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Cristina Galiano

Licenciada en Farmacia. Especializada en nutrición y en técnicas culinarias modernas.

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Ebooks de Cristina Galiano publicados hasta 2015

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5. http://www.bubok.es/libros/227733/MIS-MEJORES-RECETAS-CON-THERMOMIX-21,

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Libro 3 “Recetas en 10 o 20 minutos con tu olla superrápida, pero sin presión, tapada con su tapa de cristal” 
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Libro 4 “Saber comprar, conservar, congelar nuestros alimentos desde la A hasta la Z 
 
Libro 5 “Mis mejores recetas con Thermomix 21″
 
Libro 6 “Solo recetas que salen bien en el microondas”
 
Libro 7 “Mis mejores recetas con Thermomix 31″ 
 
Libro 8 ” Más recetas rápidas y saludables con la olla superrápida
:lol: :oops: ¡Feliz Navidad de nuevo para todos!

El Roscón de Reyes más fácil y diferente

:-P   Hay 2 factores importantísimos para conseguir con éxito el famoso Roscón de Reyes.
♦  Uno es la receta de la masa que hará que en crudo el roscón suba como tiene que subir.
El amasado debe ser potente como luego veremos.
♦  Un buen horno que mantenga la temperatura constante a la que nosotros le vamos programando, sin oscilaciones.
Es más, yo me atrevería a decir que aunque el horno no sea de gran calidad, es importante que cada uno lo conozca a fondo y le haya cogido el “truquito”.

Los ingredientes son:

■   150 g de azúcar
■   20 g de piel rallada de limón
■   20 g de piel rallada de naranja
■   140 g de leche entera
■   50 g de levadura fresca de panadero
■   100 g de mantequilla blanda
■   2 huevos enteros de 62-72 g
■   ½ cucharadita de sal
■   2 cucharadas de licor Triple Seco o de Curaçao
■  1 cucharada de aroma de azahar
■  550 g de harina de fuerza

Para adornar:
■  
1 yema
■  130 o 150 g de fruta escarchada de varios colores
■  30 o 40 g de almendras fileteadas
■  1 cucharada de azúcar y unas gotas de agua para los “pegotes”

Preparación general del roscón
1. La harina de trigo de fuerza se encuentra en los buenos supermercados y en las boutiques del pan y, para esta receta es totalmente imprescindible.
2. Sacar de la nevera la mantequilla para que esté a temperatura ambiente.
3. Cortar las frutas escarchadas en rodajitas y, dependiendo de vuestro gusto, adornar después con más o menos cantidad.
Escoger, para que el roscón quede al final más vistoso, frutas confitadas de varios colores, corteza de naranja siempre, guindas, alguna fruta de color verde como ciruelas de ese color y alguna amarillenta como el melón, la calabaza o la pera.
4. Comprar almendras fileteadas que ya se encuentran así en los buenos supermercados.
5. Volcar la yema en un plato y batirla un poco con la misma brocha de silicona con la que luego se va a “pintar” o “barnizar” el roscón por fuera.
Algunos diluyen esta yema con 2 o 3 gotas de agua.
6. Para adornar al final el roscón poner en un plato la cucharada de azúcar, añadirle poco a poco gotitas de agua hasta que quede una papilla espesa que se pueda coger con los dedos y no se escurra, que serán los “pegotitos” de la superficie del roscón.

Elaboración del roscón
1. La masa del roscón se puede preparar totalmente desde el principio en el vaso del Thermomix, con una buena amasadora como la Kenwood o similar, o a mano a falta de otra cosa.
En estos dos últimos casos rallar la piel de los cítricos con un microplane, si lo tenéis, porque es comodísimo.
2. Volcar en el vaso de Thermomix el azúcar y las dos pieles de cítricos, solo la parte coloreada, sin nada de blanco que amargaría, y triturarlas en velocidad máxima hasta que salga “humo” por el cubilete, señal de que tenemos ya azúcar glas, y de que no queda ningún trocito entero de piel.
3. Añadir la leche y programar 3 minutos a 40º y velocidad 5 para templarla un poco.
4. Agregar ahora la mantequilla blanda, la levadura, los huevos, el aroma de azahar, el licor escogido y la sal y batir unos segundos en velocidad 8 hasta que todo se mezcle bien.
Ahora, y sin parar la máquina, añadir, poco a poco, la harina retirando simplemente el cubilete.
5. Amasar durante 5 minutos en velocidad espiga o hasta que se forme como una bola de masa bastante despegada de las paredes, fina al tacto y sin grumitos.
Si veis que la “bola” se despega antes, parar de amasar.
6. Dejar reposar esta masa dentro del mismo vaso, tapado y arropado con un paño, hasta que la masa doble de tamaño y quiera salirse del vaso levantando el cubilete.
7. Si lo estáis amasando en otra máquina, taparla de la misma manera.
8. Mientras tanto, para aprovechar el tiempo, sacar la rejilla metálica del horno y colocar encima una lámina de silicona.
9. Cuando la masa haya subido en el vaso, sacarla y con las manos y encima de la silicona confeccionar una bola.
Introducir con cuidado en el centro de la misma dos dedos, y con ellos y los de la otra mano, ir agrandando este agujero, dándole al roscón forma redonda u oval, como se prefiera.
Procurar que la masa sea del mismo grosor por todas partes para que el roscón quede después bonito, y dejar un espacio bastante amplio en el centro porque el roscón va a doblar o triplicar de tamaño.
10. Pintarlo con la ayuda de la brocha con la yema sola o aclarada con el agua.
Colocar por encima y de manera vistosa, primero la almendra fileteada cruda, después los “pegotitos” de azúcar mojada y finalizar con la fruta escarchada.
11. Meterlo en el horno ya caliente a 50º pero apagado, en un escalón central.
Mantenerlo allí hasta que vuelva a doblar su tamaño.
Esta operación se llama “estufado” y con ella el roscón va a hacer su segunda crecida.
Hay algunos que tienen un horno casi “mágico” y que se saltan este estufado, obteniendo sin embargo al final roscones muy bonitos, subidos y esponjosos.
12. Al cabo de ese tiempo sacar de nuevo la rejilla con la silicona y el roscón encima y calentar ahora el horno a 200º con posición turbo o aire caliente envolvente.
13. Cuando el horno haya alcanzado esa temperatura introducir de nuevo la rejilla con la silicona y el roscón y hornearlo 6 u 8 minutos hasta que esté dorado por arriba.
Sin sacarlo, bajar ahora la temperatura a 170º y hornearlo otros 6, 7 u 8 minutos hasta que al pincharlo con una aguja fina hasta el fondo ésta salga completamente limpia.
¡Cada horno es diferente y el usuario debe conocerlo!
14. Sacarlo entonces, dejarlo enfriar y servirlo sobre una blonda bonita. (Si os fijáis debajo del roscón todavía se ve la lámina de silicona sobre la que el roscón ha subido y se ha horneado.)
15. Si quiere rellenarse de nata, cortarlo todo a lo ancho por la mitad y rellenarlo con nata montada a la que añadiremos, después de montada, el 10% de su peso de azúcar glas.
16. Como sale un “señor” roscón, podéis cortarlo en rebanadas, envolver cada una en film transparente, guardar todas las que os interesen dentro de una bolsa de congelación y congelarlas.
Se conserva así durante mucho tiempo… pero no creo que os dure mucho porque sale exquisito.

Consejos de cocina y nutrición
■  La masa del roscón es prácticamente una “masa de pan” a la que le añaden varios “elementos” para enriquecerla, darle sabor y aroma… y ¡cobrarla a precio de oro!
De ahí que la calidad de estos “añadidos” sea fundamental.

■  La diferencia de este roscón con el resto que encontraréis es que debe llevar un aroma de azahar de gran calidad para que el sabor sea intenso, bastante piel de cítricos rallada y el licor aunque sea en tan pequeña cantidad.
Por eso os he especificado hasta la cantidad que hay que poner de piel de cítricos.

■  La mayoría de los roscones no lleva ninguno de los 2 licores que os he indicado, y que le dan también un sabor único.
La idea es de 2 pastelerías fantásticas que había en Madrid y que tenían colas enormes en sus puertas durante varios días, antes y después de “Reyes”.

■  Si no sois muy golosos y vais a poner bastantes pegotitos de azúcar en la superficie del roscón, en lugar de utilizar los 150 g que pone en los ingredientes podéis echar algo menos, 130.
Ya sabéis que hay que tomar azúcar con moderación.

  La levadura fresca, llamada también levadura de panadero o levadura de cerveza se encuentra hoy con facilidad en las “boutiques” del pan y en los supermercados buenos.
Aunque también la hay liofilizada, preferid la fresca porque los resultados son mejores.
Aunque no se conserva bien en la nevera, lo hace de maravilla en el congelador, siempre bien envuelta para que no se reseque.

