Ningún alimento perecedero, ni crudo ni cocinado, debe permanecer ni 1 minuto fuera de la nevera y ¡esto la mayoría de las veces no se cumple!
3. Dicho huevo se podría contaminar después de puesto por una mala manipulación a lo largo de la cadena de distribución, pero yo he visitado “por dentro” centros de clasificación de huevos y fabricación de ovoproductos y os puedo asegurar que la higiene en toda la cadena es perfecta. Son instalaciones impresionantes.
El huevo además recién puesto tiene una estructura biológica que hace difícil su contaminación y la penetración de gérmenes desde el exterior, porque viene recubierto de una película natural superficial, la mucina, que le protege durante el envasado, y por ello no necesita frío en los puestos de venta.
Pero al llegar a casa hay que sacarlos siempre de su envase y meterlos en la nevera dónde deben estar hasta el momento preciso de su consumo o elaboración, algo que tampoco se cumple.
4. ¿Por qué se siguen produciendo entonces infecciones de salmonelosis?
No forzosamente por el huevo, al que le han “colgado el muerto”, sino por un mal manejo de los manipuladores que muchas veces son portadores del germen, sin sufrir la enfermedad, y que por falta de higiene los contaminan.
En muchas ocasiones la infección por Salmonella se produce en alimentos que no tienen nada que ver con el huevo como quesos blandos que han estado fuera de la nevera, purés de verdura o de legumbres, carne picada, hamburguesas… que se han conservado mal, muchas veces a temperatura ambiente durante varias horas.
En Estados Unidos los casos “más sonados” de salmonelosis se producían en muchos derivados cárnicos del pollo y en helados.
5. ¡En el organismo de cualquier ser humano sano hay la “friolera” de unos 100 billones de bacterias de 400 especies diferentes, la mayoría residiendo en el colon!
Por este motivo cuando se manipulan alimentos delicados la higiene debe ser extrema.
6. Una mayonesa elaborada con leche, o con nata líquida que queda más densa, o una de bote si se manipula mal y se infecta, puede causar salmonelosis aunque ¡no haya olido el huevo!
7. El zumo de limón, lo mismo que una temperatura baja de 2º o 3º en la nevera, no matan a la Salmonella tan solo inhiben su crecimiento caso de que existiera alguna, nada más. Se queda como “atontada” y no se multiplica, mientras que a temperatura ambiente, a más de 20º ¡1 sola bacteria, en cualquier alimento fresco delicado no solo en el huevo, en 4 horas produce más de 500!
8. Para matar realmente esta bacteria hay que llegar a los 75º en el centro de la preparación con huevo, sea la que sea.
¡ Y se siguen produciendo infecciones en cremas pasteleras y natillas… que no solamente han cocido sino que, además, se han elaborado con huevos pasteurizados, algo que no es necesario!
9. La clara comienza a cuajar a los 57º y a partir de 70º se solidifica, pero la yema comienza a espesar a 65º y deja de ser fluida a partir de los 70º.
Conviene recordar que 1 huevo poco hecho, pasado por agua, alcanza una temperatura de 63º, semi hecho 66º y firme del todo o duro 71º, y como cuece durante unos minutos sí llega a los 75º exigidos.
Por si queda alguna duda os informo que he pertenecido durante 4 años, lo que dura un mandato, al Comité Científico Asesor del Instituto del Huevo y todavía pertenezco a su Consejo.
Otro día hablaremos de los pasos que hay que seguir para que la mayonesa y sus derivados no se corten y de cómo arreglarlos si sucede.