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Cristina Galiano

Licenciada en Farmacia. Especializada en nutrición y en técnicas culinarias modernas.

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Almendras, cómo freírlas y tostarlas en el microondas. Ventajas

Si usáis a menudo almendras, las que más calcio tienen entre todos los frutos secos, y tenéis la posibilidad de comprarlas por kilos en alguna buena tienda de frutos secos, serán más frescas, os saldrán más baratas y siempre las tendréis en casa y a mano.
Si tardáis en consumirlas, para que no se enrancien, guardarlas en el congelador en una buena bolsa o dentro de un tupper, o en la nevera si os van a durar menos tiempo.

Las almendras se pueden “freír” en el microondas si las necesitamos como aperitivo, o para acompañar un plato salado.
Las que nos venden envasadas al vacío muchas veces están rancias.
Esparcir unas cuantas en un plato, sin amontonarlas, colocándolas en los bordes y dejando el centro vacío ya que esta zona central del aparato es la que recibe menos ondas.

Añadir unas gotitas de aceite de oliva virgen extra, un poquito de sal y removerlas bien con una brocha de silicona para que todas ellas queden uniformemente “manchadas” de esta mezcla.
También se puede pulverizar el aceite con un spray pues la cantidad necesaria es mínima.
El plato casi no se queda manchado y, desde luego, no se ve ni una gota de aceite, solo las almendras brillan.

Programar 3 o 4 minutos… dependiendo de la cantidad puesta, siempre a potencia máxima, pero en cuanto notemos que ya empiezan a oler, removerlas con la mano cada ½ minuto porque la distribución de las microondas no es siempre uniforme en todo el interior del aparato, y siempre hay lo que se llama “puntos calientes” que reciben una mayor cantidad de microondas, y “puntos fríos” que reciben menos.
Si nos pasamos de tiempo se pueden quemar.
Se oyen unos pequeños “chasquidos” que nos indican que la grasa abundante de las almendras se está “movilizando” con las microondas.
Ir sacando las que van cogiendo el clásico color dorado, porque no todas se hacen al mismo tiempo.

También se pueden tostar en el microondas si en un momento determinado nos hacen falta para decorar una tarta o un helado, y es comodísimo ya que mientras estamos terminando nuestro plato, ellas se van haciendo solitas en casi un instante.
En este caso pulverizarlas con 2 o 3 gotas de agua, removerlas como anteriormente para que todas se queden ligeramente humedecidas, colocarlas en los bordes del plato y tostarlas a potencia máxima repitiendo los mismos cuidados de antes.

En ambos casos cocinarlas siempre destapadas para que no se ablanden ni se mojen, e ir retirando las que van tomando color.
Las almendras se tuestan y se fríen estupendamente en el microondas a potencia máxima, y en un momento puesto que son muy ricas en materia grasa, 53,5 gramos por cada 100 g, sin tener que esperar a que el horno o la sartén se calienten previamente, como cuando las elaboramos por el método tradicional.
Y, como es natural, en el caso de las almendras fritas nos ahorramos el fregar la sartén, algo importante para ser muy productivos y multiplicar nuestro tiempo, y el aceite que absorben y que aumenta sus calorías.
Las fritas que se compran ya envasadas, o tenéis mucha suerte, o estarán resecas, duras, viejas y hasta rancias.
De la misma manera se pueden tostar los cacahuetes crudos ya pelados.

Las ventajas que conseguimos son las siguientes:
♦  Estarán recién hechas, hasta calentitas si se preparan en el momento de comerlas.
♦  No se mancha ninguna sartén.
♦  No se enciende el horno con el calor que éste produce en verano.
♦  Si eran frescas y se han conservado bien, en la nevera o en el congelador, no estarán rancias, algo que sucede muy a menudo si se compran ya fritas, por muy de marca que sean.
Y si se compran simplemente tostadas, muchas veces están duras y como “viejas”.
♦  Como se han frito con poquísimo aceite, prácticamente tienen las mismas calorías que al natural, 575 por cada 100 g, y son la mejor fuente de calcio entre todos los frutos secos.
♦  
Tomarlas con moderación, lo mismo que las nueces que son los que más cantidad de ácidos grasos Omega-3 tienen y alguna caloría más, 602.

Pierna de cordero lechal en 8 minutos

Lo que se debería llamar cordero lechal debería ser un animalito de menos de 1 mes y 1/2 de edad que únicamente se ha alimentado con la leche de su madre.
Cuando reúne estas condiciones en realidad se le llama lechazo auténtico.
Entonces no debe superar los 30 días de vida y pesar entre 9 y 12 kilos para mantener un sabor suave y una textura y jugosidad inigualables.
Es, por tanto, el cordero de más calidad y el de menos rendimiento en cuanto a kilos de carne.

Pero lo que hoy compramos como cordero lechal, por lo menos en las grandes ciudades, no solo ha tomado leche materna sino también pienso para que coja peso más rápidamente.
Por tanto, aunque su sabor sigue siendo suave, muy diferente al del cordero recental que es mucho más basto y sabe a “cordero” si no se ha sabido manipular bien durante la matanza, ya presenta más grasa, a veces visible exteriormente y por tanto eliminable y la mayoría de las veces bastante grasa intramuscular, casi imposible de eliminar antes de cocinarla.
Pero como su sabor sigue siendo agradable, se puede degustar de vez en cuando.
Aunque tradicionalmente el cordero se ha cocinado siempre al horno, sin añadirle nada de grasa y en una bandeja con agua para que se vaya dorando, como tarda su tiempo, para mi gusto sale reseco aunque se hornee a la temperatura adecuada, nunca más de 180º y aunque se vaya regando con el agua.
Ya sabéis que contra gustos no hay nada escrito.

Yo prefiero asar, normalmente pierna de cordero lechal, en la olla superrápida siempre que tenga suficiente superficie útil, 28 centímetros por ejemplo, y sale dorada y en su jugo.
Si no la tiene habrá que “pelearse” un poco con ella para ir dorándola bien por todas partes.
Aunque de este video solo está bien la primera parte, hasta el minuto 2.30, y el final, minuto 3.12 porque entre medias se solapa otra receta, la persona que los hizo cuando empezamos “dietas matemáticas” lo ha colgado en YouTube, y allí me lo he encontrado.
Aunque sea un poco “churro”, a los que quieren aprender a usar la olla para estos asados de piezas grandes de carne les puede venir bien.

Los ingredientes son:
■  1 pierna de cordero lechal
■  4 o 5 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
■  1 cabeza de ajos entera
■  sal y pimienta blanca recién molida
■  unas gotas de zumo de limón
■  un poquito de orégano fresco o en polvo
■  5 o 6 cucharadas de agua

1. Decirle al carnicero que le dé un corte a la pierna en la coyuntura para que se pueda doblar, pero que nunca la separe en 2 partes.
2. En nuestra olla superrápida, calentar el aceite sin que llegue a humear, para que no se “queme”, y dorar la pierna muy bien por todas partes.
Esto es imprescindible para que luego salga rica, jugosa y asada.
Para ello vigilar el fuego que, al principio, estará al máximo, pero que luego probablemente habrá que bajar un poco, aunque dependerá de cada placa de calor.
3. Cuando esté a medio dorar añadir la cabeza de ajos entera, o los dientes sueltos pero conservando su piel.
A medida que la pierna se va dorando remover también los ajos para que no se quemen.
4. Cuando esté muy bien dorada pero nunca quemada, salpimentarla por todas partes y nunca antes, añadir rápidamente el resto de los ingredientes y tapar inmediatamente con su tapa de presión.
5. Cuando aparezcan las 2 rayitas de la válvula de presión, sin que se escondan y sin que sobresalgan, mantenerlas durante 8 minutos.
6.
No abráis la olla hasta que la válvula baje por su propio peso.
7. Como con 1 pierna de cordero lechal salen normalmente 2 raciones nada más, se pueden hacer perfectamente 2 piernas al mismo tiempo.
Para ello, cuando la primera esté completamente dorada sacarla a un recipiente con tapa junto con la cabeza de ajos también ya dorada.
Taparla.
8. Añadir a la olla algo más de aceite y cuando esté caliente, y ahora tardará muy poco puesto que la olla ya tiene una cierta temperatura, agregar la segunda pierna junto con otra cabeza de ajos y proceder de la misma manera que anteriormente.
9. Cuando esté totalmente dorada añadir la primera pierna junto con todo el jugo que ha soltado y el doble de ingredientes que indica la receta, es decir más gotas de limón y 10 o 12 cucharadas de agua.
10. Tapar la olla rápidamente con su tapa de presión y cocinar los mismos 8 minutos que anteriormente.

Consejos de cocina y nutrición
 
Para ir dándole la vuelta a la pierna, o a cualquier otra pieza o piezas de carne, utilizar unas pinzas largas y fuertes de cocina, nunca tenedores que la agujerearían y la resecarían.