  Si no tenéis ninguno de los 2 licores indicados podríais utilizar Cointreau que quizás esté en vuestras casas.
Es muy parecido a los anteriores, pero no es igual.

  El aroma de azahar, aunque ahora se encuentra con facilidad, la calidad no es ni de lejos la misma en todos los sitios, y algunos, si no huelen ya a nada, poco aroma podrán transmitir.
Os recomiendo, si la podéis conseguir, ésta.
Enteraros de si la mandan por Internet.
Si tenéis una corrientita deberéis añadir más cantidad para que dé por lo menos algo de sabor y aroma y entonces puede que también tengáis que añadir algo más de harina.

:lol:  Y como todos los años el blog se toma unos días de descanso, aunque mañana, los que estáis suscritos recibiréis una “especie de post” informativo que muchos me han pedido.
Nos encontramos de nuevo el lunes 19 de enero… ¡del año que viene!
¡Feliz Navidad para todos!

Pollo relleno para Navidad

Este pollo relleno es un plato fantástico, muy fácil y cómodo de hacer, que se puede tener hecho con antelación puesto que se sirve frío, y que además de bueno es muy lucido.
No os asustéis al ver la receta tan larga pues si os fijáis, se utilizan muy pocos ingredientes, y la extensión radica en que os la explico mediante 2 técnicas de cocinado diferentes, y tan paso a paso, que a tod@s os saldrá bueno y tendréis mucho éxito.
Esta receta sale espectacular en el microondas, dónde mejor con diferencia y con el mínimo trabajo puesto que se trata de una verdadera cocción que es lo que precisamente hacen estos aparatos, con un plus añadido, y es que se cuece sin nada de agua, algo que muchos no podrán entender.
¡Cocer sin agua, qué barbaridad!

■   1 pollo de 1 kilo y 1/2 ya deshuesado

Para el relleno
■  250 de carne muy magra de ternera picada
■  250 g de magro de cerdo también muy magro picado
■  200 g de jamón serrano
■  100 g de tocino fresco de jamón de cerdo ibérico
■  10 cucharadas de un buen jerez seco = 100 g
■  10 cucharadas de brandy = 100 g
■  2 latas de trufa negra
■  sal, canela en polvo, pimienta blanca y nuez moscada recién ralladas

Para adornar
■   100 g de huevo hilado
■   la “gelatina picada” que ha soltado el pollo
■   o unas hojas de escarola y unos granos de granada

Preparación del pollo
1. Pedirle al pollero que deshuese completamente el pollo incluyendo los muslos, dejándolo como un saco con dos 2 orificios, uno superior y otro inferior, pero sin romperlo ni abrirlo.
2. Si, a pesar de estar deshuesado, tiene grasa en su interior, retirársela con los dedos antes de rellenarlo.
3. Con una aguja gorda de coser, o bridar aves, y cuerda de uso alimentario coser el orificio del cuello para que no se salga por allí el relleno cuando empecemos a meterlo en el ave, y las puntas de los muslos o alas por donde el pollero lo ha deshuesado.
4. Ahora sí que tenemos un verdadero saco con una sola abertura, la de abajo.
5. Cortar el jamón y el tocino en cubos pequeñitos.
6. Cortar la trufa en láminas.
7. Mezclar muy bien todos los ingredientes del relleno, incluso la trufa con su jugo.
8. Salpimentar el pollo por dentro y rellenarlo con esta mezcla metiendo relleno hasta dentro de los muslos deshuesados.
9. Coser ahora el orificio de abajo por donde hemos introducido el relleno con la misma aguja de antes.
10. Este pollo relleno se puede cocinar de 2 maneras diferentes, la moderna mucho más cómoda, rápida, sencilla y con más sabor, y la antigua que muchas personas mayores seguirán haciendo todavía y que resulta más deslavazada porque el pollo, realmente con tanta agua o caldo, podríamos decir que se “lava” y pierde sustancias que pasan precisamente al caldo.

a) Elaboración del pollo en el microondas
1. Introducir el pollo ya preparado y cosido en “una bolsa especial de asar en el microondas”, cerrarla con su correspondiente precinto de plástico y meterla en la nevera, tal como está, durante una noche o 24 horas para que tanto el relleno como el ave por dentro se maceren bien con los licores y las especias.
En esta foto podéis apreciar como queda, ya colocado en la fuente o recipiente en el que se va a cocinar, la cuerda y las agujas que podemos utilizar, la normal gordita, más cómoda, y la de bridar, más complicada.
¡Aparece hasta el dedal!
Más adelante hablaremos de estas bolsas de asar que no hace falta agujerear… aunque digan lo contrario.
2. Al día siguiente, sacarlo de la nevera, esperar a que pierda el frío e introducirlo en el microondas.
Ahora podéis tapar o no el recipiente ya que realmente el pollo está protegido por la bolsa.
De todas maneras si encontráis algún recipiente lo más parecido al que yo siempre uso, tanto mejor.
3. Programar 10 minutos a una potencia máxima de 750 vatios.
4. Al cabo de ese tiempo, sacar el recipiente del microondas, destaparlo y, con cuidado para no quemarse, darle la vuelta a la bolsa con el pollo relleno.
Ponerse los guantes de goma para meter y sacar el recipiente del microondas, para destaparlo y para darle la vuelta a la bolsa.
5. Volver a cocinar este pollo a la misma potencia otros 10 minutos más.
6.
 Darle la vuelta de nuevo y cocerlo otros 10 minutos más.
7. Repetir de nuevo esta operación.
En total serán pues 40 minutos.
8. Si el pollo deshuesado pesa menos, con 20 o 30 minutos de cocción total tendremos suficiente, y si fuera todavía mayor, prolongar la cocción algún minuto más.
De todas maneras con este peso salen muchas rodajas, como veréis más adelante en la foto.
9. Al cabo de ese tiempo, si la bolsa de asar en el microondas no se ha roto, estará llena de jugo concentrado de pollo.
Cortar con unas tijeras un piquito de esta bolsa y por este orificio sacar al exterior todo este jugo, volcándolo en un recipiente hermético.
10. Si esta bolsa se ha roto tendremos parte de líquido en la bolsa y parte fuera, dentro del recipiente en el que se ha cocinado.
En este caso juntar ambos jugos en el mismo recipiente, taparlo en caliente y en cuanto esté a temperatura ambiente meterlo en la nevera.
Aquí tenéis también la foto de este jugo, después de haber escurrido bien la bolsa con el pollo.
Como siguió soltando jugo, y en el vaso de la foto se salía, tuve que echar este caldo concentrado en un tupper cuadrado mucho más grande, aunque no lo parezca.
Al día siguiente, con el frío, toda esta grasa de la superficie se había solidificado formando una capa sólida que he retirado con una cuchara y debajo aparecen los jugos del pollo que, al estar tan concentrados, se han solidificado también y están en forma de gelatina, como también podéis apreciar en esta otra foto.
11. Ahora tenemos que prensar el pollo ya cocinado como os explico más adelante.

b) Elaboración del pollo por el método tradicional
1. Con todos los huesos de haber deshuesado el ave y unas cuantas verduras, hacer un caldo bueno casero.
2. Enfriarlo en la nevera y desgrasarlo después.
3. Envolver el pollo ya relleno y cosido en un paño fino de algodón y atar fuertemente sus dos extremos también con la misma cuerda que hemos usado para coser las aberturas del ave.
4. Meter este paquete en una bolsa de plástico para que no se reseque y tenerlo en la nevera durante un día entero para que la carne del pollo y todo el relleno se aromaticen con los licores y las especias, lo mismo que hemos hecho en el caso anterior.
5. Al día siguiente poner a calentar el caldo que ya habíamos desgrasado, retirar la bolsa de plástico (ver consejos), e introducir el paquete del pollo envuelto con el paño cuando el caldo esté ya hirviendo.
De esta manera el pollo no pierde tanto sabor y se “lava menos” que si lo ponemos a cocer con el caldo frío.
6. Cocerlo durante 2 o 3 horas, o hasta que el pollo esté blando del todo.
7. Si utilizáis una buena olla superrápida con una cocción de 30 minutos será suficiente.
8. Una vez cocido, sacarlo y prensarlo como os explicaré a continuación.
9. Todo esto me parece de la ¡¡Edad de Piedra!! pero todavía mucha gente sigue cocinándolo así, creyendo además que sale más rico, algo imposible.

