Cristina Galiano

Bizcocho exótico y fantástico

Bizcocho de calabacín o de calabaza naranja
Seguro que muchos de vosotros habéis fruncido el ceño al leer «calabacín o calabaza», y puede que ni hayáis seguido leyendo.
¡Por eso he puesto en el título de este post lo de exótico, que efectivamente lo es, para por lo menos no ahuyentar a los posibles lectores!

Pero dadme un voto de confianza y hacedlo por lo menos 1 vez para probarlo.
Cuando impartía cursos, el día que explicaba todos los pasos a seguir en la elaboración de un bizcocho, como luego no había tiempo de hornearlo para que los alumnos lo probaran, yo tenía siempre éste ya terminado, y os aseguro que era un éxito total.
Hasta que no se lo habían tomado del todo, yo no les decía de qué estaba hecho, y nunca nadie lo averiguó.
Pero a todos les había encantado, ¡y era y es una de mis recetas estrellas!… aunque aparezca en otros muchos sitios 😥

No es ni mucho menos salado, no sabe a ninguna de las 2 hortalizas y a mí me gusta más con calabacín, pero está muy rico de las dos maneras.
Si no os gusta la canela, las pasas o las nueces, no lo hagáis y olvidaros de él, porque la gracia se la dan estos 3 ingredientes junto con la hortaliza, aunque  ésta no se note en absoluto.

■  200 g de calabacín de color verde clarito jaspeado con pintas amarillas
■  150 g de azúcar
■  piel rallada de 1 limón
■  4 huevos de 62-72 g
■  2 cucharaditas bien llenas de canela en polvo, sin miedo
■  70 g de aceite de oliva de sabor suave
■  50 g de brandy
■  170 g de harina
■  10 g de levadura en polvo
■  100 g de nueces ya peladas en trozos gordos
■  80 g de pasas de Corintopasas sultanas o de California
■  azúcar glas para espolvorear al servir

1. Macerar las pasas con el brandy, ver más adelante
2. Picar muy finito pero sin triturar el calabacín con la picadora que se tenga, puede ser la de la minipímer.
Tienen que quedar trocitos diminutos pero no puré.
Volcarlo en un plato y como habrá soltado algo de agua, pues tiene mucha en su composición, secarlo con 2 o 3 trozos de papel absorbente de cocina.
3. Rallar la piel del limón.
4. Batir los huevos con el azúcar hasta que ésta se deshaga y los huevos queden muy esponjosos.
5. Añadir la piel de limón, la canela y el aceite y mezclar bien para que todo se reparta por igual teniendo cuidado para que los huevos no se bajen.
Si habéis manchado la minipímer para batir los huevos, con las mismas varillas batir ahora en la velocidad menor agregando al final el calabacín, o la calabaza bien secos.
La calabaza suele soltar muy poca agua o ninguna.
6. En un plato mezclar bien la harina con la levadura y agregar a la mezcla anterior incorporándola también con cuidado.
7. Añadir las pasas con el licor y repartirlas con una espátula.
8. Volcar en un molde alargado tipo plumcake, antiadherente o de silicona.
9. Esparcir ahora por encima las nueces en trozos grandes y hundirlas ligeramente en la masa para que no se quemen, justo para que no se vean.
Este es el truco para que no se vayan al fondo.
10. 
Hornear con turbo o aire caliente a 170º, y si es un horno convencional, a 10º más, 180º.
Puede tardar 45 minutos o más, dependiendo de cada horno.
Cuando lo veáis subido y con buena pinta pincharlo en el centro con una aguja fina que debe salir completamente limpia.
11. Desmoldarlo en caliente, en cuanto no queme.
12. Cuando esté completamente frío y se vaya a tomar, espolvorearlo abundantemente con azúcar glas.

Consejos de cocina y nutrición
■  Para macerar las pasas de una manera moderna y productiva volcar el brandy en un vaso, añadirlas hundiéndolas bien para que se queden todas mojadas y meter el conjunto 1′ en el microondas a potencia máxima.
Estarán tan blanditas como si se hubieran remojado toda una noche.

■  Si solo encontráis calabacines de color verde oscuro, pelarlo porque su piel suele amargar.

■  Si os gusta mucho el aroma que proporciona el limón, escoger uno gordo de piel gruesa y rallar solo la parte amarilla, dónde están las esencias, ya que la blanca o albelo amarga.
Rallar más o menos según vuestro gusto.

■  Este bizcocho tan fantástico y completo tiene 246 kilocalorías por cada 100 g, una cantidad respetable pero bastante menor que 100 g de churros = 348, o 100 g de croissant = 418.
Y es mucho más sano pues lleva la fibra del calabacín, el buen aceite de oliva, la canela con sus magníficas propiedades y las nueces que son cardiosaludables.

■  A alguien que tenía muchas calabazas se lo mandé hace días, lo colgó en Facebook y gustó mucho.

■  Congela estupendamente cortado en rebanadas.
Para todos los que se hayan incorporado a este blog en una época reciente, consultar varios posts ya publicados sobre la manera correcta de hacerlo, porque congelar bien es mucho más que abrir el congelador y meter «cosas» sin más.
Si lo hacéis de cualquier manera, los resultados no os gustarán.

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