■  Para que os salgan bien todas las recetas de este blog, en algunas hay videos, y las de mis 4 ebooks, es imprescindible que conozcáis vuestra placa de calor a fondo, sea del material que sea, gas, vitrocerámica o inducción ya que cada una, aun siendo del mismo sistema, es un mundo diferente y se comporta de manera distinta.
De lo contrario puede que tengáis algún percance inesperado.
Todas mis recetas están hechas en una vitrocerámica normalita, sueca de origen para más indicaciones, encima de un fuego halógeno que tiene y que es una maravilla porque se pone al rojo vivo inmediatamente y luego no tiene demasiado calor residual.
También tenéis videos en los que trabajo con mis ollas en mi canal de YouTube

■  Aunque podríais añadir en lugar de agua algún vino o brandy, yo prefiero añadir ésta última para no enmascarar el suave sabor del cordero. (Pero en el video realizado hace años echamos vino blanco que nunca echo.)

■  A pesar de que se sigue viendo y escuchando lo contrario, cualquier carne, para que no pierda jugosidad y se reseque, antes de salpimentarla hay que dorarla muy bien para que las proteínas de su superficie, con el calor, se “coagulen” y formen una especie de costrita que impedirá la salida al exterior de sus jugos internos.

■  Si se hace al revés, es decir se sala o se salpimenta antes, o se pincha con un tenedor, la sal, por lo que se llama “ósmosis” en física, hará salir al exterior estos jugos y se resecará.
Por ello siempre dorar y luego salpimentar.
¡Y no se deben enharinar nunca!

■  Como podéis observar en el video, que aunque está incompleto me parece representativo, tapar con su tapa de cristal durante todo el proceso de dorado, en ese caso la tapa era también de acero, ya que así solo salpicaremos la placa en el momento de destapar y dar la vuelta a la pierna.

■  El dorar o “sellar” las carnes antes de introducirlas en el horno, palabra que usan los profesionales y que no me gusta nada, ya que nada se sella, sino que se produce lo que se llama reacción de Maillard me parece hoy totalmente innecesaria y hasta una pérdida de tiempo y de productividad.Primero se mancha una sartén y se salpica bien alrededor toda la placa de calor y luego se mancha un segundo recipiente para meterla en el horno.
Se tarda mucho más, se gasta muchisima energía y la carne se quiera o no se reseca.

■  Como este método particular mío es un tanto revolucionario y nunca empleado hasta ahora, a los escépticos, que sé que los hay, yo les invitaría a que probaran a hacer esta receta de la manera explicada, sin obviar ningún paso.
Puede que al comprobar los resultados se lleven una grata sorpresa.
Ya sabéis lo que decía Confucio:
– me lo contaron y lo olvidé
– lo vi y lo entendí
– lo hice y lo aprendí, y yo añadiría y me convencí.

■  No añadir demasiado zumo de limón porque no se trata de que transmita su sabor a la o las piernas, simplemente de que potencie su sabor, nada más.
Incluso, si preferís, lo podéis suprimir.

■  ¿Por qué tapamos la primera pierna ya dorada?
Porque si la dejáramos al aire mientras doramos la segunda pierna, en contacto con el aire se resecaría.
Sin embargo, al taparla, como está caliente suelta parte de sus jugos internos que siempre utilizaremos después, ya que los echaremos junto con la pierna en la olla donde está la segunda pierna ya dorada.
Rebañar siempre con una espátula de silicona para no desperdiciar ni una gota.

■  En el caso de que vayamos a cocinar estas 2 piernas de corderito al mismo tiempo, el tiempo seguirá siendo el mismo, es decir 8 minutos.
¡¡Mucho cuidado con la explicación que os voy a dar a continuación porque ya la he dado varias veces y ya no la podré volver a repetir!
Como tenemos el doble de ingredientes de casi todo, podría ser hasta el triple…, la válvula de la olla va a tardar más en subir, porque hay más alimentos en su interior, pero también va a coger más cantidad de calor, que no de temperatura, y al bajar también va a tardar más por el mismo motivo, y durante esta “bajada” los alimentos”, en este caso las piernas, se van a seguir cocinando en su jugo, pero ya sin gasto de energía y sin que nuestra presencia en la cocina sea necesaria.
Así que recordar para siempre: aunque se haga el doble o el triple de una receta, que es además lo realmente productivo, los tiempos serán siempre los que indica la receta, no habrá nunca que “tocarlos”.

■  La cabeza de ajos o los ajos sueltos se pueden tirar, puesto que ya han proporcionado su aroma, pero también se pueden retirar sus pieles, espachurrándolos con un cuchillo y sacando su pulpa, y mezclar este “puré de ajo” con la salsa, como se prefiera.

¿Cómo comes?

Con este post, ¿Cómo comemos, o cómo nos alimentamos? retomamos el del último día.
Responded, con total sinceridad, también por escrito y para vosotros mismos a todas estas preguntas.

♦  ¿Cuántas comidas realizáis al día y a qué hora?
♦  ¿Aproximadamente a la misma hora todos los días, cuando se os ocurre, cuando podéis, o cuando sentís hambre?
♦  ¿Planificáis, aunque sea en líneas generales, vuestra alimentación a lo largo de la semana?
♦  ¿Sois ordenados en vuestra vida diaria o, por el motivo que sea, normalmente achacable al trabajo aunque a veces no sea imputable al mismo, vais a salto de mata y no tenéis tiempo de programar vuestra ingesta semanal?
♦  ¿Coméis casi todos los días pollo o filetes?
♦  ¿Tomáis poco pescado, cuántas veces a la semana, variado o únicamente 3 o 4 clases diferentes?
♦  ¿Cocináis en casa o para ahorrar tiempo “tiráis” todos o casi todos los días de platos precocinados?
♦  ¿Desayunáis en casa y el qué, o salís con el estómago vacío y luego os tomáis un café, o 2 o 3 en el trabajo?
♦  ¿Hacéis 3 comidas importantes como se hacían antiguamente en la dieta mediterránea, o 5 al día como se aconseja desde hace un tiempo?
♦  ¿Tomáis legumbre más de una 1 vez a la semana?
♦  ¿La variáis todas las semanas, lentejas, judías, garbanzos… o repetís siempre la misma?
♦  ¿Qué cantidad cada día?
♦  ¿Tomáis todas las semanas pasta y/o arroz? ¿En qué cantidad?
♦  ¿Habéis prescindido del pan, o lo seguís consumiendo?
♦  ¿En qué cantidad y de qué clase? ¿Blanco, integral, multicereal…?
♦  ¿Preferís el pan de molde, aunque sea el “totalmente natural”, o las biscotes, al “pan pan” de toda la vida?
♦  ¿Tenéis fuerza de voluntad u os dejáis guiar por las circunstancias?
♦  ¿Coméis todos los días de menú, pero alternando para que vuestros alimentos sean muy variados?
♦  Sin saber cifras exactas, como es lógico, ¿tenéis más o menos idea de las calorías que tienen los alimentos que injerís?
♦  ¿Os gustan las verduras?
¿Cuántas diferentes tomáis en 1 semana o en 1 mes y en qué cantidad cada día?
Deberían ser por lo menos 3 raciones diarias.
♦  ¿Coméis porque realmente tenéis ganas, o porque os encanta la comida sea la que sea?
♦  ¿Hacéis algún tipo de ejercicio, algo más que andar o pasear, o tenéis una vida prácticamente sedentaria?
Hay trabajos en los que se está todo el día de pie, pero realizando los mismos movimientos, incluso se puede acabar al final del día agotado, pero hacer ejercicio es movilizar todas las partes de nuestro cuerpo porque el órgano que no se ejercita, se atrofia.
♦  ¿Fumáis o bebéis?
Las calorías del alcohol en general, 800 por cada 100 g, justo por detrás de las que suministran las grasas (900) se llaman “calorías tontas o vacías” porque no sirven para nada en nuestro organismo, no nos proporcionan ningún beneficio y solo contribuyen a aumentar la ingesta calórica.
Otra cosa es tomarse un vasito de vino tinto en las comidas, 1!
♦  ¿Bebéis agua suficiente a lo largo del día?
♦  ¿Tomáis a diario o muy frecuentemente refrescos, aunque sean light?
♦  ¿Escogéis la versión light de muchos productos que nos ofrece la industria alimentaria como mayonesas, mermeladas, salsas, natas,mantequilla …?
♦  ¿Tomáis frutas variadas todos los días, por lo menos 2 raciones, pero siempre diferentes a lo largo de las semanas y de los meses?
Los zumos, aunque sean naturales, tienen menos efectos beneficiosos sobre el organismo, porque sacian menos y han perdido en su elaboración la “fibra” tan importante para nuestro cuerpo

La Sanidad Española sigue representando 1/3 del gasto general en todas las comunidades autónomas, y sigue aumentando cada año a pesar de los recortes, y si no se toman ya medidas drásticas contra este estilo de vida nefasto, sobre peso y sedentarismo, más pronto que tarde reventará.
Hace unos días oí en boca de un profesional una frase que me encantó, “el movimiento es vida”.

Es inconcebible e inaceptable que en pleno siglo XXI haya en el mundo más de 1.400 millones de personas que padecen sobrepeso u obesidad y se gasten verdaderas fortunas en intentar remediarlo, aunque la fuerza de voluntad y el esfuerzo personal no se compran a ningún precio, y haya 800 millones de personas que sufren hambre crónica como ha quedado patente en la última conferencia sobre nutrición en Roma en el último mes de noviembre organizada por la FAO, Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura y por la OMS, Organización mundial de la salud.