Prensado del pollo relleno
1. Si hemos hecho el pollo en el microondas, colocar la bolsa de asar, aunque se haya roto pero ya vacía de jugo, en el mismo recipiente en el que lo hemos cocinado, también vacío aunque no hace falta fregarlo.
2. Encima poner una tabla de cocina lo suficientemente grande para que lo cubra entero y sobre ella bastante peso.
3. Dejar que el pollo se enfríe con este peso encima para que se prense.
4. Si lo hemos elaborado por el método tradicional, retirarle el paño que estará todo pringoso e introducirlo en una bolsa de plástico de las que empleamos para congelar.
5. Colocar este paquete también encima de una tabla de cocina, encima peso y prensarlo como os acabo de explicar.
6. En ambos casos, en cuanto el pollo se haya enfriado completamente y esté a temperatura ambiente, meterlo en un recipiente hermético, e introducirlo en la nevera, conservando la bolsa de asar original aunque se haya roto, o la bolsa de plástico que le hemos puesto al quitarle el paño.
7. Con el frío de la nevera este pollo relleno todavía se nos pondrá más compacto y estará más rico al día siguiente.

Presentación de este pollo relleno
1.
Cortarle con unas tijeras todas las cuerdas con las que habíamos cerrado sus orificios, colocarlo encima de una tabla de cocina y con el cuchillo de cortar carne bien afilado ir haciendo lonchas finas.
Al estar ya frío y prensado, se corta de maravilla tan fino como se quiera, sin desmoronarse.
2. Escoger una bonita fuente y colocar acaballadas todas estas lonchas.
3. Como son días de fiesta, yo os aconsejo servirlo con trocitos de esta gelatina que él mismo ha soltado, puesta por encima, que está riquísima, y con huevo hilado todo alrededor.
4.
 También podéis adornarlo con hojas de escarola, sin nada de agua, y granos de granada.

Alternativa a este pollo relleno
1. 
Escoger una pechuga grande de pavo, que tiene además menos grasa que la del pollo, y que el pollero os la abra como un libro, sin cortarla.
2. Rellenarla con estos mismos ingredientes y coserla muy bien para que no se os escape nada de jugo al exterior.
Podéis macerarla en la nevera durante 24 horas como en el caso anterior.
3. Cocinarla de la misma manera pero teniendo cuidado con el tiempo, pues como no pesará tanto tardará bastante menos.
Darle también 2 o 3 vueltas, dependiendo de su tamaño.
Recordar que el pollo anterior, en crudo pero ya relleno, pesaba 2 kilos y 1/2.
4. Seguir con los mismos pasos explicados para el pollo relleno.

Consejos de cocina y nutrición
■  
Las bolsas de asar, que yo llevo usando desde tiempo inmemorial, y que muchos de mis alumnos conocieron entonces, en mis cursos, han tenido diferentes fabicantes y, si os fijáis en la foto, no tienen nada de especial.
Ahora, una empresa queriendo “impresionar”, les ha añadido algo que ellos llaman “optivit” y que, siempre según ellos,”permite la circulación del aire caliente alrededor de los alimentos. El resultado: carnes y pescados jugosos y verduras crujientes. Después de cocinar, es muy fácil sacar la bolsa del horno o del microondas gracias a su zona fría”.
¡ Cómo puede haber tanto cuento junto!
Sin embargo han dejado de fabricar unas bolsas que no supieron explicar, o que no supieron “vender” aunque eran estupendas para ciertas cosas y además, ¡baratas!

■  Aunque muchos utilizan estas bolsas, bolsas de plástico normales o el film transparente para introducirlos en caldos que luego se van a tomar, no hay ni un solo estudio científico que demuestre que son totalmente inocuos y que no “liberan” nada durante estas cocciones, aunque muchos los sigan usando.
Yo desde luego, para cocer y tragarme luego el correspondiente caldo, no uso nunca ninguno de estos “elementos”.

■  Si no habéis usado nunca trufa, podéis prescindir de ella, aunque da un toque de color y aroma.
Podéis añadir en su lugar pasas pequeñas sin pepitas, orejones, y/o ciruelas pasas, y/o, pistachos… siempre muy picaditos para que al cortarlo el pollo no se rompa.

■  Este pollo relleno ya cocido se conserva varios días en la nevera dentro del recipiente hermético y también puede congelarse si nos hiciera falta para la organización o logística de estos días de fiesta en nuestra cocina.
Incluso lo podéis tener también relleno pero crudo en el congelador, listo para descongelar y cocinar.

■  En mi escuela yo lo hacía en navidad con pularda, pero hoy no os lo recomiendo porque tiene todavía más grasa que el pollo, ¡que ya es decir!

■   Se tiene que servir siempre frío, ya que en caliente, sin prensarlo, se desmoronaría al cortarlo.

Explicaciones de cómo se hace esta receta para todos aquellos a los que no les gusta leer, porque yo también sé escribir recetas cortas en las que hay que “adivinar” casi todos los pasos.

1. Mezclar todos los ingredientes del relleno y con ellos rellenar el pollo deshuesado.
2. Cocinarlo en el microondas a potencia máxima durante 40 minutos.
3. O cocerlo por el método tradicional en un buen caldo de pollo durante 2 o 3 horas si se trata de una olla normal, o en 30 minutos si la olla es superrápida.
4. Prensarlo hasta que esté a temperatura ambiente.
5. Enfriarlo después en la nevera y a la hora de servirlo cortarlo en lonchas finas.
Si os sirve así… ¡adelante!

El próximo día, de despedida antes de Navidad, os voy a brindar una receta fantástica y diferente de Roscón de Reyes para que podáis hacer pruebas durante estos días anteriores, aunque conozco a más de 1 y a más de 2 que ya le han cogido el “truqui” a la masa y a su horno y ya llevan más de 1 mes haciéndolo y disfrutando.

Requisitos de una buena minipímer

Lo más importante de una minipímer, que antiguamente se llamaban también vulgarmente “tercer brazo”, es su potencia que, como en otros muchos pequeños electrodomésticos, muchas veces hay que buscarla porque no la aclaran desde el principio, ¡cuando es primordial!

Algunas antiguas, o con poca potencia no sirven ni siquiera para hacer en un momento una mayonesa o alguno de sus derivados, porque al ser tan flojas o débiles no tienen la suficiente capacidad de emulsionar el huevo con toda la cantidad de aceite que le rodea, y la preparación entonces se corta, a no ser que el aceite se vaya echando poco a poco, en hilo fino, como cuando se hacía una mayonesa a mano, lo cual es un incordio.
Incluso se pueden recalentar triturando simplemente un puré de verduras o de frutas que queremos que salga bien machacadito.
Una nada interesante, por muy barata que os resultara sería ésta con solo 550 vatios de potencia.

Hay minipímers totalmente de plástico, es decir con el cuerpo superior y el inferior de este material, otras solo llevan el cuerpo superior de plástico, y el inferior, que es el que lleva las cuchillas, es decir la parte trituradora, de acero.
Sin embargo es preferible que sean enteramente de acero y que la parte trituradora se pueda sacar para limpiarla aparte, ya que la superior, que lleva el motor, no se puede mojar y, si se sabe trabajar y no se llevan las manos sucias no tiene por qué ensuciarse.
Es importante que lleven otros dos accesorios, una varilla que nos servirá para batir claras a punto de nieve, o huevos enteros con azúcar metiendo el recipiente en agua caliente hasta que doblen o tripliquen su volumen, y una picadora.
Si la minipímer tiene suficiente potencia, su picadora nos picará jamón, chorizo…¡ y hasta hielo!
Suelen tener todas ellas además de la potencia máxima, alguna menor, aunque rara vez la usaréis, si acaso cuando estéis batiendo algo muy delicado y que no queréis que salpique.

Una buena opción sería ésta, ya con 750 vatios de potencia o ésta otra que permite picar hielo.
La primera es totalmente de acero, se desmonta el “pie” para fregarlo, tiene buena potencia, tritura y pica muy bien… y su picadora es fácil de limpiar, algo cada día más importante.
O ésta otra, con algún accesorio más.
Os costarán algo más que las que son enteras o parcialmente de plástico, pero si “algo”, lo que sea, vale más pero es mucho mejor y más cómodo nunca resultará caro, sino al revés, hasta muy barato.
Simplemente a la vista, ya se ve que no se pueden comparar.

Aunque algunos tenéis el Thermomix, la picadora de la minipímer es más cómoda para picar pocos ajos y cebolla, o pocas verduras en general porque se aclara solo con agua, y si se tiene que meter en el lavaplatos porque se ha picado algo grasiento no ocupa nada de espacio, mientras que el vaso del Thermomix sí.
El vaso de la minipímer también si se lava en el lavavajillas no ocupa espacio, mientras que el vaso del robot sí, y si se lava a mano, con guantes y agua caliente se tarda poquísimo.
Todas las cremas de las tartas que se cuajan en el microondas, y tenéis un montón en mi ebook, están elaboradas con el “brazo” de estas minipímers.
El vaso del Thermomix es entretenido de rebañar después porque las cuchillas entorpecen, mientras que el vaso de la minipímer, después de rebañarlo bien con una espátula de silicona blanda, si se vuelca algo de agua caliente dentro y se introduce el brazo sucio, con la velocidad que se crea se quedan casi limpios tanto el vaso como el brazo en sí.
Y aunque las mayonesas y sus derivados también se pueden hacer en el Thermomix, se tarda mucho más porque hay que ir añadiendo el aceite en hilo fino, y se cortan también más fácilmente porque la base del vaso es demasiado ancha, bastante más que el vaso de las minipímers.

