues que os ha empezado a soltar agua, mucho más que otro filete de ternera o de esta misma cinta de lomo sin adobar, que ya sueltan demasiada por muchos motivos largos de explicar aquí.
¿Por qué sucede esto?
Porque en la mayoría de los casos para que la carne coja el sabor del adobo más rápidamente, sin dejar tiempo para que se macere y lo absorba poco a poco, se le inyecta dicho adobo.
– Así se aromatiza más deprisa,
– el consumidor se ahorra tenerlo que hacer el mismo,
– y de paso, y como el que no quiere la cosa, la carne pesa más y la ganancia es mayor.
¡Todo ventajas… según se mire y no para todos!
Si lo hacéis vosotros en casa y tenéis todos los ingredientes no tardaréis ni 5 minutos.
Este adobo para 1/2 kilo de cinta de cerdo por ejemplo necesitaría:
♦ 3 o 4 dientes de ajo machacados
♦ 7 cucharadas de vino blanco bueno
♦ 1 cucharada de pimentón dulce de La Vera
♦ o ½ de este pimentón dulce más otra ½ de pimentón picante también de La Vera
♦ sal y pimienta blanca recién molida
1. Este adobo no necesita aceite porque la carne de cerdo ya tiene la suficiente grasa.
2. Mezclar todos sus ingredientes machacando primero bien los ajos con la sal y la pimienta hasta obtener una papilla fina, añadir luego el pimentón y disolver todo con el vino.
3. Si se trata de un trozo entero, escoger uno que tenga la menor cantidad de grasa a su alrededor y eliminar la que le pueda quedar antes de empezar a manipularlo.
Ya sabéis que estas grasas animales son saturadas y nada buenas para nuestro organismo, ¡no proporcionan ningún sabor, son puro sebo!
4. Volcar esta carne en un recipiente hermético, echar el adobo por encima rebañándolo bien con una espátula de silicona y remover para que toda la carne quede bien envuelta o «rebozada».
Este trozo entero puede permanecer en el adobo 24 o 48 horas dependiendo de lo que más os convenga.
5. Si lo que queréis son filetes, no los cortéis excesivamente finos para que luego al freírlos, vuelta y vuelta, no queden resecos.
Se macerarán en 2 o 3 horas nada más.
6. En ambos casos guardarla en la nevera bien tapada.
Como este adobo no cubre ni mucho menos toda la carne, aunque esté cortada en filetes, cuando se abra la nevera voltear o agitar un poco dicho tupper para que todo lo de su interior se distribuya por igual.
7. Una vez adobada, ya se puede cocinar en un solo trozo o cortada en filetes que es lo más normal, como si se tratara de cinta de lomo fresca.
Comprobaréis, y aquí no hay magia por ningún sitio, que ahora la carne solo os va a soltar la cantidad de líquido que suelta normalmente, aproximadamente un 70%, y no más.
8. Si hubiera estado cubierta totalmente con el adobo como a veces se recomienda, que lleva vino blanco, también soltaría más pues parte de este vino se habría absorbido durante la maceración.
El vino, blanco o tinto, así como los licores que se utilizan en la cocina, deben ser siempre de buena calidad, del mismo tipo, si se trata de vino, que el que se tomaría durante la comida.
Uno barato y «peleón» os puede arruinar cualquier plato.
¡Ni siquiera os recomiendo el «especial cocina» que puede hasta no ser barato!