En más de un post he insistido en que la mayoría de las enfermedades serias empiezan a manifestarse a medida que se comienza a ganar peso, ya que la salud y la enfermedad “entran por la boca” como ya se decía antiguamente.
Pero lo triste tristísimo es que los que debieran decirlo a voces callan porque no es “políticamente correcto” advertir de este serio peligro que va acechando cada vez más a la población en general, o porque ellos mismos tienen kilos de más y no se atreven a predicar sin el ejemplo.

¿Quieres perder los kilos de navidad? ¡No hagas ninguna dieta!

Lo primerísimo que debo hacer, ante la imposibilidad de escribiros 1 a 1, es daros las gracias a tod@s los que, desde aquí en varios posts diferentes, o por correos privados, me habéis deseado lo mejor para este Nuevo Año 2015.
Os deseo yo también lo mejor y que sigamos juntos.
¡Somos ya una gran familia que va creciendo poco a poco!

A este título “Quieres perder los kilos de Navidad, no hagas ninguna dieta”, yo le añadiría otra parte muy importante: “revisa tu alimentación habitual”.
Para perder peso, poco o mucho, y cómo hacerlo de una manera realmente efectiva, ya hay múltiples posts publicados que encontraréis con toda facilidad en mi Buscador Personalizado de Google, dentro de mi blog, arriba del todo a la derecha, tecleando de una en una varias palabras como kilos, alimentación, adelgazar, ejercicio…, así que no me voy a repetir.

No voy a hablaros de ninguna “dieta”, porque los que me seguís ya sabéis que ni siquiera soporto la “palabreja”, y no la uso nunca aunque se sigue utilizando a todas horas: “Estoy a dieta”, “tengo una dieta”, “la dieta que sigo”, “la dieta que me han recetado”, “me voy a poner a dieta”….
Los medios de comunicación llevan todo el mes dándonos la tabarra sobre el tema y anunciándonos más métodos y productos que no sirven para nada, ya que el único que va a adelgazar es el bolsillo.
Según el DRAE, Diccionario de la Real Academia Española, la palabra viene del latín diaeta, y ésta del griego, y aunque en definitiva quiere decir “régimen de vida”, en realidad tiene connotaciones restrictivas.
Y en una “dieta típica” no solamente se restringe la cantidad de alimentos, sino muchos de ellos, que tienen que desaparecer por completo, no solo al principio sino para siempre.

Todas ellas son aburridas y monótonas, solo “funcionan” al principio, luego se estancan porque, nuestro organismo que es muy “sabio” y está programado para las épocas de hambre, es decir de menos aporte calórico, en el momento que nota esa disminución, se defiende disminuyendo su metabolismo, es decir “quemando menos”.
Por ello se acaban abandonando, y al volver a comer como antes de engordar se suelen coger los kilos que se perdieron y unos cuantos más de propina.

Otra cosa es una dieta o un régimen especial de comidas que se “receta” para combatir ciertas enfermedades, como la diabetes, el hígado graso, problemas de vesícula, de páncreas, ciertas alergias a alimentos… aunque estos últimos casos representan modificaciones de la manera de alimentarse más que una dieta en sí misma.

Si las “dietas recomendadas” no van acompañadas siempre de ejercicio, la pérdida será más lenta puesto que en realidad solo se pierde al principio agua y masa muscular, que no se debe perder nunca, pero no grasa que es de lo que se trata.
Por ello yo os recomendaba guisos con menos de 500 calorías, que ya no son “la verdurita y el pollo o el pescado hervidos o a la plancha” que es lo que siempre se receta.

En sucesivos posts iremos analizando si lo que estáis haciendo para perder esos primeros kilos que se han instalado en vosotros, y normalmente empiezan por colocarse en la zona abdominal formando los clásicos “michelines”, es correcto o no.
Lo que sí está claro es que este depósito de grasa abdominal empieza a verse cada día a edades más tempranas.
En las mujeres se suponía que empezaba alrededor de la menopausia, aproximadamente a los 50, pero ¡cuántos jóvenes de 40 años y pocos más ya empiezan a sufrir esta transformación en su cuerpo!
¡Y no es un problema estético, es un problema grave de salud!

Para que no estéis “pescando y soltando kilos continuamente”, lo importante es aprender a comer, es decir aprender a alimentarse, algo que nadie nos ha enseñado nunca y que debería hacerse desde pequeños, en los colegios, para que los niños se hicieran “amigos” de los alimentos “imprescindibles” que van a tener que tomar a diario durante toda su vida, compaginándolos en su justa medida con todos los demás.
Para los padres que queráis empezar ya a “educar” a vuestros hijos sobre estos temas os recomiendo un libro monísimo y muy práctico de Valentín Fuster, aunque puede que esté agotado porque las editoriales en papel, independientemente del autor y sin contar con él para nada, deciden unilateralmente cuando descatalogar un libro, aunque sea un “libro de fondo”.

Muchos sois los que continuamente me decís que creéis que vuestra alimentación es correcta y saludable, sobre todo cuando tenéis problemas de estreñimiento o de aerofagia, o cuando queréis perder peso pero no podéis, ¿pero la habéis contrastado alguna vez con un especialista?
Así que lo primero que tendríais que plantearos es: ¿De qué manera como?
Y para empezar a saber en qué consiste una correcta alimentación, variada, equilibrada, nutritiva y saludable os recomiendo este post y este otro.
Después de leerlos es cuando podréis decidir si vuestra alimentación es realmente la adecuada, como pensabais, o si estabais equivocados, algo que quizás os sorprenda mucho.

Si paulatinamente estáis incrementando vuestro peso, y coméis por el estilo todas las semanas, sin lugar a duda,
– o coméis en cantidad más de lo que vuestro organismo necesita,
– o alimentos muy calóricos también en cantidad excesiva,
- o vuestra vida es totalmente sedentaria y hacéis tan poco ejercicio que “no quemáis lo que coméis”.

Incluso si empezáis a comer ahora menos cantidad que antes de las fiestas, pero vuestra alimentación no era la que os correspondía, porque no era ni equilibrada, ni variada, ni suficientemente nutritiva, ni saludable… puede que no perdáis peso y os desesperéis, e incluso puede que hasta no os encontréis del todo bien.

Lo que sí está claro es que, si ahora no perdéis estos kilos, y parece ser que en estos días de fiesta lo “normal” es que se hayan adquirido unos 5 kilos, a lo largo de las semanas y meses sucesivos iréis incrementando este peso poco a poco, y antes de que os deis cuenta tendréis un claro sobre peso u obesidad manifiesta.
Los kilos no se ganan de hoy para mañana, salvo cuando nos “pegamos” un atracón, pero sí paulatinamente, sin prisa pero sin pausa, y se deben perder también poco a poco para que vuestro organismo en general y vuestra salud en particular no se resientan.
Para que nadie se auto engañe, y aunque muchos dicen lo contrario, es una buena medida tener un peso en el cuarto de baño, y pesarse cada día al levantarse, solo con la ropa interior imprescindible y después de ir “al baño” si vuestro organismo está ya acostumbrado y “autoeducado” para hacerlo todos o casi todos los días al levantarse.
No se trata ni mucho menos de obsesionarse, sino de analizar cada mañana, vosotros mismos, con los resultados obtenidos, lo que comisteis a lo largo del día anterior y empezar a “descubrir” cómo reacciona vuestro organismo: si se hizo un exceso en cantidad, si se picoteó más de la cuenta, si se tomaron demasiados alimentos muy grasos y por tanto muy calóricos, si se tomaron demasiados dulces, demasiados refrescos, demasiado alcohol…
Si alguno se anima y él solito analiza dónde está su problema, por supuesto que no podré contestaros uno a uno como sería vuestro deseo, pero si puedo ir poniendo sucesivos posts al respecto e ir dando soluciones.

Cara a perder esos kilos que os queréis quitar de encima, os voy a aconsejar ciertas medidas que posiblemente no hayáis hecho nunca.
1. Apuntar en el calendario de Gmail, que también está sincronizado con el móvil y con la Tablet, en un Excel, o hasta en una libreta… para los que no se mueven con comodidad en el ordenador todo lo que tomáis desde que os levantáis hasta que os acostáis, incluso si también visitáis la nevera por la noche, todo lo que coméis y bebéis por muy insignificante que os parezca, aunque sea una simple aceituna, o una patata frita que, casi con toda seguridad no será una sola, sino una detrás de otra, sin daros ni cuenta.
Si sois capaces de hacerlo, con toda honradez, durante toda una semana seguida, incluido el sábado y el domingo, a lo mejor ya más de uno se asusta y recapacita.
Conozco a varias personas que no se sientan a comer en una mesa como siempre se ha hecho, no toman un primer y un segundo plato más fruta, o un 1 plato único completo también con su correspondiente fruta, sino que van picoteando variadas “cositas”, en pequeñas cantidades a lo largo de todo el día, y están convencidas de que no comen o que comen muy poco porque ni siquiera guisan.
Con todos los posts ya publicados, tenéis información más que suficiente para analizar vuestra manera de comer y saber por qué engordáis.