Aunque la marca que os he indicado anteriormente es quizás la más conocida, no os olvidéis de ésta con más potencia todavía.
Aunque tienen la parte superior no tan resistente como la anterior, si tienen 850 vatios de potencia deberían triturar todavía mejor.
También me parece otra buena opción y con la posibilidad de hacer varios cortes distintos.
Es probable que una minipímer potente os cueste algo más, aunque depende muchísimo de dónde la adquiráis, pero desde luego merece la pena.
Si “algo”, lo que sea, vale más pero es mucho mejor y más cómodo nunca resultará caro, sino al revés, hasta muy barato.

Para no equivocarse, en cualquier caso sería bueno que las vierais físicamente, en la mano, en algunos grandes almacenes o en una gran superficie dedicada exclusivamente a pequeños y grandes electrodomésticos y que escucharais las explicaciones que os dan sobre cada una sin olvidar nunca lo que dice nuestro ilustre economista Leopoldo Abadía: “Un consumidor inteligente no se deja llevar por el criterio de la persona que le va a vender un producto”.

​Luego, una vez medio escogido el modelo, también podéis ver los comentarios en Amazon, más asépticos puesto que los han puesto clientes que han adquirido alguna de ellas.
Aunque podéis encontraros las dos opiniones, los que están encantados con la compra y otros que no la adquirirían nunca de nuevo, normalmente la opción mayoritaria suele ser la correcta, y es fiable puesto que suele ser real.
Hoy hay tanto “cuento chino” por todas partes que, si no se quiere tirar o emplear mal el dinero, hay que estar bien informado y asesorarse previamente, aunque esto suponga una pequeña pérdida de tiempo.

Medicamentos efervescentes, ¿pueden subir la tensión?

¿Los medicamentos efervescentes pueden subir la tensión arterial?
Algunos medicamentos incluyen, en su fórmula, cierta cantidad de sodio para aumentar su absorción en el organismo.
Aunque aún no existe consenso sobre sus consecuencias, un estudio británico con más de 1 millón de pacientes ha demostrado que tomar las versiones ricas en sodio de ciertos fármacos aumenta un 16% el riesgo de sufrir un ataque al corazón, un infarto, un infarto cerebral, o la muerte por accidente cardiovascular frente a quienes usaban los fármacos sin este mineral añadido.
Se incrementaba, a su vez 7 veces la probabilidad de desarrollar hipertensión.

Para descartar la influencia de factores que pudieran interferir en los resultados, se tuvieron en cuenta el índice de masa corporal o IMC, el consumo de tabaco o alcohol, el historial de enfermedades crónicas y el uso de otros medicamentos.
En el estudio se utilizaron los datos de 1.292.337 pacientes británicos mayores de edad que fueron controlados durante varios años, entre enero de 1997 y diciembre de 2010.
De ellos, 61.072 sufrieron algún tipo de accidente cardiovascular durante este periodo, tras haber seguido el tratamiento una media de 4 años.
Y entre ellos, el número de muertes aumentó en un 28% debido al mayor riesgo de hipertensión y otros problemas cerebrovasculares.

En este trabajo publicado en la revista British Medical Journal, un grupo de expertos de las universidades de Dundee y Londres en el Reino Unido han confirmado que el consumo de las dosis diarias máximas de ciertos medicamentos, como el paracetamol, la aspirina efervescente y el ibuprofeno soluble, hace que los pacientes superen los niveles de sodio recomendados.

Los investigadores compararon el riesgo de sufrir alguna enfermedad o accidente cardiovascular en individuos que tomaban medicamentos efervescentes, solubles o dispersables con alto contenido en sodio y en aquellos que consumían las mismas medicinas sin él añadido.
Os aclaro que los comprimidos dispersables son pastillas sin recubrimiento o película protectora que pueden dispersarse en un líquido antes de administrarse y que dan lugar a una dispersión homogénea, es decir los que se solubilizan en agua y se toman después.

El contenido en sodio de las medicinas debería estar indicado en la etiqueta, pero curiosamente la industria farmacéutica no está sometida a ninguna restricción u obligación sobre este etiquetado.
La industria alimentaria sin embargo está obligada a informar sobre el contenido de sodio de los alimentos, aunque en muchos de ellos tampoco lo está.

Aunque los autores admiten que aún no existe consenso, afirman que sus hallazgos “son muy relevantes para la salud pública”.
Los expertos alertan de que “los consumidores deberían estar avisados sobre los riesgos potenciales de una ingesta excesiva de sodio a través de las medicinas” y las formulaciones con una alta concentración de esta sustancia “deben ser recetadas con precaución y solo cuando los beneficios superen a los riesgos”.

De todas maneras, si tenéis la tensión alta, estáis tomando alguno de los infinitos medicamentos que hay para bajarla, y os recetan algún medicamento efervescente, comentárselo al médico que puede no acordarse o ignorarlo.
El calcio, que muchas mujeres toman como suplemento a partir de la menopausia, puede tener sodio, como el efervescente, mientras que otras preparaciones, que pueden llevar incluso más cantidad de calcio, como el Natecal, no llevar ninguno.
Hay otros muchos medicamentos que, sin ser efervescentes, pueden contener sodio.
Cuando os receten algún medicamento nuevo, preguntarle a vuestro farmacéutico que está suficientemente preparado para asesoraros.

Mención aparte merecen el bicarbonato sódico y las sales de fruta que hace años se tomaban “a puñados”, sin prescripción facultativa, y para combatir los ardores de estómago cuando, en la actualidad, los especialistas en digestivo los desaconsejan por completo.
Como álcalis que son neutralizan el ácido clorhídrico del estómago que, en cierta cantidad es totalmente necesario, pero luego producen un efecto rebote por lo que hoy están totalmente proscritos.

10 g de bicarbonato sódico tiene 2,73 gramos de sodio, y algunas sales de fruta todavía más, 5, 67 gramos, es decir más de la ración diaria que recomienda la Organización Mundial de la Salud, OMS, que es de 5 gramos, y en España, por el abuso de embutidos, salazones, platos procesados o preparados… duplicamos esta cantidad.

La levadura química en polvo, concretamente la Royal, tiene por cada sobre bicarbonato sódico y difosfato disódico 1,94 g de sodio, es decir 4 g de sal.
¡Menos mal que para un bizcocho no se necesita más que 1 sobre y que, del bizcocho, salen muchas raciones!
La levadura en polvo de la marca blanca de un supermercado, posiblemente haga subir más la tensión arterial ya que tiene más componentes con sodio, no solo el bicarbonato sódico y el fosfato disódico, sino también carbonato sódico, aunque no quieran informar al consumidor de su cantidad total. ¡Por algo será!

El exceso de sal en la dieta es un problema común en todas las sociedades occidentales, y su reducción es un objetivo establecido en las guías de prevención cardiovascular.
Sin embargo las patatas fritas chips, las biscottes y todos los aperitivos salados que existen en el mercado…, y son muchísimos, tienen una cantidad considerable de sal, bastante más de la necesaria, pero satisfacen nuestras papilas gustativas, crean una especie de “adicción”, y después de tomarse una bolsa de cualquiera de estas “chucherías” se siente la necesidad de tomarse otra y otra, que es además lo que pretende la industria alimentaria.

Las personas que ya saben que tienen las cifras de tensión arterial altas y que toman fármacos para bajarla, deben tener siempre mucha precaución cuando les receten formulaciones que contienen sodio y ser alertados por su farmacéutico.
Y las personas que no la tienen pero que toman asiduamente preparados que lo contienen deben vigilarse de cerca por la posibilidad de aparición de hipertensión en cualquier momento.

