Cristina Galiano

Champiñones rellenos en 5′, con video

Ya sabéis por los videos que os he colgado anteriormente que son un poco «para estar por casa», pero creo que os pueden ayudar a moveros en la cocina con cierta soltura, sobre todo a los principiantes, y por ello os cuelgo éste.

■   600 g de champiñones de tamaño mediano
■   70 g de jamón serrano picado
■   ajo y perejil picados a voluntad
■   20 g de aceite de oliva virgen extra virgen = 2 cucharadas
■   sal y pimienta blanca recién molida

1. Lavar bien los champiñones debajo del grifo y nunca sumergiéndolos en agua, secarlos con papel absorbente de cocina, separar los sombreritos y rellenarlos con el jamón, el ajo y el perejil muy picaditos.
2. Esparcir cuidadosamente por encima el aceite, salpimentar y cocinarlos a potencia máxima en el microondas, que es dónde mejor quedan, dónde menos se tarda y menos energía se gasta.
El tiempo variará según el tamaño de los champiñones aunque el peso sea el mismo, y podrá oscilar entre 5 y 7 minutos.
No pasarse de tiempo porque se oscurecen por este motivo y se arrugan.
Si son más pequeñitos que los del video tardarán algún minuto menos.
3. También pueden cocinarse en el horno tradicional, a 160º, pero tardando infinitamente más.
Para que no se resequen y no haya que añadirles más aceite tapar el recipiente muy bien con papel de horno, también llamado papel enmantecado y papel vegetal en lugar de papel de aluminio, como siempre se ha hecho y que no debe usarse nunca en el horno.

Consejos de cocina y nutrición
■   Los champiñones, como el resto de las setas, tienen muy poquitas calorías → 21 por cada 100 gramos limpios, ya que son prácticamente agua, un 91%.
Así que si os gustan podéis tomaros grandes cantidades siempre que los cocinéis con poca grasa como en este caso.

■   Podéis dárselos a los niños pequeños en cuanto empiezan a comer de todo para que se vayan acostumbrando a diferentes sabores, cuántos más mucho mejor.

■   Tienen sin embargo cantidades apreciables de fibra, calcio, magnesio y sobre todo potasio, más que el plátano que es el que siempre se recomienda cuando hay una carencia de este mineral y más también que los aguacates que tienen mucho.

■   Si no tenéis problemas con los kilos podéis añadir algo más de aceite, aunque realmente no hace falta.

■   No los lavéis nunca sumergiéndolos en agua porque quedarían encharcados y luego se ennegrecerían con el cocinado.
Podéis observar que no se les ha echado ni gota de zumo de limón que, en mi opinión les «mata» totalmente el sabor.
Si los secáis bien después de lavados como veis en el video, quedan fantásticos y no se oscurecen.

■   No tirar los pies de los champis. Filetearlos, sofreírlos con un poquito de aceite, y os servirán para elaborar después una tortilla o un revuelto.

Salir de la versión móvil