2. El segundo paso va a ser responder a una serie de preguntas, también por escrito y para vosotros mismos y que dejaremos para el próximo día.

Ebooks de Cristina Galiano publicados hasta 2015

:lol: :-P  Como sois muchos los que me pedís continuamente la lista de mis ebooks publicados hasta ahora, y cómo adquirirlos con facilidad, aquí tenéis los enlaces para conseguirlos en Bubok, la editorial on-line más importante en lengua hispana.
Por 2,50€ + IVA, os descargaréis 2 versiones, el pdf y el epub.
En cada uno de ellos os encontraréis un pequeño resumen.

1. http://www.bubok.es/libros/210266/Utiliza-tu-olla-superrapida-a-tope

2. http://www.bubok.es/libros/217196/Mis-recetas-mas-ricas-utlizando-varias-tecnicas-culinarias-modernas.

3. http://www.bubok.es/libros/223590/Recetas-en-10-o-20-minutos-con-tu-olla-superrapida-pero-sin-presion-tapada-con-su-tapa-de-cristal.

4. http://www.bubok.es/libros/225970/Comprar-Conservar-y-Congelar-nuestros-alimentos

5. http://www.bubok.es/libros/227733/MIS-MEJORES-RECETAS-CON-THERMOMIX-21,

6. http://www.bubok.es/libros/227813/SOLO-RECETAS-QUE-SALEN-BIEN-EN-EL-MICROONDAS

7. http://www.bubok.es/libros/231516/MIS-MEJORES-RECETAS-CON-THERMOMIX-31

8.  http://www.bubok.es/libros/235427/MAS-RECETAS-RAPIDAS-Y-SALUDABLES-CON-LA-OLLA-SUPERRAPIDA

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5. http://www.amazon.es/Mis-mejores-recetas-Thermomix-ebook/dp/B00F4A6ZZ0/ref=sr_1_2?ie=UTF8&qid=1378972676&sr=8-2&keywords=thermomix+21+cristina+galiano

6. http://www.amazon.es/Solo-recetas-salen-microondas-ebook/dp/B00F4AK38U/ref=sr_1_3?ie=UTF8&qid=1378972541&sr=8-3&keywords=microondas+cristina+galiano

7. http://www.amazon.es/dp/B00IKQWSGU.

8. http://www.amazon.es/recetas-r%C3%A1pidas-saludables-olla-superr%C3%A1pida-ebook/dp/B00M01NL94/ref=sr_1_4?s=digital-text&ie=UTF8&qid=1413206201&sr=1-4&keywords=cristina+galiano

Y si queréis ojear las primeras páginas de todos ellos para saber un poco lo que os vais a encontrar dentro descargaros los siguientes enlaces:

Libro 1 “Utiliza tu olla superrápida a tope”
https://www.dropbox.com/s/lkc0bgvlz43gonn/PRIMERAS%20P%C3%81GINAS%20DEL%20LIBRO%201%20PDF.pdf

Libro 2 “Mis recetas más ricas utilizando varias técnicas culinarias modernas, ¡4 libros en 1!
 
Libro 3 “Recetas en 10 o 20 minutos con tu olla superrápida, pero sin presión, tapada con su tapa de cristal” 
https://www.dropbox.com/s/ghii210zcuvai2s/LIBRO%203%2C%20PRIMERAS%20PAGINAS%20EN%20PDF.pdf
 
Libro 4 “Saber comprar, conservar, congelar nuestros alimentos desde la A hasta la Z 
 
Libro 5 “Mis mejores recetas con Thermomix 21″
 
Libro 6 “Solo recetas que salen bien en el microondas”
 
Libro 7 “Mis mejores recetas con Thermomix 31″ 
 
Libro 8 ” Más recetas rápidas y saludables con la olla superrápida
:lol: :oops: ¡Feliz Navidad de nuevo para todos!

El Roscón de Reyes más fácil y diferente

:-P   Hay 2 factores importantísimos para conseguir con éxito el famoso Roscón de Reyes.
♦  Uno es la receta de la masa que hará que en crudo el roscón suba como tiene que subir.
El amasado debe ser potente como luego veremos.
♦  Un buen horno que mantenga la temperatura constante a la que nosotros le vamos programando, sin oscilaciones.
Es más, yo me atrevería a decir que aunque el horno no sea de gran calidad, es importante que cada uno lo conozca a fondo y le haya cogido el “truquito”.

Los ingredientes son:

■   150 g de azúcar
■   20 g de piel rallada de limón
■   20 g de piel rallada de naranja
■   140 g de leche entera
■   50 g de levadura fresca de panadero
■   100 g de mantequilla blanda
■   2 huevos enteros de 62-72 g
■   ½ cucharadita de sal
■   2 cucharadas de licor Triple Seco o de Curaçao
■  1 cucharada de agua de azahar
■  550 g de harina de fuerza

Para adornar:
■  
1 yema
■  130 o 150 g de fruta escarchada de varios colores
■  30 o 40 g de almendras fileteadas
■  1 cucharada de azúcar y unas gotas de agua para los “pegotes”

Preparación general del roscón
1. La harina de trigo de fuerza se encuentra en los buenos supermercados y en las boutiques del pan y, para esta receta es totalmente imprescindible.
2. Sacar de la nevera la mantequilla para que esté a temperatura ambiente.
3. Cortar las frutas escarchadas en rodajitas y, dependiendo de vuestro gusto, adornar después con más o menos cantidad.
Escoger, para que el roscón quede al final más vistoso, frutas confitadas de varios colores, corteza de naranja siempre, guindas, alguna fruta de color verde como ciruelas de ese color y alguna amarillenta como el melón, la calabaza o la pera.
4. Comprar almendras fileteadas que ya se encuentran así en los buenos supermercados.
5. Volcar la yema en un plato y batirla un poco con la misma brocha de silicona con la que luego se va a “pintar” o “barnizar” el roscón por fuera.
Algunos diluyen esta yema con 2 o 3 gotas de agua.
6. Para adornar al final el roscón poner en un plato la cucharada de azúcar, añadirle poco a poco gotitas de agua hasta que quede una papilla espesa que se pueda coger con los dedos y no se escurra, que serán los “pegotitos” de la superficie del roscón.

Elaboración del roscón
1. La masa del roscón se puede preparar totalmente desde el principio en el vaso del Thermomix, con una buena amasadora como la Kenwood o similar, o a mano a falta de otra cosa.
En estos dos últimos casos rallar la piel de los cítricos con un microplane, si lo tenéis, porque es comodísimo.
2. Volcar en el vaso de Thermomix el azúcar y las dos pieles de cítricos, solo la parte coloreada, sin nada de blanco que amargaría, y triturarlas en velocidad máxima hasta que salga “humo” por el cubilete, señal de que tenemos ya azúcar glas, y de que no queda ningún trocito entero de piel.
3. Añadir la leche y programar 3 minutos a 40º y velocidad 5 para templarla un poco.
4. Agregar ahora la mantequilla blanda, la levadura, los huevos, el agua de azahar, el licor escogido y la sal y batir unos segundos en velocidad 8 hasta que todo se mezcle bien.
Ahora, y sin parar la máquina, añadir, poco a poco, la harina retirando simplemente el cubilete.
5. Amasar durante 5 minutos en velocidad espiga o hasta que se forme como una bola de masa bastante despegada de las paredes, fina al tacto y sin grumitos.
Si veis que la “bola” se despega antes, parar de amasar.
6. Dejar reposar esta masa dentro del mismo vaso, tapado y arropado con un paño, hasta que la masa doble de tamaño y quiera salirse del vaso levantando el cubilete.
7. Si lo estáis amasando en otra máquina, taparla de la misma manera.
8. Mientras tanto, para aprovechar el tiempo, sacar la rejilla metálica del horno y colocar encima una lámina de silicona.
9. Cuando la masa haya subido en el vaso, sacarla y con las manos y encima de la silicona confeccionar una bola.
Introducir con cuidado en el centro de la misma dos dedos, y con ellos y los de la otra mano, ir agrandando este agujero, dándole al roscón forma redonda u oval, como se prefiera.
Procurar que la masa sea del mismo grosor por todas partes para que el roscón quede después bonito, y dejar un espacio bastante amplio en el centro porque el roscón va a doblar o triplicar de tamaño.
10. Pintarlo con la ayuda de la brocha con la yema sola o aclarada con el agua.
Colocar por encima y de manera vistosa, primero la almendra fileteada cruda, después los “pegotitos” de azúcar mojada y finalizar con la fruta escarchada.
11. Meterlo en el horno ya caliente a 50º pero apagado, en un escalón central.
Mantenerlo allí hasta que vuelva a doblar su tamaño.
Esta operación se llama “estufado” y con ella el roscón va a hacer su segunda crecida.
Hay algunos que tienen un horno casi “mágico” y que se saltan este estufado, obteniendo sin embargo al final roscones muy bonitos, subidos y esponjosos.
12. Al cabo de ese tiempo sacar de nuevo la rejilla con la silicona y el roscón encima y calentar ahora el horno a 200º con posición turbo o aire caliente envolvente.
13. Cuando el horno haya alcanzado esa temperatura introducir de nuevo la rejilla con la silicona y el roscón y hornearlo 6 u 8 minutos hasta que esté dorado por arriba.
Sin sacarlo, bajar ahora la temperatura a 170º y hornearlo otros 6, 7 u 8 minutos hasta que al pincharlo con una aguja fina hasta el fondo ésta salga completamente limpia.
¡Cada horno es diferente y el usuario debe conocerlo!
14. Sacarlo entonces, dejarlo enfriar y servirlo sobre una blonda bonita. (Si os fijáis debajo del roscón todavía se ve la lámina de silicona sobre la que el roscón ha subido y se ha horneado.)
15. Si quiere rellenarse de nata, cortarlo todo a lo ancho por la mitad y rellenarlo con nata montada a la que añadiremos, después de montada, el 10% de su peso de azúcar glas.
16. Como sale un “señor” roscón, podéis cortarlo en rebanadas, envolver cada una en film transparente, guardar todas las que os interesen dentro de una bolsa de congelación y congelarlas.
Se conserva así durante mucho tiempo… pero no creo que os dure mucho porque sale exquisito.