Tarta de queso apta para celíacos

Esta es una tarta de queso con pocos ingredientes, muy rápida de hacer porque la vamos a elaborar en el microondas y, lo mejor de todo, es que es apta para celíacos.
No tiene nada que ver con muchas de las que circulan por Internet que llevan muchos ingredientes, que son más bien abizcochadas, y alguna de ellas se tiene que hacer al baño María, en el horno tradicional y en una hora, ¡con la cantidad de energía que consumen estos hornos!
Ésta es una tarta de queso con textura de tarta más o menos compacta, no de bizcocho, que se recubre después de una mermelada de frutas rojas, frambuesas, fresas, grosellas, arándanos…

Confieso humildemente que hasta que no tuve un microondas no hice nunca ninguna preparación al baño María porque son eternas y hay que estar pendientes de ellas para que cuajen bien sin resecarse.
Tenéis, sin embargo, varios pasteles o mousses de verduras en mis ebooks, que se cuajan estupendamente y en un momento, o en la olla superrápida o en el microondas.
Los ingredientes para esta tarta son:

■  2 terrinas de queso de untar de 250 g cada una = 500 g
■  200 g de azúcar
■  20 g de piel rallada de limón
■  6 huevos gordos
■  60 g de maicena normal o exprés

■  1 frasco de confitura de arándanos

Preparación de esta tarta por el método tradicional
1. Sacar de la nevera el queso para que se ablande.
2. Fregar el limón con agua y jabón, secarlo y rallar muy finita su piel hasta conseguir los 20 g.
3. Volcar en un gran bol o ensaladera los huevos enteros y el azúcar e introducirlo en la pila de la cocina llena de agua muy caliente.
4. Con unas varillas eléctricas montar estos huevos hasta que doblen o tripliquen su volumen.
5. A parte, con la minipímer, triturar bien el queso hasta que se transforme en una crema espesa uniforme.
Como está blandito se hará fácilmente.
6. Mientras se está ablandando añadir por encima la maicena en polvo, tal como está, para que se distribuya también por igual y la piel de limón rallada.
7. Sobre esta mezcla de queso y maicena añadir la mezcla espumosa de huevos, nunca al revés.
8. En la misma ensaladera o bol grandes en el que hemos montado los huevos, aclarada y seca con papel absorbente de cocina volcar esta mezcla ya entera de la tarta de queso.
Ahora la vamos a cuajar.

9. Introducir este recipiente en el microondas a potencia máxima durante 8 minutos pero remover con el batidor de alambre cada minuto porque ya sabéis que en cualquier microondas, por cómo funcionan estas ondas, los bordes exteriores reciben más cantidad que el centro y por tanto se cocinan antes, en este caso se cuajan antes.
10. En los dos primeros minutos quizás no haría falta abrir, parar y remover porque la mezcla de momento se está solo calentando, pero para más seguridad hacerlo.
11. A partir del minuto 6 aproximadamente ya tenemos en el bol una crema bastante espesa, así que habrá que remover más enérgicamente.
12. A los 7 minutos puede que la crema de queso ya esté muy espesa, pero si creéis que puede espesar más añadirle el último minuto.
13. Ahora ya fuera del aparato seguir batiendo porque la crema todavía espesará más con el simple calor residual del recipiente.
14. Volcarla en un molde redondo, rizado, de tarta y de vidrio en el que la vayamos a servir.
En lugar de escoger un molde tan grande como el mío, que es de 30 centímetros de diámetro como podéis comprobar en la foto, escoger uno más pequeño, de 24 centímetros por ejemplo, para que la tarta de queso quede más alta.
15. Alisar su superficie con una espátula.
Si tenéis la espátula especial para estos casos, de acero inoxidable, utilizarla porque es más cómoda al tener el escalón, que no tienen las sencillas espátulas de silicona.
16. Dejarla en la nevera unas horas, mejor durante la noche.

Preparación de esta tarta en el Thermomix
1. Volcar en el vaso bien seco del Thermomix la mitad del azúcar, 100 g, y la piel de limón y triturarla en velocidad máxima hasta que salga polvillo blanco por el cubilete, señal de que tenemos ya azúcar glas.
2. Añadir encima la maicena en polvo, tal como está en su envase y volver a triturar en velocidad máxima, o en una menor, para que se mezcle por igual con el azúcar y el limón.
3. Sacar todo esto rebañando bien el vaso con una espátula de silicona lisa, no la de la máquina, y volcar dentro de la sopera o bol que hemos utilizado en la preparación anterior, por el método tradicional, y que vamos a seguir utilizando también en este caso para cuajar la tarta.
4. Sin fregar el vaso en ningún momento colocar la mariposa en las cuchillas, añadir los huevos enteros y el resto del azúcar, los otros 100 g que nos quedan, y “montarlos” 6 minutos, en frío y velocidad 4.
7. Volcar esta mezcla espumosa en la sopera o bol anterior en la que habíamos reservado el azúcar y la piel rallada de limón, mezclándola con cuidado para que no desparezcan las burbujitas, con un tenedor mejor que con una cuchara.
8. Sin fregar tampoco ahora el vaso del Thermomix, para ahorrar tiempo que es de lo que se trata, añadir el queso y triturarlo yendo y viniendo varias veces hasta la velocidad máxima hasta tener una crema uniforme.
5. Encima de este queso, volcar ahora la mezcla espumosa con el azúcar y la ralladura de limón mezclándola bien en velocidad 4, yendo y viniendo varias veces hasta conseguir una mezcla homogénea.
6. Sin ni siquiera aclarar la ensaladera que acabamos de vaciar, porque solo está “manchada” de huevos espumosos, volcar en ella toda la mezcla de la tarta que está en el vaso del Thermomix.
7. Continuar ahora con todos los pasos explicados anteriormente, desde el punto 9, para cuajar la tarta.

Consejos de cocina y nutrición
■  Escoger limones de piel gorda que tienen más esencias que los finitos, mejores para zumo.
Un rallador muy cómodo, práctico y eficaz si no se tiene el Thermomix es el microplane.

■  Hay que añadir siempre la preparación más delicada y menos pesada, en este caso los huevos montados, sobre la mezcla más espesa, la de queso y maicena, haciéndolo con cuidado para que el aire que hemos introducido no se pierda. Muchos lo siguen haciendo al revés.

■  La maicena exprés espesa igual que la maicena normal, pero como yo casi no las uso para nada, solo tenía la exprés que es la que he empleado, pero podéis usar la que tengáis a mano.

■  Podéis escoger un molde redondo rizado de tarta para servir allí la tarta, o desmoldarla encima de una fuente bonita.
En este caso pintar previamente el molde de vidrio con unas gotas de aceite y una brocha de silicona, para que, una vez fría se escurra y se desmolde mejor.

■  Como el queso de untar no lleva gluten, esta tarta es apta para celíacos que sí pueden tomar maicena y no harina. Además la maicena es más fina que la harina.

■  Puede que esta tarta, al llevar maicena, también cuajara en el mismo vaso del Thermomix, es decir que no ensuciaríamos más que una herramienta, pero a veces cuajar en movimiento una crema no se consigue demasiado bien, desde luego se tarda más y lo más importante, no queda igual de densa, ni con el mismo “cuerpo”.
El que quiera probar, que lo haga… y lo confirmará. Y si nos lo quiere contar, claro, que lo haga.
Las numerosas veces que he probado con otras cremas, no me han cuajado de la misma manera ni he conseguido la misma textura.

■  Los que tenéis mis ebooks y conserváis mis libros en papel comprobaréis que estoy suprimiendo prácticamente en todas mis recetas la nata líquida, reduciendo así calorías y eliminando grasas saturadas y colesterol.
El huevo también tiene colesterol en su yema, pero va acompañado de un fosfolípido, la lecitina, que hace que este colesterol se absorba en muy pequeña cantidad.

■  Como solo encuentro una marca de mermelada extra que lleve únicamente lo que debe llevar, es decir fruta, azúcar, pectina, y ácido cítrico o zumo de limón, sin otra clase de espesantes, ni jarabe de glucosa y de fructosa, os aclaro que es de la marca Helios.
La única “pega” es que, al ser tan buena, se encuentran pocos sabores diferentes, el más corriente, el de fresas.
Yo he utilizado la de arándanos, pero podéis escoger la que encontréis o la que más os guste.

■  Si encontráis arándanos frescos podéis colocar algunos sobre la superficie de la tarta, encima de la confitura para adornarla.

Cepillo dental eléctrico, aconsejable o no

Los españoles suspendemos en la higiene bucal pues son muy pocos los que se lavan los dientes 3 veces al día, después de cada comida importante, como recomiendan los odontólogos.
7 de cada 10 españoles no se cepilla los dientes 3 veces al día y solo el 43% acude al dentista 1 vez al año.
Y se trata no solo de nuestra salud bucal, sino de nuestra salud general.
Para disfrutar de una boca y una sonrisa bonitas, y por tanto sanas, algo que todos queremos tener, hay que realizar una buena higiene bucal a diario.

Además la mayoría se los lavan de una manera incorrecta, y existen técnicas para hacerlo bien, y durante un tiempo suficiente que no debe ser menor de 2 minutos.
Lo ideal es cepillarlos durante 3 minutos cada vez y todos los días.

Como siempre, os voy a dar mi opinión sobre estos cepillos eléctricos puesto que he probado los dos sistemas y no tengo ningún interés económico en que escojáis uno u otro, como sucede con todo lo que os aconsejo.
La técnica de cepillado si se realiza de forma correcta no solo no reduce el tiempo de cepillado, sino que lo iguala o incluso lo aumenta respecto al cepillado manual.
Y hay que tener paciencia para pasarlo minuciosamente diente por diente y cara por cara.
¡Pero la limpieza es mucho más profunda y los dientes quedan relucientes!

Las ventajas del cepillo eléctrico son las siguientes:
1. Vienen equipados con una variedad de funciones, algunas de ellas muy interesantes, que les hace ser más cómodos y más efectivos contando con el mismo tiempo de cepillado, o sea que limpian más eficazmente que los manuales y, además, el cepillado resulta más sencillo.
2. Los modelos actuales llevan incorporados unos sensores de presión que nos indican si nos estamos cepillando demasiado fuerte, es decir que “protestan” cuando se ejerce demasiada fuerza sobre los dientes apareciendo una lucecita roja o bien deteniendo su funcionamiento.
De esta manera se puede automáticamente bajar la presión sobre los dientes, frotando de una manera más ligera, algo que no se puede hacer con los cepillos normales.
Conozco a varias personas que se lavan o se han lavado los dientes desde pequeños con tanta fuerza, como si estuvieran limpiando los zapatos, que se han desgastado hasta las encías, creyendo que al ejercer tanta presión quedarían más limpios.
Este percance, grave en mi opinión si se hace muy a menudo, en un cepillo eléctrico no sucederá puesto que previamente nos avisará y podremos evitarlo.
3. Llevan incorporado un temporizador, es decir un contador de tiempo, que cada medio minuto nos avisa, para saber si estamos cepillando lo suficiente cada zona.
4. Para un mismo modelo de cepillo eléctrico, hay varios tipos de cabezales, y cada uno escogerá el que más le guste, el que se adapte mejor a su boca, el que le permita acceder a todas las zonas con facilidad, o con el que crea que sus dientes quedan más limpios.
Hay quien prefiere los cabezales alargados si sus dientes son grandes, otros los prefieren redondos o ligeramente ovalados, o también redondos pero con doble cabezal.
Con los cabezales pequeños se puede acceder mejor a las zonas complicadas a las que es más difícil llegar.
5. Nos indican también mediante una lucecita intermitente verde que hay que recargarlos porque se están agotando.
6. Si os vais de viaje para pocos días, la carga os puede durar hasta una semana, y el cepillo completo, sin su soporte no ocupa nada, como un cepillo normal.
¡Y si estáis acostumbrados a él… lo echaréis en falta!

Para quienes son aconsejables:
Como los cepillos eléctricos son más fáciles de utilizar que los manuales, aunque el tiempo de cepillado sea similar, son especialmente recomendables para personas mayores que tengan dificultades mentales o físicas, por ejemplo con menor destreza manual o con una movilidad reducida en hombros, brazos y manos, como en los casos severos de artritis.
Al tener el mango más grueso que el manual estos pacientes los sujetan mejor y con menos esfuerzo.

Por supuesto que cepillarse los dientes es solo una parte de un cuidado bucal rutinario completo.
La Asociación Dental Americana, ADA, recomienda varias cosas:
♦  Sustituir el cabezal cada 3 o 4 meses, o antes si se las cerdas se desgastan, o han perdido firmeza, o se abren como si se hubieran desflecado, que es lo que suele ocurrir más a menudo, lo mismo que en los cepillos manuales.
Un cepillo de dientes desgastado, manual o eléctrico, no servirá para limpiar bien los dientes.
♦  Si se tienen espacios vacíos entre los dientes, aunque solo sea en la parte superior de los mismos, donde termina la encía, hay que limpiar estos espacios a diario con un limpiador interdental o interproximal pequeñito y que quepa.
Si solo entra la parte superior, porque el espacio entre los dientes después se estrecha, no lo forcéis y pasaros directamente al hilo dental que es el único que cabrá.
Con él hay que tomar ciertas precauciones.
Empezar por la parte superior y bajar muy despacio, sobre todo en los dientes de la mandíbula inferior, ya que si lo hacéis con fuerza este hilo os puede dañar la encía y hacer que sangre.
Las bacterias que causan la caries sobreviven en estos pequeños “agujeritos” entre los dientes, allí donde las cerdas del cepillo no llegan o lo hacen con dificultad.
Estas operaciones tan simples ayudan a eliminar la placa y las partículas de alimentos entre los dientes y bajo la línea de las encías evitando caries entre diente y diente y mantienen nuestras encías sanas.
Ni se os ocurra utilizar, como antaño, los odiosos palillos de madera, por muy a mano que se encuentren en todos los restaurantes, cafeterías y bares.
Además de antiestéticos y de mala educación, a no ser que se usen en privado, pueden ser causa de infecciones.
♦  También hay que seguir una alimentación equilibrada y limitar los tentempiés entre comidas, y mucho más los picoteos.
♦  Es aconsejable visitar al dentista por lo menos 1 vez al año para una limpieza general, y antes si se nota algo raro, sensibilidad por ejemplo al frío más que al calor lo que podría resultar ser una pequeña caries.
Cuanto más pronto se arregle mejor será para la salud de ese diente determinado y de toda la boca en general.
♦  También es importante usar una pasta dentífrica fluorada, aunque en mi opinión, deben llevar muy pequeña cantidad de flúor.
♦   Se recomienda también cepillarse la lengua para eliminar las bacterias y mantener el aliento fresco, algo que todavía se debe hacer mucho menos.

¿Sirven estos cepillos eléctricos para los niños?
En niños muy pequeños se aconseja que los papás les empiecen a cepillar los dientes mejor con el cepillo manual y desde que empiezan a tenerlos.
A partir de los tres años estaría bien que primero se los cepillaran los padres y luego dejaran al niño solo para que así fuera adquiriendo el hábito.
Es decir que serían 2 etapas, en la primera limpian los padres y a continuación sigue el niño, para que se sienta mayor e importante al hacerlo él solito.
A partir de los 6 años se puede plantear el uso del cepillo eléctrico porque si los padres ya lo tienen ellos se sentirán más motivados, aunque hay que explicarles muy bien la técnica, puesto que el cepillo eléctrico mal utilizado, lo mismo que el manual no sirve de mucho.
Yo también lo recomiendo.
Aquí tenéis muchos modelos y para diferentes edades, y si queréis adquirirlo en Amazon, pinchad aquí.

La última innovación es el cepillo de dientes Braun Oral-B Pro 7000 Smart Series con Bluetooth incorporado, al estilo de otros dispositivos, como los monitores de actividad y SmartWatches tan de moda últimamente.
Se conecta a nuestro smartphone y no es ciencia ficción, ya está en el mercado, solamente vale, de momento, una “pasta”.
Se asociará con una aplicación disponible para Ios o Android y permitirá tomar todas las mediciones y controles, así como el tiempo de cepillado y la presión ejercida en los dientes, avisándonos cuando es excesiva.
Esta aplicación tan inteligente, sabiendo lo aburrido que puede llegar a ser cada cepillado, permite, además, ver una serie de elementos para entretenernos mientras acabamos de limpiar bien nuestra boca, por ejemplo poder consultar nuestras citas diarias, las últimas noticias, vídeos o incluso el tiempo que hará esa semana.
Este cepillo no solo nos ayudará en nuestra higiene bucal diaria, llevando un registro de nuestras limpiezas diarias, sino que será ideal para los que tienen niños en casa, pues permite llevar un control exhaustivo de cuando y durante cuanto tiempo se limpian los dientes.

Dispone de varios modos de limpieza predefinidos, así como la posibilidad de ser usado en conjunto con nuestro dentista, pudiendo marcar zonas de la boca que necesitan un cuidado especial para crear un modo personalizado.
También funcionará de manera independiente al teléfono, así que no hará falta tenerlo en el baño cada día, pues el propio aparato almacenará hasta 20 lavados, de manera que podamos sincronizarlos más tarde, ya sea con el teléfono o con el propio monitor que incluye el paquete.
Y para los que tienen niños en casa, permite llevar un control exhaustivo de cuando y durante cuanto tiempo se limpian los dientes.

Cabello de ángel en el microondas

Por muy increíble que os parezca, es en el microondas dónde menos vais a tardar en elaborar el cabello de ángel, queda fantástico y sin añadir ni una gota de agua como es ya costumbre imprescindible en todos los microondas.
Solamente se puede elaborar con la variedad de calabaza llamada cidra que tiene la piel de color verde fuerte y con pintas amarillentas pareciéndose un poco a una sandía.

Antes voy a desmontar varios “bulos” que he encontrado en Internet y que, como la mayoría de ellos, son falsos.
1. La calabaza puede ser perfectamente de esta cosecha y no necesariamente de la temporada pasada.
Yo la encargué pequeñita la semana pasada, ha pesado 3 kilos y me ha costado 1 euro.
2. Aunque su corteza es muy dura, no hay que estamparla contra el suelo para que se rompa y abra, algo totalmente antihigiénico.
Se puede manipular bastante bien como luego veremos.
3. No solamente no hay que cubrirla de agua para cocerla, sino que, con esta técnica culinaria moderna que os voy a explicar, no hay que añadir ninguna porque las calabazas en general tienen un 94% de agua, o sea muchísima.
4. Tampoco hay que gastar energía y tiempo durante 2 o 3 horas como se necesita por el método tradicional.
5. Y no hace falta añadir ningún otro aroma o sabor porque el cabello de ángel tiene que saber únicamente a cabello.