Consejos de cocina y nutrición
■  La masa del roscón es prácticamente una “masa de pan” a la que le añaden varios “elementos” para enriquecerla, darle sabor y aroma… y ¡cobrarla a precio de oro!
De ahí que la calidad de estos “añadidos” sea fundamental.

■  La diferencia de este roscón con el resto que encontraréis es que debe llevar un agua de azahar de gran calidad para que el sabor sea intenso, bastante piel de cítricos rallada y el licor aunque sea en tan pequeña cantidad.
Por eso os he especificado hasta la cantidad que hay que poner de piel de cítricos.

■  La mayoría de los roscones no lleva ninguno de los 2 licores que os he indicado, y que le dan también un sabor único.
La idea es de 2 pastelerías fantásticas que había en Madrid y que tenían colas enormes en sus puertas durante varios días, antes y después de “Reyes”.

■  Si no sois muy golosos y vais a poner bastantes pegotitos de azúcar en la superficie del roscón, en lugar de utilizar los 150 g que pone en los ingredientes podéis echar algo menos, 130.
Ya sabéis que hay que tomar azúcar con moderación.

  La levadura fresca, llamada también levadura de panadero o levadura de cerveza se encuentra hoy con facilidad en las “boutiques” del pan y en los supermercados buenos.
Aunque también la hay liofilizada, preferid la fresca porque los resultados son mejores.
Aunque no se conserva bien en la nevera, lo hace de maravilla en el congelador, siempre bien envuelta para que no se reseque.

  Si no tenéis ninguno de los 2 licores indicados podríais utilizar Cointreau que quizás esté en vuestras casas.
Es muy parecido a los anteriores, pero no es igual.

  El agua de azahar, aunque ahora se encuentra con facilidad en los grandes supermercados, la calidad no es ni de lejos la misma en todos los sitios, y algunas, si no huelen ya a nada, poco aroma podrán transmitir.
Si tenéis una corrientita, deberéis añadir más cantidad para que dé por lo menos algo de sabor y aroma y entonces, puede que también tengáis que añadir algo más de harina.

:lol:  Y como todos los años el blog se toma unos días de descanso, aunque mañana, los que estáis suscritos recibiréis una “especie de post” informativo que muchos me han pedido.
Nos encontramos de nuevo el lunes 19 de enero… ¡del año que viene!
¡Feliz Navidad para todos!

Pollo relleno para Navidad

Este pollo relleno es un plato fantástico, muy fácil y cómodo de hacer, que se puede tener hecho con antelación puesto que se sirve frío, y que además de bueno es muy lucido.
No os asustéis al ver la receta tan larga pues si os fijáis, se utilizan muy pocos ingredientes, y la extensión radica en que os la explico mediante 2 técnicas de cocinado diferentes, y tan paso a paso, que a tod@s os saldrá bueno y tendréis mucho éxito.
Esta receta sale espectacular en el microondas, dónde mejor con diferencia y con el mínimo trabajo puesto que se trata de una verdadera cocción que es lo que precisamente hacen estos aparatos, con un plus añadido, y es que se cuece sin nada de agua, algo que muchos no podrán entender.
¡Cocer sin agua, qué barbaridad!

■   1 pollo de 1 kilo y 1/2 ya deshuesado

Para el relleno
■  250 de carne muy magra de ternera picada
■  250 g de magro de cerdo también muy magro picado
■  200 g de jamón serrano
■  100 g de tocino fresco de jamón de cerdo ibérico
■  10 cucharadas de un buen jerez seco = 100 g
■  10 cucharadas de brandy = 100 g
■  2 latas de trufa negra
■  sal, canela en polvo, pimienta blanca y nuez moscada recién ralladas

Para adornar
■   100 g de huevo hilado
■   la “gelatina picada” que ha soltado el pollo
■   o unas hojas de escarola y unos granos de granada

Preparación del pollo
1. Pedirle al pollero que deshuese completamente el pollo incluyendo los muslos, dejándolo como un saco con dos 2 orificios, uno superior y otro inferior, pero sin romperlo ni abrirlo.
2. Si, a pesar de estar deshuesado, tiene grasa en su interior, retirársela con los dedos antes de rellenarlo.
3. Con una aguja gorda de coser, o bridar aves, y cuerda de uso alimentario coser el orificio del cuello para que no se salga por allí el relleno cuando empecemos a meterlo en el ave, y las puntas de los muslos o alas por donde el pollero lo ha deshuesado.
4. Ahora sí que tenemos un verdadero saco con una sola abertura, la de abajo.
5. Cortar el jamón y el tocino en cubos pequeñitos.
6. Cortar la trufa en láminas.
7. Mezclar muy bien todos los ingredientes del relleno, incluso la trufa con su jugo.
8. Salpimentar el pollo por dentro y rellenarlo con esta mezcla metiendo relleno hasta dentro de los muslos deshuesados.
9. Coser ahora el orificio de abajo por donde hemos introducido el relleno con la misma aguja de antes.
10. Este pollo relleno se puede cocinar de 2 maneras diferentes, la moderna mucho más cómoda, rápida, sencilla y con más sabor, y la antigua que muchas personas mayores seguirán haciendo todavía y que resulta más deslavazada porque el pollo, realmente con tanta agua o caldo, podríamos decir que se “lava” y pierde sustancias que pasan precisamente al caldo.

a) Elaboración del pollo en el microondas
1. Introducir el pollo ya preparado y cosido en “una bolsa especial de asar en el microondas”, cerrarla con su correspondiente precinto de plástico y meterla en la nevera, tal como está, durante una noche o 24 horas para que tanto el relleno como el ave por dentro se maceren bien con los licores y las especias.
En esta foto podéis apreciar como queda, ya colocado en la fuente o recipiente en el que se va a cocinar, la cuerda y las agujas que podemos utilizar, la normal gordita, más cómoda, y la de bridar, más complicada.
¡Aparece hasta el dedal!
Más adelante hablaremos de estas bolsas de asar que no hace falta agujerear… aunque digan lo contrario.
2. Al día siguiente, sacarlo de la nevera, esperar a que pierda el frío e introducirlo en el microondas.
Ahora podéis tapar o no el recipiente ya que realmente el pollo está protegido por la bolsa.
De todas maneras si encontráis algún recipiente lo más parecido al que yo siempre uso, tanto mejor.
3. Programar 10 minutos a una potencia máxima de 750 vatios.
4. Al cabo de ese tiempo, sacar el recipiente del microondas, destaparlo y, con cuidado para no quemarse, darle la vuelta a la bolsa con el pollo relleno.
Ponerse los guantes de goma para meter y sacar el recipiente del microondas, para destaparlo y para darle la vuelta a la bolsa.
5. Volver a cocinar este pollo a la misma potencia otros 10 minutos más.
6.
 Darle la vuelta de nuevo y cocerlo otros 10 minutos más.
7. Repetir de nuevo esta operación.
En total serán pues 40 minutos.
8. Si el pollo deshuesado pesa menos, con 20 o 30 minutos de cocción total tendremos suficiente, y si fuera todavía mayor, prolongar la cocción algún minuto más.
De todas maneras con este peso salen muchas rodajas, como veréis más adelante en la foto.
9. Al cabo de ese tiempo, si la bolsa de asar en el microondas no se ha roto, estará llena de jugo concentrado de pollo.
Cortar con unas tijeras un piquito de esta bolsa y por este orificio sacar al exterior todo este jugo, volcándolo en un recipiente hermético.
10. Si esta bolsa se ha roto tendremos parte de líquido en la bolsa y parte fuera, dentro del recipiente en el que se ha cocinado.
En este caso juntar ambos jugos en el mismo recipiente, taparlo en caliente y en cuanto esté a temperatura ambiente meterlo en la nevera.
Aquí tenéis también la foto de este jugo, después de haber escurrido bien la bolsa con el pollo.
Como siguió soltando jugo, y en el vaso de la foto se salía, tuve que echar este caldo concentrado en un tupper cuadrado mucho más grande, aunque no lo parezca.
Al día siguiente, con el frío, toda esta grasa de la superficie se había solidificado formando una capa sólida que he retirado con una cuchara y debajo aparecen los jugos del pollo que, al estar tan concentrados, se han solidificado también y están en forma de gelatina, como también podéis apreciar en esta otra foto.
11. Ahora tenemos que prensar el pollo ya cocinado como os explico más adelante.