Ingredientes en este caso:
■  1 calabaza cidra de 3 kilos de peso
■  el mismo peso de azúcar que de calabaza ya limpia

Preparación
1. Como era muy grande y normalmente mis “experimentos” necesitan 2 pruebas por lo menos, he hecho 2 veces esta receta con esta misma calabaza. Tampoco me habría cabido en una sola vez.
2. Lavarla bien y fuertemente para eliminar completamente posibles restos de tierra que pudiera llevar, secarla y colocarla encima de la tabla de la cocina.
3. Con cuidado puesto que no tenemos una superficie plana para asentarla sino redondeada, hacerla varios cortes con el cuchillo de cortar carne bien afilado, el que aparecerá más tarde en la foto.
Como la fuerza que tengo en mis manos es ridícula, para que el cuchillo entrara bien en el interior de la calabaza he pegado el cuchillo con un mazo que tengo para estas ocasiones, que aparece también en la foto.
4. Cuando ya había sufrido varios cortes, con las manos la he podido separar en 2 trozos casi iguales, aunque no lo pretendía.
5. Meter uno de ellos en una sopera grande, como en la parte abombada del recipiente que yo siempre uso en el microondas, en este caso invertido, es decir la parte honda abajo.
Taparla con su tapa, ahora la parte planita, o con una fuente más grande que ella.
6. Cocerla a potencia máxima, 750 vatios, durante 20 minutos.
7. Para poder manipularla bien esperar a que se enfríe y, poniéndose los guantes de goma, con el cuchillito llamado “patatero” también muy afilado, cortar todo alrededor para separar la cáscara, que está blandísima, de la pulpa blanquecina y muy filamentosa.
8. Con los mismos guantes raspar toda la parte interna de la calabaza para separar todos estos y filamentos o “cabellos” que están adheridos a la misma y sacar todas sus pipas, grandes, pequeñas o diminutas.
Esta es la parte más entretenida de la receta porque están muy enmarañadas con los cabellos.
Retirar también una especie de “tallitos pequeños”, también blancos pero duros que tienen como unas protuberancias o pinchitos que se asemejan a nuestra “columna vertebral”, en diminuto claro está.
También podéis verlos en la foto.
9. Retirar toda el agua que ha soltado durante la cocción, que es mucha, pero reservándola por si una parte nos hiciera falta al final.
10. En este momento pesar la pulpa totalmente limpia, 400 g, y añadir por tanto estos mismos 400 g de azúcar.
11. Remover muy bien con una cuchara de madera hasta que la pulpa haya como “embebido” todo el azúcar que ya no se ve por ningún sitio.
12. Tapar de nuevo y meter otra vez este recipiente, también a 750 vatios de potencia y durante 10 minutos.
12. Ya tenemos un precioso almíbar de cabello de ángel.
13. Remover de nuevo y volver a cocer otros 10 minutos más de la misma manera.
14. Al cabo de este tiempo ya tenemos el cabello de ángel, removerlo de nuevo porque a pesar de estar ya fuera del microondas sigue cociendo y espesando.
15. Si pincháis aquí podréis ver en la foto todas las “herramientas” utilizadas.

Resumiendo
:
♦  Cocción de la calabaza 20 minutos,
♦  Elaboración del cabello otros 20,
♦  Total 40 minutos
.

Consejos de cocina y nutrición
  El microondas es el sistema más revolucionario de cocción desde que se inventó la antigua olla exprés, porque los alimentos se cuecen sin necesidad de añadir nada de líquido, solamente con el vapor producido por toda el agua que ellos tienen en su interior y que es lo que se llama “agua de constitución”.

■  La calabaza también se podría cocer, una vez rota o partida pero con su corteza, al vapor en una olla superrápida con 10 o 15 cucharadas de agua debajo.
En estos 2 casos ya nos ahorramos el tener que quitarle previamente la corteza en crudo, tarea que debe ser ardua.

■  Todos los removidos con la cuchara de madera deben hacerse con cuidado para no romper los “cabellos” de la calabaza.

■  Como esta mermelada, que en realidad es “mermelada de calabaza cidra”, aunque tenga nombre propio, tiene una gran cantidad de azúcar, que es un buen conservante, no hace falta esterilizarla como se hacía antiguamente.
Se puede volcar todavía caliente en un tupper hermético, taparlo inmediatamente y cuando esté totalmente frío guardarlo en la nevera donde, como en el caso de las mermeladas, se conservará durante muchos meses.
Y el membrillo ya sabéis que dura en perfecto estado hasta 1 año o 2.

■  Ya os pondré más adelante un postre rápido de frutas frescas y cabello de ángel que gustará a todos, aún a los que no disfrutan demasiado con este dulce.

Vitrocerámica, cómo limpiarla sin complicarse la vida

Después de algún comentario en mi blog, y de ver, leer y escuchar cómo se complica mucha gente la vida, no solo cocinando, sino limpiando después todo lo mucho que han manchado, porque no han aprendido a hacerlo sin ensuciar, algo que parece todo un “arte” pero que es muy fácil, voy a intentar daros algunos consejos, en este caso sobre la placa de calor, ya sea vitrocerámica o de inducción.

Os pediría encarecidamente que probarais este consejo paso a paso, por lo menos una vez, y luego vosotros mismos deduciréis si os ha sido más fácil, rápido y cómodo.
Si cocináis un día varios platos, o por lo menos 2, un primero y un segundo, y uno de ellos salpica aunque tapéis la olla con su tapa de cristal, porque estáis dorando una pieza grande de carne, o friendo chuletas, o trozos de pollo o de conejo, o unos simples filetes … lo primero que os aconsejo es ir limpiando en la placa, aunque esté funcionando, todo lo que va salpicando alrededor de la olla con papel absorbente de cocina, o con una bayeta aclarada preferentemente con agua caliente pero muy escurrida, sin gota de agua.
Si no estáis acostumbrados a usarla a cada momento, utilizad del papel.

Esta operación debe realizarse también siempre que algo se os ha desbordado de dicha olla por el motivo que sea, por ejemplo al cocer al vapor unos mejillones o cualquier otro bivalvo.
Con estos mejillones, si mantenéis el calor demasiado tiempo, el jugo que sueltan “sube” como si fuera espuma y se mancha todo su alrededor.
Por eso el mejor método desde todos los puntos de vista es cocerlos en el microondas sin ponerles nada en absoluto porque no lo necesitan.

Esto es aplicable a cualquier tipo de placa.
Además, es mucho más higiénico trabajar sobre una superficie aparentemente limpia, aunque no lo esté del todo, y desde luego bastante más estético y agradable.
Cuando ya hayáis terminado de cocinar, la mayoría de las veces, si habéis hecho la operación anterior, la placa estará casi limpia.
Volviendo a pasar, ahora por toda la superficie, la bayeta anterior, aclarada con agua caliente y también muy escurrida, y secando a continuación con un paño de algodón ya será suficiente.
Si no tiene residuos sólidos pero no se queda bonita con el aclarado escurrido de la bayeta, limpiarla también con una gota del limpiador, como veremos a continuación.
Si se os quedan como “aguas” o irisaciones, pasad después de este paño una bayeta de microfibra seca que las hará desaparecer rápidamente.
Las encontráis hasta en los mercadillos de verano o de invierno de muchos pueblos, incluso de la Comunidad de Madrid.

Si algo se hubiera pegado de verdad y tenemos alguna costras sobre la placa, rascarlas previamente con un rascador especial, nunca con ninguna otra cuchilla que podría dañarla para siempre.
Encontraréis un gran surtido en Internet.
Acto seguido añadir un chorrito pequeño, dependiendo de lo sucia que esté, de un limpiador de vitrocerámica y extenderlo simplemente con un trozo de papel absorbente de cocina que, como por arte de magia, las eliminará.
Si lo echáis en gran cantidad, además de gastar más, tardareis más en eliminarlo y el tiempo es oro, máxime en la cocina.
Prefiero siempre los de marca ya que ninguno de ellos tiene un precio elevado y se tiene la certeza de que son realmente buenos.
Al final resultan más baratos porque con bastante menos cantidad conseguís mejores resultados.