b) Elaboración del pollo por el método tradicional
1. Con todos los huesos de haber deshuesado el ave y unas cuantas verduras, hacer un caldo bueno casero.
2. Enfriarlo en la nevera y desgrasarlo después.
3. Envolver el pollo ya relleno y cosido en un paño fino de algodón y atar fuertemente sus dos extremos también con la misma cuerda que hemos usado para coser las aberturas del ave.
4. Meter este paquete en una bolsa de plástico para que no se reseque y tenerlo en la nevera durante un día entero para que la carne del pollo y todo el relleno se aromaticen con los licores y las especias, lo mismo que hemos hecho en el caso anterior.
5. Al día siguiente poner a calentar el caldo que ya habíamos desgrasado, retirar la bolsa de plástico (ver consejos), e introducir el paquete del pollo envuelto con el paño cuando el caldo esté ya hirviendo.
De esta manera el pollo no pierde tanto sabor y se “lava menos” que si lo ponemos a cocer con el caldo frío.
6. Cocerlo durante 2 o 3 horas, o hasta que el pollo esté blando del todo.
7. Si utilizáis una buena olla superrápida con una cocción de 30 minutos será suficiente.
8. Una vez cocido, sacarlo y prensarlo como os explicaré a continuación.
9. Todo esto me parece de la ¡¡Edad de Piedra!! pero todavía mucha gente sigue cocinándolo así, creyendo además que sale más rico, algo imposible.

Prensado del pollo relleno
1. Si hemos hecho el pollo en el microondas, colocar la bolsa de asar, aunque se haya roto pero ya vacía de jugo, en el mismo recipiente en el que lo hemos cocinado, también vacío aunque no hace falta fregarlo.
2. Encima poner una tabla de cocina lo suficientemente grande para que lo cubra entero y sobre ella bastante peso.
3. Dejar que el pollo se enfríe con este peso encima para que se prense.
4. Si lo hemos elaborado por el método tradicional, retirarle el paño que estará todo pringoso e introducirlo en una bolsa de plástico de las que empleamos para congelar.
5. Colocar este paquete también encima de una tabla de cocina, encima peso y prensarlo como os acabo de explicar.
6. En ambos casos, en cuanto el pollo se haya enfriado completamente y esté a temperatura ambiente, meterlo en un recipiente hermético, e introducirlo en la nevera, conservando la bolsa de asar original aunque se haya roto, o la bolsa de plástico que le hemos puesto al quitarle el paño.
7. Con el frío de la nevera este pollo relleno todavía se nos pondrá más compacto y estará más rico al día siguiente.

Presentación de este pollo relleno
1.
Cortarle con unas tijeras todas las cuerdas con las que habíamos cerrado sus orificios, colocarlo encima de una tabla de cocina y con el cuchillo de cortar carne bien afilado ir haciendo lonchas finas.
Al estar ya frío y prensado, se corta de maravilla tan fino como se quiera, sin desmoronarse.
2. Escoger una bonita fuente y colocar acaballadas todas estas lonchas.
3. Como son días de fiesta, yo os aconsejo servirlo con trocitos de esta gelatina que él mismo ha soltado, puesta por encima, que está riquísima, y con huevo hilado todo alrededor.
4.
 También podéis adornarlo con hojas de escarola, sin nada de agua, y granos de granada.

Alternativa a este pollo relleno
1. 
Escoger una pechuga grande de pavo, que tiene además menos grasa que la del pollo, y que el pollero os la abra como un libro, sin cortarla.
2. Rellenarla con estos mismos ingredientes y coserla muy bien para que no se os escape nada de jugo al exterior.
Podéis macerarla en la nevera durante 24 horas como en el caso anterior.
3. Cocinarla de la misma manera pero teniendo cuidado con el tiempo, pues como no pesará tanto tardará bastante menos.
Darle también 2 o 3 vueltas, dependiendo de su tamaño.
Recordar que el pollo anterior, en crudo pero ya relleno, pesaba 2 kilos y 1/2.
4. Seguir con los mismos pasos explicados para el pollo relleno.

Consejos de cocina y nutrición
■  
Las bolsas de asar, que yo llevo usando desde tiempo inmemorial, y que muchos de mis alumnos conocieron entonces, en mis cursos, han tenido diferentes fabicantes y, si os fijáis en la foto, no tienen nada de especial.
Ahora, una empresa queriendo “impresionar”, les ha añadido algo que ellos llaman “optivit” y que, siempre según ellos,”permite la circulación del aire caliente alrededor de los alimentos. El resultado: carnes y pescados jugosos y verduras crujientes. Después de cocinar, es muy fácil sacar la bolsa del horno o del microondas gracias a su zona fría”.
¡ Cómo puede haber tanto cuento junto!
Sin embargo han dejado de fabricar unas bolsas que no supieron explicar, o que no supieron “vender” aunque eran estupendas para ciertas cosas y además, ¡baratas!

■  Aunque muchos utilizan estas bolsas, bolsas de plástico normales o el film transparente para introducirlos en caldos que luego se van a tomar, no hay ni un solo estudio científico que demuestre que son totalmente inocuos y que no “liberan” nada durante estas cocciones, aunque muchos los sigan usando.
Yo desde luego, para cocer y tragarme luego el correspondiente caldo, no uso nunca ninguno de estos “elementos”.

■  Si no habéis usado nunca trufa, podéis prescindir de ella, aunque da un toque de color y aroma.
Podéis añadir en su lugar pasas pequeñas sin pepitas, orejones, y/o ciruelas pasas, y/o, pistachos… siempre muy picaditos para que al cortarlo el pollo no se rompa.

■  Este pollo relleno ya cocido se conserva varios días en la nevera dentro del recipiente hermético y también puede congelarse si nos hiciera falta para la organización o logística de estos días de fiesta en nuestra cocina.
Incluso lo podéis tener también relleno pero crudo en el congelador, listo para descongelar y cocinar.

■  En mi escuela yo lo hacía en navidad con pularda, pero hoy no os lo recomiendo porque tiene todavía más grasa que el pollo, ¡que ya es decir!

■   Se tiene que servir siempre frío, ya que en caliente, sin prensarlo, se desmoronaría al cortarlo.

Explicaciones de cómo se hace esta receta para todos aquellos a los que no les gusta leer, porque yo también sé escribir recetas cortas en las que hay que “adivinar” casi todos los pasos.

1. Mezclar todos los ingredientes del relleno y con ellos rellenar el pollo deshuesado.
2. Cocinarlo en el microondas a potencia máxima durante 40 minutos.
3. O cocerlo por el método tradicional en un buen caldo de pollo durante 2 o 3 horas si se trata de una olla normal, o en 30 minutos si la olla es superrápida.
4. Prensarlo hasta que esté a temperatura ambiente.
5. Enfriarlo después en la nevera y a la hora de servirlo cortarlo en lonchas finas.
Si os sirve así… ¡adelante!

El próximo día, de despedida antes de Navidad, os voy a brindar una receta fantástica y diferente de Roscón de Reyes para que podáis hacer pruebas durante estos días anteriores, aunque conozco a más de 1 y a más de 2 que ya le han cogido el “truqui” a la masa y a su horno y ya llevan más de 1 mes haciéndolo y disfrutando.

Requisitos de una buena minipímer

Lo más importante de una minipímer, que antiguamente se llamaban también vulgarmente “tercer brazo”, es su potencia que, como en otros muchos pequeños electrodomésticos, muchas veces hay que buscarla porque no la aclaran desde el principio, ¡cuando es primordial!

Algunas antiguas, o con poca potencia no sirven ni siquiera para hacer en un momento una mayonesa o alguno de sus derivados, porque al ser tan flojas o débiles no tienen la suficiente capacidad de emulsionar el huevo con toda la cantidad de aceite que le rodea, y la preparación entonces se corta, a no ser que el aceite se vaya echando poco a poco, en hilo fino, como cuando se hacía una mayonesa a mano, lo cual es un incordio.
Incluso se pueden recalentar triturando simplemente un puré de verduras o de frutas que queremos que salga bien machacadito.
Una nada interesante, por muy barata que os resultara sería ésta con solo 550 vatios de potencia.

Hay minipímers totalmente de plástico, es decir con el cuerpo superior y el inferior de este material, otras solo llevan el cuerpo superior de plástico, y el inferior, que es el que lleva las cuchillas, es decir la parte trituradora, de acero.
Sin embargo es preferible que sean enteramente de acero y que la parte trituradora se pueda sacar para limpiarla aparte, ya que la superior, que lleva el motor, no se puede mojar y, si se sabe trabajar y no se llevan las manos sucias no tiene por qué ensuciarse.
Es importante que lleven otros dos accesorios, una varilla que nos servirá para batir claras a punto de nieve, o huevos enteros con azúcar metiendo el recipiente en agua caliente hasta que doblen o tripliquen su volumen, y una picadora.
Si la minipímer tiene suficiente potencia, su picadora nos picará jamón, chorizo…¡ y hasta hielo!
Suelen tener todas ellas además de la potencia máxima, alguna menor, aunque rara vez la usaréis, si acaso cuando estéis batiendo algo muy delicado y que no queréis que salpique.

Una buena opción sería ésta, ya con 750 vatios de potencia o ésta otra que permite picar hielo.
La primera es totalmente de acero, se desmonta el “pie” para fregarlo, tiene buena potencia, tritura y pica muy bien… y su picadora es fácil de limpiar, algo cada día más importante.
O ésta otra, con algún accesorio más.
Os costarán algo más que las que son enteras o parcialmente de plástico, pero si “algo”, lo que sea, vale más pero es mucho mejor y más cómodo nunca resultará caro, sino al revés, hasta muy barato.
Simplemente a la vista, ya se ve que no se pueden comparar.

Aunque algunos tenéis el Thermomix, la picadora de la minipímer es más cómoda para picar pocos ajos y cebolla, o pocas verduras en general porque se aclara solo con agua, y si se tiene que meter en el lavaplatos porque se ha picado algo grasiento no ocupa nada de espacio, mientras que el vaso del Thermomix sí.
El vaso de la minipímer también si se lava en el lavavajillas no ocupa espacio, mientras que el vaso del robot sí, y si se lava a mano, con guantes y agua caliente se tarda poquísimo.
Todas las cremas de las tartas que se cuajan en el microondas, y tenéis un montón en mi ebook, están elaboradas con el “brazo” de estas minipímers.
El vaso del Thermomix es entretenido de rebañar después porque las cuchillas entorpecen, mientras que el vaso de la minipímer, después de rebañarlo bien con una espátula de silicona blanda, si se vuelca algo de agua caliente dentro y se introduce el brazo sucio, con la velocidad que se crea se quedan casi limpios tanto el vaso como el brazo en sí.
Y aunque las mayonesas y sus derivados también se pueden hacer en el Thermomix, se tarda mucho más porque hay que ir añadiendo el aceite en hilo fino, y se cortan también más fácilmente porque la base del vaso es demasiado ancha, bastante más que el vaso de las minipímers.

Aunque la marca que os he indicado anteriormente es quizás la más conocida, no os olvidéis de ésta con más potencia todavía.
Aunque tienen la parte superior no tan resistente como la anterior, si tienen 850 vatios de potencia deberían triturar todavía mejor.
También me parece otra buena opción y con la posibilidad de hacer varios cortes distintos.
Es probable que una minipímer potente os cueste algo más, aunque depende muchísimo de dónde la adquiráis, pero desde luego merece la pena.
Si “algo”, lo que sea, vale más pero es mucho mejor y más cómodo nunca resultará caro, sino al revés, hasta muy barato.

Para no equivocarse, en cualquier caso sería bueno que las vierais físicamente, en la mano, en algunos grandes almacenes o en una gran superficie dedicada exclusivamente a pequeños y grandes electrodomésticos y que escucharais las explicaciones que os dan sobre cada una sin olvidar nunca lo que dice nuestro ilustre economista Leopoldo Abadía: “Un consumidor inteligente no se deja llevar por el criterio de la persona que le va a vender un producto”.

​Luego, una vez medio escogido el modelo, también podéis ver los comentarios en Amazon, más asépticos puesto que los han puesto clientes que han adquirido alguna de ellas.
Aunque podéis encontraros las dos opiniones, los que están encantados con la compra y otros que no la adquirirían nunca de nuevo, normalmente la opción mayoritaria suele ser la correcta, y es fiable puesto que suele ser real.
Hoy hay tanto “cuento chino” por todas partes que, si no se quiere tirar o emplear mal el dinero, hay que estar bien informado y asesorarse previamente, aunque esto suponga una pequeña pérdida de tiempo.

Medicamentos efervescentes, ¿pueden subir la tensión?

¿Los medicamentos efervescentes pueden subir la tensión arterial?
Algunos medicamentos incluyen, en su fórmula, cierta cantidad de sodio para aumentar su absorción en el organismo.
Aunque aún no existe consenso sobre sus consecuencias, un estudio británico con más de 1 millón de pacientes ha demostrado que tomar las versiones ricas en sodio de ciertos fármacos aumenta un 16% el riesgo de sufrir un ataque al corazón, un infarto, un infarto cerebral, o la muerte por accidente cardiovascular frente a quienes usaban los fármacos sin este mineral añadido.
Se incrementaba, a su vez 7 veces la probabilidad de desarrollar hipertensión.

Para descartar la influencia de factores que pudieran interferir en los resultados, se tuvieron en cuenta el índice de masa corporal o IMC, el consumo de tabaco o alcohol, el historial de enfermedades crónicas y el uso de otros medicamentos.
En el estudio se utilizaron los datos de 1.292.337 pacientes británicos mayores de edad que fueron controlados durante varios años, entre enero de 1997 y diciembre de 2010.
De ellos, 61.072 sufrieron algún tipo de accidente cardiovascular durante este periodo, tras haber seguido el tratamiento una media de 4 años.
Y entre ellos, el número de muertes aumentó en un 28% debido al mayor riesgo de hipertensión y otros problemas cerebrovasculares.

En este trabajo publicado en la revista British Medical Journal, un grupo de expertos de las universidades de Dundee y Londres en el Reino Unido han confirmado que el consumo de las dosis diarias máximas de ciertos medicamentos, como el paracetamol, la aspirina efervescente y el ibuprofeno soluble, hace que los pacientes superen los niveles de sodio recomendados.

Los investigadores compararon el riesgo de sufrir alguna enfermedad o accidente cardiovascular en individuos que tomaban medicamentos efervescentes, solubles o dispersables con alto contenido en sodio y en aquellos que consumían las mismas medicinas sin él añadido.
Os aclaro que los comprimidos dispersables son pastillas sin recubrimiento o película protectora que pueden dispersarse en un líquido antes de administrarse y que dan lugar a una dispersión homogénea, es decir los que se solubilizan en agua y se toman después.

El contenido en sodio de las medicinas debería estar indicado en la etiqueta, pero curiosamente la industria farmacéutica no está sometida a ninguna restricción u obligación sobre este etiquetado.
La industria alimentaria sin embargo está obligada a informar sobre el contenido de sodio de los alimentos, aunque en muchos de ellos tampoco lo está.

Aunque los autores admiten que aún no existe consenso, afirman que sus hallazgos “son muy relevantes para la salud pública”.
Los expertos alertan de que “los consumidores deberían estar avisados sobre los riesgos potenciales de una ingesta excesiva de sodio a través de las medicinas” y las formulaciones con una alta concentración de esta sustancia “deben ser recetadas con precaución y solo cuando los beneficios superen a los riesgos”.

De todas maneras, si tenéis la tensión alta, estáis tomando alguno de los infinitos medicamentos que hay para bajarla, y os recetan algún medicamento efervescente, comentárselo al médico que puede no acordarse o ignorarlo.
El calcio, que muchas mujeres toman como suplemento a partir de la menopausia, puede tener sodio, como el efervescente, mientras que otras preparaciones, que pueden llevar incluso más cantidad de calcio, como el Natecal, no llevar ninguno.
Hay otros muchos medicamentos que, sin ser efervescentes, pueden contener sodio.
Cuando os receten algún medicamento nuevo, preguntarle a vuestro farmacéutico que está suficientemente preparado para asesoraros.

Mención aparte merecen el bicarbonato sódico y las sales de fruta que hace años se tomaban “a puñados”, sin prescripción facultativa, y para combatir los ardores de estómago cuando, en la actualidad, los especialistas en digestivo los desaconsejan por completo.
Como álcalis que son neutralizan el ácido clorhídrico del estómago que, en cierta cantidad es totalmente necesario, pero luego producen un efecto rebote por lo que hoy están totalmente proscritos.

10 g de bicarbonato sódico tiene 2,73 gramos de sodio, y algunas sales de fruta todavía más, 5, 67 gramos, es decir más de la ración diaria que recomienda la Organización Mundial de la Salud, OMS, que es de 5 gramos, y en España, por el abuso de embutidos, salazones, platos procesados o preparados… duplicamos esta cantidad.

La levadura química en polvo, concretamente la Royal, tiene por cada sobre bicarbonato sódico y difosfato disódico 1,94 g de sodio, es decir 4 g de sal.
¡Menos mal que para un bizcocho no se necesita más que 1 sobre y que, del bizcocho, salen muchas raciones!
La levadura en polvo de la marca blanca de un supermercado, posiblemente haga subir más la tensión arterial ya que tiene más componentes con sodio, no solo el bicarbonato sódico y el fosfato disódico, sino también carbonato sódico, aunque no quieran informar al consumidor de su cantidad total. ¡Por algo será!