Si la placa está sucísima porque no tenéis mucho cuidado al cocinar, o porque estáis empezando a hacerlo, o porque usáis sartenes bajitas que salpican por todos lados, o porque no sabéis cocinar sin pringar todo, (algunos lo confiesan humildemente), o porque habéis tenido un simple “accidente” y algo se os desbordó y no lo secasteis a tiempo, tendréis más residuos sobre la placa y puede que con un chorrito pequeño del limpiador especial y el papel absorbente de cocina no sea bastante y tengáis que repetir la operación, es decir con más limpiador y más papel.
Si sabéis trabajar, y por ello es tan importante aprender si no se sabe, este producto es tan bueno que con una o todo lo más dos pasadas será más que suficiente.
Retirar después este producto con la bayeta amarilla de siempre, aclarada en agua caliente, y secarla bien a continuación.con un paño.
Si es posible, para limpiar la placa, no esperéis a que se enfríe del todo.
Limpiarla, como os acabo de explicar pero cuando todavía esté templadita.

¿Y si la placa está muy caliente y no podéis esperar a que se enfríe?
En este caso, y solo en este caso, para enfriarla, echar unas gotitas de agua fría con la bayeta de la que estamos hablando desde el principio, pero esta vez sin escurrir del todo.
Tiene que llevar agua suficiente para poder soltarla encima de la placa al estrujarla, pero no demasiada para que no chorree por el camino.
Veremos que este agua se evapora inmediatamente al estar la placa todavía muy caliente.
Repetir la operación hasta que no queme y no haya ya evaporación y después proceder a limpiarla como os cabo de explicar.

El único “inconveniente” de cocinar en casa es lo que yo llamo el “postre”, es decir recoger todo lo que se ha ensuciado previamente, lo que se puede meter en el lavaplatos, los utensilios como las ollas o las sartenes de calidad que no se deben meter en la máquina, la placa de calor, las encimeras, el fregadero… y lo que realmente asusta a los que les da miedo meterse en la cocina.
Tened en cuenta lo que siempre repito, aunque sea algo muy antiguo, “no es más limpio el que limpia más sino el que ensucia menos”.

Un último consejo.
No arrastréis ningún utensilio por encima de la placa, sea del material que sea, como se sigue viendo en programas de cocina y en YouTubes. Es la mejor manera de arañarla… y que no tenga después una solución fácil.
Si tenéis que remover su contenido, operación que normalmente debemos hacer muy a menudo, utilizad una cuchara de madera, larga o corta, aunque a muchos les parezca anticuado.

Son las herramientas más seguras, puesto que se llevan utilizando desde tiempo inmemorial y sirven para cualquier superficie sea de acero o de cualquier otro material.
Muchos o arrastran, o voltean el contenido con el riesgo de estamparlo todo o una gran parte encima de la placa, o remueven con las espátulas blanditas de silicona que solo deberían usarse para lo que realmente sirven, para rebañar.
Estas cucharas tan “antiguas” se limpian e higienizan estupendamente en el lavavajillas y, a pesar del calor que reciben durante este lavado, duran muchísimo tiempo.
Las prefiero, de lejos, a las cucharas de silicona, o a las de acero con punta de silicona, por mucho que estén de moda, por varios motivos largos de explicar aquí.

Papel absorbente y “bayetas” para que tu cocina sea eficaz y productiva

Hay 2 elementos fundamentales a la hora de recoger la cocina ganando en tiempo, eficacia y sobre todo en productividad.
1. Uno es el rollo de papel absorbente cocina que debe estar ya colocado de una manera cómoda en un soporte independiente y portátil, como el de la foto, o en este otro que es el mío, para poder coger el papel incluso con las manos sucias pero sin manchar nada, ni siquiera dicho soporte.
Poniendo el codo, que está limpio, en la bolita de arriba del soporte, el papel se os va a desenroscar solo sin necesidad de tocarlo.
Muchas veces solo tenemos que coger el teléfono, y con limpiarnos las manos con este papel ya es suficiente.
No me negaréis que es más cómodo que éste otro que quizás haga más “mono” en la cocina, pero que, al estar anclado en la pared tenéis que desplazaros de vuestra zona de trabajo e ir vosotros a buscarlo.
En la cocina, lo mismo que en otros muchos temas, además de la estética y por encima de ella tiene que primar la eficacia y la productividad.

Si este soporte es portátil, debéis colocarlo siempre lo más cerca posible de donde estéis trabajando en ese momento, para tenerlo muy a mano.
Hay múltiples operaciones que vamos a hacer con él, secar pescado después de lavarlo, secar también carnes y aves que no necesitan lavado pero si un secado antes de cocinarlos o de congelarlos, recoger algo que se os ha caído al suelo, en la encimera, o incluso en la nevera como 1 huevo, aceite, salsa…. , antes de echar mano de una bayeta o de un paño.
Aunque con este papel solo se pueda recoger lo más “gordo”, mancharemos después bastante menos las bayetas que siempre deben existir tanto en la cocina como en el baño.
Este papel, colocado en varias capas en una fuente de servir, también es muy útil para empapar fritos sacados de un baño de aceite con espumadera de alambre, también llamada de rejilla, no de agujeros que sacan también más aceite y que son las únicas que se ven en programas de cocina y YouTubes.
¿Por qué hay tanta gente inamovible que sigue usando siempre lo mismo, aunque no sea lo ideal?

Lo que es una porquería, que además Sanidad tiene prohibido desde hace ya muchos años, es limpiarse las manos en un paño, que todavía muchos profesionales llevan colgado de la cintura, junto con el delantal.
Se ha demostrado que estos trapos, aunque se cambien a diario, contienen miles de gérmenes que se van a mantener allí hasta que se laven, y siempre que se haga en la lavadora en un ciclo largo y con agua caliente.
Por supuesto que, independientemente de esta medida de emergencia del papel absorbente, en la cocina continuamente hay que estar lavándose las manos con agua y jabón.
Con agua sola como hacen también muchos no basta, tiene que estar presente también el jabón, o un gel de manos, que son desinfectantes.
Ya os hablé en su día de los dosificadores o dispensadores de jabón líquido que hay para este uso y que, en caso de apuro, también podían accionarse con el codo que siempre está limpio.

2. El segundo elemento también imprescindible y que debe ser de una clase determinada es la bayeta de cocina, que podría ser también una de éstas, o de éstas, o de éstas otras que se pueden adquirir ya cortadas o en rollo para cortarlas a la medida que a cada uno le interese.
Ya os expliqué también para que servían estos trozos grandes.
Si vivís en el campo o lejos de los buenos puntos de venta de las frutas, sobre todo de verano, no sabéis lo útiles que resultan.
¡Las frutas os pueden durar más de una semana en perfecto estado!

Personalmente prefiero siempre las de color amarillo y sin letras en toda su superficie porque parecen todavía más limpias.
Las 3 marcas más conocidas son Vileda, Ballerina Spontex…y posiblemente hoy sean todas del mismo fabricante.
Como observaréis en los enlaces que os he puesto las hay de muchos tipos, con nombres rimbombantes.
Pero dejaros de “chuminadas modernas” que solo sirven para que gastéis y consumáis más, comprar las de fibra de toda la vida… que siguen siendo las mejores por mucho que se empeñen en ofrecernos “tropecientas mil”.
Los rollos que se adquieren en Makro, o por lo menos los que se adquirían, suelen ser de muy buena calidad.

Por supuesto que cada vez que las uséis, para pasarlas por la encimera o para recoger algo después del papel, hay que aclararlas siempre con agua caliente.
Y cuando terminéis de recoger toda la cocina también.
Si las usáis después de haber limpiado la mayor cantidad de suciedad con papel, solo con aclararlas será suficiente.
Los que se quejan de que huelen mal, es porque no las aclaran y porque recogen directamente con ellas toda la basura que puede existir en una cocina, sin usar antes el papel.
Y aunque parezca que están limpias, yo os aconsejaría que cada vez que hagáis una colada con ropa clara y en caliente, por lo menos a 40º, y con un ciclo largo las metáis.
Si hacéis siempre todo esto que os cuento, con el uso se terminarán gastando, empezarán a agujerearse y tendréis que reponerlas, pero seguirán estando siempre amarillas y resplandecientes, como nuevas.
Muchos jóvenes que ponen lavadoras a diario, con ciclos cortos y en frío, las meten también a diario y acaban por ponerse feas, grisáceas y como viejas, perdiendo su bonito color amarillo.

Es muy importante dejarlas secar de un uso a otro porque, de lo contrario, aunque estén limpias, olerán a humedad y este olor tan desagradable es difícil de eliminar después.
Escurrirlas fuertemente con las manos cuando terminéis de usarlas, y colocarlas extendidas en el armario de debajo del fregadero encima de los productos de limpieza por ejemplo para que se sequen lo más rápidamente posible.
Si las dobláis, aunque estén muy escurridas, y las ponéis junto al estropajo, también olerán mal.

Yo os quería haber hablado hoy de como limpiar la vitrocerámica en un “pis pas” y sin complicarse, porque hay que ver la cantidad de “tonterías” que se pueden ver y escuchar sobre las mismas, pero como necesitabais antes estas dos “herramientas”, lo dejaremos para el próximo día.