El exceso de sal en la dieta es un problema común en todas las sociedades occidentales, y su reducción es un objetivo establecido en las guías de prevención cardiovascular.
Sin embargo las patatas fritas chips, las biscottes y todos los aperitivos salados que existen en el mercado…, y son muchísimos, tienen una cantidad considerable de sal, bastante más de la necesaria, pero satisfacen nuestras papilas gustativas, crean una especie de “adicción”, y después de tomarse una bolsa de cualquiera de estas “chucherías” se siente la necesidad de tomarse otra y otra, que es además lo que pretende la industria alimentaria.

Las personas que ya saben que tienen las cifras de tensión arterial altas y que toman fármacos para bajarla, deben tener siempre mucha precaución cuando les receten formulaciones que contienen sodio y ser alertados por su farmacéutico.
Y las personas que no la tienen pero que toman asiduamente preparados que lo contienen deben vigilarse de cerca por la posibilidad de aparición de hipertensión en cualquier momento.

Tarta de queso apta para celíacos

Esta es una tarta de queso con pocos ingredientes, muy rápida de hacer porque la vamos a elaborar en el microondas y, lo mejor de todo, es que es apta para celíacos.
No tiene nada que ver con muchas de las que circulan por Internet que llevan muchos ingredientes, que son más bien abizcochadas, y alguna de ellas se tiene que hacer al baño María, en el horno tradicional y en una hora, ¡con la cantidad de energía que consumen estos hornos!
Ésta es una tarta de queso con textura de tarta más o menos compacta, no de bizcocho, que se recubre después de una mermelada de frutas rojas, frambuesas, fresas, grosellas, arándanos…

Confieso humildemente que hasta que no tuve un microondas no hice nunca ninguna preparación al baño María porque son eternas y hay que estar pendientes de ellas para que cuajen bien sin resecarse.
Tenéis, sin embargo, varios pasteles o mousses de verduras en mis ebooks, que se cuajan estupendamente y en un momento, o en la olla superrápida o en el microondas.
Los ingredientes para esta tarta son:

■  2 terrinas de queso de untar de 250 g cada una = 500 g
■  200 g de azúcar
■  20 g de piel rallada de limón
■  6 huevos gordos
■  60 g de maicena normal o exprés

■  1 frasco de confitura de arándanos

Preparación de esta tarta por el método tradicional
1. Sacar de la nevera el queso para que se ablande.
2. Fregar el limón con agua y jabón, secarlo y rallar muy finita su piel hasta conseguir los 20 g.
3. Volcar en un gran bol o ensaladera los huevos enteros y el azúcar e introducirlo en la pila de la cocina llena de agua muy caliente.
4. Con unas varillas eléctricas montar estos huevos hasta que doblen o tripliquen su volumen.
5. A parte, con la minipímer, triturar bien el queso hasta que se transforme en una crema espesa uniforme.
Como está blandito se hará fácilmente.
6. Mientras se está ablandando añadir por encima la maicena en polvo, tal como está, para que se distribuya también por igual y la piel de limón rallada.
7. Sobre esta mezcla de queso y maicena añadir la mezcla espumosa de huevos, nunca al revés.
8. En la misma ensaladera o bol grandes en el que hemos montado los huevos, aclarada y seca con papel absorbente de cocina volcar esta mezcla ya entera de la tarta de queso.
Ahora la vamos a cuajar.

9. Introducir este recipiente en el microondas a potencia máxima durante 8 minutos pero remover con el batidor de alambre cada minuto porque ya sabéis que en cualquier microondas, por cómo funcionan estas ondas, los bordes exteriores reciben más cantidad que el centro y por tanto se cocinan antes, en este caso se cuajan antes.
10. En los dos primeros minutos quizás no haría falta abrir, parar y remover porque la mezcla de momento se está solo calentando, pero para más seguridad hacerlo.
11. A partir del minuto 6 aproximadamente ya tenemos en el bol una crema bastante espesa, así que habrá que remover más enérgicamente.
12. A los 7 minutos puede que la crema de queso ya esté muy espesa, pero si creéis que puede espesar más añadirle el último minuto.
13. Ahora ya fuera del aparato seguir batiendo porque la crema todavía espesará más con el simple calor residual del recipiente.
14. Volcarla en un molde redondo, rizado, de tarta y de vidrio en el que la vayamos a servir.
En lugar de escoger un molde tan grande como el mío, que es de 30 centímetros de diámetro como podéis comprobar en la foto, escoger uno más pequeño, de 24 centímetros por ejemplo, para que la tarta de queso quede más alta.
15. Alisar su superficie con una espátula.
Si tenéis la espátula especial para estos casos, de acero inoxidable, utilizarla porque es más cómoda al tener el escalón, que no tienen las sencillas espátulas de silicona.
16. Dejarla en la nevera unas horas, mejor durante la noche.

Preparación de esta tarta en el Thermomix
1. Volcar en el vaso bien seco del Thermomix la mitad del azúcar, 100 g, y la piel de limón y triturarla en velocidad máxima hasta que salga polvillo blanco por el cubilete, señal de que tenemos ya azúcar glas.
2. Añadir encima la maicena en polvo, tal como está en su envase y volver a triturar en velocidad máxima, o en una menor, para que se mezcle por igual con el azúcar y el limón.
3. Sacar todo esto rebañando bien el vaso con una espátula de silicona lisa, no la de la máquina, y volcar dentro de la sopera o bol que hemos utilizado en la preparación anterior, por el método tradicional, y que vamos a seguir utilizando también en este caso para cuajar la tarta.
4. Sin fregar el vaso en ningún momento colocar la mariposa en las cuchillas, añadir los huevos enteros y el resto del azúcar, los otros 100 g que nos quedan, y “montarlos” 6 minutos, en frío y velocidad 4.
7. Volcar esta mezcla espumosa en la sopera o bol anterior en la que habíamos reservado el azúcar y la piel rallada de limón, mezclándola con cuidado para que no desparezcan las burbujitas, con un tenedor mejor que con una cuchara.
8. Sin fregar tampoco ahora el vaso del Thermomix, para ahorrar tiempo que es de lo que se trata, añadir el queso y triturarlo yendo y viniendo varias veces hasta la velocidad máxima hasta tener una crema uniforme.
5. Encima de este queso, volcar ahora la mezcla espumosa con el azúcar y la ralladura de limón mezclándola bien en velocidad 4, yendo y viniendo varias veces hasta conseguir una mezcla homogénea.
6. Sin ni siquiera aclarar la ensaladera que acabamos de vaciar, porque solo está “manchada” de huevos espumosos, volcar en ella toda la mezcla de la tarta que está en el vaso del Thermomix.
7. Continuar ahora con todos los pasos explicados anteriormente, desde el punto 9, para cuajar la tarta.

Consejos de cocina y nutrición
■  Escoger limones de piel gorda que tienen más esencias que los finitos, mejores para zumo.
Un rallador muy cómodo, práctico y eficaz si no se tiene el Thermomix es el microplane.

■  Hay que añadir siempre la preparación más delicada y menos pesada, en este caso los huevos montados, sobre la mezcla más espesa, la de queso y maicena, haciéndolo con cuidado para que el aire que hemos introducido no se pierda. Muchos lo siguen haciendo al revés.

■  La maicena exprés espesa igual que la maicena normal, pero como yo casi no las uso para nada, solo tenía la exprés que es la que he empleado, pero podéis usar la que tengáis a mano.

■  Podéis escoger un molde redondo rizado de tarta para servir allí la tarta, o desmoldarla encima de una fuente bonita.
En este caso pintar previamente el molde de vidrio con unas gotas de aceite y una brocha de silicona, para que, una vez fría se escurra y se desmolde mejor.

■  Como el queso de untar no lleva gluten, esta tarta es apta para celíacos que sí pueden tomar maicena y no harina. Además la maicena es más fina que la harina.

■  Puede que esta tarta, al llevar maicena, también cuajara en el mismo vaso del Thermomix, es decir que no ensuciaríamos más que una herramienta, pero a veces cuajar en movimiento una crema no se consigue demasiado bien, desde luego se tarda más y lo más importante, no queda igual de densa, ni con el mismo “cuerpo”.
El que quiera probar, que lo haga… y lo confirmará. Y si nos lo quiere contar, claro, que lo haga.
Las numerosas veces que he probado con otras cremas, no me han cuajado de la misma manera ni he conseguido la misma textura.

■  Los que tenéis mis ebooks y conserváis mis libros en papel comprobaréis que estoy suprimiendo prácticamente en todas mis recetas la nata líquida, reduciendo así calorías y eliminando grasas saturadas y colesterol.
El huevo también tiene colesterol en su yema, pero va acompañado de un fosfolípido, la lecitina, que hace que este colesterol se absorba en muy pequeña cantidad.

■  Como solo encuentro una marca de mermelada extra que lleve únicamente lo que debe llevar, es decir fruta, azúcar, pectina, y ácido cítrico o zumo de limón, sin otra clase de espesantes, ni jarabe de glucosa y de fructosa, os aclaro que es de la marca Helios.
La única “pega” es que, al ser tan buena, se encuentran pocos sabores diferentes, el más corriente, el de fresas.
Yo he utilizado la de arándanos, pero podéis escoger la que encontréis o la que más os guste.

■  Si encontráis arándanos frescos podéis colocar algunos sobre la superficie de la tarta, encima de la confitura para adornarla.